<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348</id><updated>2011-12-21T18:52:58.516+01:00</updated><category term='Educación'/><category term='Memorias de un Guerrero'/><category term='Cosas mías'/><category term='Poesía'/><category term='Otros blogs'/><category term='Sabiduría'/><category term='Manifiesto por la Solidaridad'/><category term='Mis libros'/><category term='Política'/><category term='Mis relatos'/><category term='Religión'/><title type='text'>Memorias de un Guerrero</title><subtitle type='html'>(Existir es Resistir)</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>140</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-2016772726292873770</id><published>2009-10-24T22:35:00.002+02:00</published><updated>2009-10-25T13:00:15.327+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Memorias de un Guerrero'/><title type='text'>Epílogo</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SuNlqZb1lkI/AAAAAAAAA9M/mSHoqRdcbtg/s1600-h/la-meditacion-y-sus-variados-modos-1243506555516.jpeg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5396268557576541762" style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left; width: 320px; height: 231px;" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SuNlqZb1lkI/AAAAAAAAA9M/mSHoqRdcbtg/s320/la-meditacion-y-sus-variados-modos-1243506555516.jpeg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;A&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;l menos, en esta ocasión, el camino se hizo algo más ameno. Por doquier nos cruzábamos con gentes a las que saludábamos o, incluso con algunos, los monjes se detenían a charlar un rato, compartiendo alimentos y lecho donde descansar, según la hora demandase. Mi desconcierto y enojo, a riesgo de parecer pesado, se produjo cuando comprobé que la carne que transportábamos iba más bien destinada a aquellas personas que nos encontrábamos y que aparentaban mayor precariedad que la nuestra. Que, por cierto, no eran pocas.&lt;br /&gt;Fue entonces cuando vislumbré, levemente, una de las diversas misiones que mis acompañantes desempeñaban por aquellos parajes donde parecían pertenecer. Además de guías espirituales de la comunidad, estas personas servían de lazo de unión entre las distintas clases sociales del lugar; recibían de los que más tenían y ofrecían a los menos favorecidos.&lt;br /&gt;Una labor encomiable y totalmente desconocida por mí hasta aquel momento, ya que ni tan siquiera la había visto ejercer a las personas que por vocación se les suponía, como debieran ser los hombres de ley, sacerdotes y demás dirigentes de cualquier nación....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... Pero... no.... no, perdónenme un momento.&lt;br /&gt;Volviendo atrás en la lectura de mis escritos, compruebo que nada de lo dicho hasta ahora tiene fin alguno. Muchos son los textos sagrados y profanos que han pasado por delante de estos ojos ya cansados, y, en todos ellos, con independencia de la lengua utilizada en sus fonemas, cultura proveniente o lugar de procedencia, se dejaba entrever un mismo mensaje, una misma intención. De mil maneras distintas han sido dichas todas las verdades y mentiras del mundo, todas las opiniones, pensamientos, ideas o conjeturas, sin que haya nacido aún, que se sepa, persona alguna capaz de discernir entre lo verdadero y lo falso, lo exagerado o lo moderado, lo sensato y lo descabellado.&lt;br /&gt;Y me doy cuenta de que nada nuevo puedo aportar yo a este maremagno sin sentido, orden ni control, de cavilaciones y demás reflexiones hechas por el ser humano durante su corta existencia por este mundo, desde que aprendió a dejar impreso todo lo que pasaba por su mente, por irracional o incoherente que fuese.&lt;br /&gt;Demasiados han sido los que hasta ahora han tratado de embaucarnos con sagaces conclusiones; los que han pretendido convencernos de que sus existencias fueron las más emocionantes, increíbles o peligrosas; demasiados han querido instalar en cabezas ajenas creencias injustificadas, ideologías absurdas, ciencias controvertidas o, sencillamente, pensamientos procedentes de otras vidas que nada tienen que ver con la nuestra.&lt;br /&gt;Cierto es que también se han escrito infinidad de bellas palabras, poemas inspiradísimos, textos sublimes a los sentidos. Pero, para mi pesar, no veo yo que estas modestas memorias puedan encuadrarse en tan excelsa literatura, ni tampoco era esa mi intención cuando comencé con las primeras letras.&lt;br /&gt;Así que, en este punto, decido no hacerles perder más el preciado tiempo que les concede la vida, en su devenir efímero e imprevisible, aconsejándoles, si me lo permiten, que lo aprovechen en vivir sus propias experiencias, elaborar sus particulares hipótesis, errar y rectificar las veces que sean necesarias y, en definitiva, gozar del poco tiempo que les quede para presenciar, en toda su magnificencia, la grandiosidad de un mundo que no nos merecemos y que ha sido puesto a nuestra disposición en toda su plenitud.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Salgan ahí fuera y disfrútenlo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Y, sobretodo, olvídense de este pobre guerrero que pasó por esta tierra como tantos otros lo hicieron y seguirán haciéndolo, sin pena ni gloria, ni mayor proeza que la de sobrevivir sin perder la sonrisa ni la capacidad de sorprenderse por cuanto le rodea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta siempre.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;FIN&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Nota del autor:&lt;/span&gt; Ni que decir tiene que todo el contenido de este blog está a disposición libre de todo aquel que lo desee. No será gran cosa, pero es todo lo que tengo y lo que soy.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);font-size:85%;" &gt;Gracias por la fidelidad y las amables palabras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img style="border: 0px none ; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: border; -moz-background-origin: padding; -moz-background-inline-policy: continuous;" src="http://signatures.mylivesignature.com/54487/45/D759DBFD1FEAF2FA0EBBBC499458F644.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-2016772726292873770?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/2016772726292873770/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=2016772726292873770&amp;isPopup=true' title='61 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/2016772726292873770'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/2016772726292873770'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2009/10/epilogo.html' title='Epílogo'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SuNlqZb1lkI/AAAAAAAAA9M/mSHoqRdcbtg/s72-c/la-meditacion-y-sus-variados-modos-1243506555516.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>61</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-5748405510132517415</id><published>2009-06-22T08:00:00.000+02:00</published><updated>2009-06-22T08:00:13.718+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Memorias de un Guerrero'/><title type='text'>Capítulo Catorce</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SjuBU8A9ecI/AAAAAAAAA5c/3kw9xly0jag/s1600-h/84_mongolia.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SjuBU8A9ecI/AAAAAAAAA5c/3kw9xly0jag/s320/84_mongolia.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5349011179140118978" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:donotoptimizeforbrowser/&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} p.MsoBodyTextIndent, li.MsoBodyTextIndent, div.MsoBodyTextIndent  {margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  text-align:justify;  text-indent:36.0pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1  {size:595.3pt 841.9pt;  margin:2.0cm 2.0cm 2.0cm 2.0cm;  mso-header-margin:3.0cm;  mso-footer-margin:3.0cm;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;  &lt;p class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;E&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;l viaje se prolongó durante varios días de incesante e imperturbable caminar. Afortunadamente, mis amigos poseían un arcaico conocimiento sobre las plantas y frutos silvestres que pueden servir de alimento en caso de necesidad, así como los sorprendentes lugares donde la naturaleza oculta su bien más preciado: el agua fresca; un saber necesario, cuando se viaja de forma tan precaria a como ellos lo hacían. Aunque es de entender que así debe ser, si no, otra manera de actuar diferente conduciría sus pasos por este mundo. Esta sabiduría culinaria nos fue de gran utilidad para poder mantenernos fuertes y erguidos durante la marcha, pero debo confesar que eché de menos encarecidamente las chacinas y la carne tierna del cordero joven, las legumbres con elaborados condimentos de las tierras bajas y el buen vino que solían acompañarme en mis días de peregrinaje con la caravana de mercaderes. Estas hierbas, a las que ellos llamaban comida, apenas conseguían aplacar mi voraz apetito y, mucho menos, darme el placer de la buena mesa al que me había amoldado con facilidad durante mis últimos años. Pero es lo que había, y tuve que habituarme a ello, como tantas otras veces a lo largo de mi vida hube de hacer en diferentes situaciones.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Es algo que agradezco profundamente a los hacedores: mi condición fácilmente mudable conforme la situación lo requiera. Tiempo atrás, muchos fueron a los que vi lamentarse sufridamente por no poseer esta disposición de flexibilidad en el ánimo. Y dado que la vida no es más que un ir y venir de circunstancias imprevistas, algunas incluso poco probables y sorprendentes, afortunado es aquel individuo capaz de amoldarse a los diversos devenires que su existencia le ofrece, por dolorosos e inesperados que sean.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Aún así, me alegró enormemente la llegada a un pequeño grupo de tiendas construidas con grandes lonas, medio ocultas tras la ladera de un escarpado monte que se levantaba con gran poderío ante ellas. Pertenecían&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a gente humilde, dedicadas casi exclusivamente al pastoreo de una especie de reses totalmente desconocida por mí hasta aquel momento, de buen tamaño para la matanza y dóciles al manejo. Más tarde pude comprobar con asombro como obtenían de ellas prácticamente todo lo necesario para llevar una vida cómoda y desahogada; pieles para cubrir cuerpos y hogares, leche en abundancia y alimentos también de sobra para mantener a toda la comunidad. Que junto con la pericia en la recolección de diversas hierbas y frutas salvajes, al igual que hacían los monjes, parecían no necesitar nada más para una pacífica existencia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Y a pesar de no ostentar lujo alguno, a todos se les veía felices y agradecidos por cuanto poseían, ocupados en sus quehaceres ordinarios sin más pretensiones que el cumplir diariamente con la función que cada uno tenía encomendada, bien por su edad, sexo o habilidades varias. Nada que ver con el resto de pueblos y ciudades que quedaron atrás, por donde crucé con mis mulas cargadas de cuanto un ser humano podía codiciar de forma inexplicable, y que me voy a ahorrar el volver a describir, creyendo innecesario el ser tan repetitivo en asuntos desagradables. E incluso se permitían, sin ningún remilgo, celebrar festejos en días determinados, donde no faltaba la música y el baile, así como echar sus buenos ratos de ocio a cada atardecer.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Francamente, aquel lugar me dejó perplejo y maravillado. Y yo que pensaba que en mi vida de mercader errante ya lo había conocido todo... Nuevamente hube de humillarme ante lo incognoscible del universo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;La familiaridad con que los monjes fueron recibidos, me hizo comprender que no era la primera vez que pasaban por allí. Cada vecino se mostraba contento y halagado por acoger en su hogar al grupo que formábamos, algo que tuve que intuir por sus expresiones&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;animosas, dado que el dialecto que usaban para comunicarse entre ellos aún me era del todo incomprensible. Me sorprendió gratamente el ser agasajado tan efusivamente con toda suerte de ofrendas, sobretodo por aquellas destinadas a llenar el estómago, que, dicho sea de paso, eran las más numerosas y diversas, para mi deleite; pensé que por fin se acabaron los hierbajos cocidos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;No podía entender tal comportamiento desprendido, y no dejaba de preguntarme qué recibía esta gente a cambio, teniendo en cuenta que nosotros apenas teníamos nada que ofrecer, aparte de nuestras propias personas en cuerpo y alma y, dado nuestro agotamiento tras el largo caminar, tampoco es que les hubiese sido de gran ayuda. Pero lo cierto es que me quedó suficientemente claro que aquellos monjes eran considerados gente de bien por donde quiera que pasaban, así que intuí que no me arrepentiría de haberme unido a ellos. Comprobé que pasaban largos ratos de charla con todas las familias, que se reunían a nuestro alrededor con entusiasmo, no faltando ni los más pequeños, aunque éstos sólo se limitasen a escuchar boquiabiertos todo lo que los monjes decían con lentitud y paciencia, mientras que yo me limitaba a observarlo todo con gran confusión y sin enterarme de nada, pero feliz por hallarme en un lugar tan confortable e intentando no irritarme demasiado con las miradas inquisitivas y sonoras carcajadas que se producían cuando hacían referencia a mi persona.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Pero mi contento tampoco duró gran cosa. Con gran consternación por mi parte, abandonamos aquel poblado tan sólo dos días después de la llegada, cuando apenas había repuesto de nuevo mis fuerzas y me había aclimatado al espacio. Me alentaba el hecho de haber partido bien pertrechados de buenos alimentos cárnicos y exquisitas hogazas de pan recién hecho; ya se sabe que el que no se consuela es porque no quiere.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;El camino emprendido se presentaba algo mejor que el pasado; bien delimitado por el paso continuo de pesadas carretas y salpicado aquí y allá de tiendas como las que habían quedado atrás. Tan sólo un inconveniente, y no menor: nuestros pasos se dirigían directamente hacia lo más alto de la montaña. El aliento se me cortó nada más ver la subida tan escarpada que se me mostraba a la vista. No me atreví a preguntar, simplemente comencé a dar un paso tras otro, siguiendo el ritmo impetuoso que de nuevo mis guías habían tomado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Y enfilando la mirada hacia la cumbre de aquella colosal prominencia, no dejó de embargarme una peregrina inquietud: qué extraño destino me tendría aguardado aquel lugar tan insólito y apartado.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://signatures.mylivesignature.com/54487/45/D759DBFD1FEAF2FA0EBBBC499458F644.png" style="border: 0pt none  ! important; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-5748405510132517415?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/5748405510132517415/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=5748405510132517415&amp;isPopup=true' title='73 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/5748405510132517415'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/5748405510132517415'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2009/06/capitulo-catorce.html' title='Capítulo Catorce'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SjuBU8A9ecI/AAAAAAAAA5c/3kw9xly0jag/s72-c/84_mongolia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>73</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-1551748269756877104</id><published>2009-06-15T08:00:00.000+02:00</published><updated>2009-06-15T08:00:00.412+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Memorias de un Guerrero'/><title type='text'>Capítulo Trece</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SjFC4DwaY4I/AAAAAAAAA48/l6xHVVrobSI/s1600-h/l19758476183_92221.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px; height: 255px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SjFC4DwaY4I/AAAAAAAAA48/l6xHVVrobSI/s320/l19758476183_92221.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5346127763513959298" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:donotoptimizeforbrowser/&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} p.MsoBodyTextIndent, li.MsoBodyTextIndent, div.MsoBodyTextIndent  {margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  text-align:justify;  text-indent:36.0pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1  {size:595.3pt 841.9pt;  margin:2.0cm 2.0cm 2.0cm 2.0cm;  mso-header-margin:3.0cm;  mso-footer-margin:3.0cm;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;L&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;legados a este punto de la narración, creo conveniente hacer una aclaración, destinada, sobretodo, al lector curioso y ávido de respuestas. Desde la obligada huída de mi país natal, poco he hablado hasta el momento de mi relación con los todopoderosos dioses creadores. Y debo decir que me parece algo de primordial importancia dejar bien claro este tema antes de continuar, ya que es de sobra conocida la relevancia que inmerecidamente tienen en el devenir de acontecimientos, el temor que todo mortal concede a dichas divinidades. El hecho de que este temor sea causado por la ignorancia o por la fe, poco debe interesarnos, lo realmente importante son las consecuencias, tanto buenas como malas, que dichas creencias reportan a este mundo y a los que en él habitamos, de las cuales, tampoco yo pude verme libre.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;La larga peregrinación efectuada años atrás en pos de lucrativos negocios, me llevó a cruzar una cantidad de países y regiones de los más diversos. Ningún ser humano ocupado habitualmente en menesteres rutinarios que le obliguen a permanecer por siempre habitando un mismo lugar, podría imaginar nunca la cantidad tan inmensa de diferentes pensamientos, creencias y formas de actuar que se dan en esta tierra infinita, donde todos convivimos por igual. Debido a la limitación de mi memoria, me resultaría imposible detallar con pulcra precisión, toda la variedad de cultos y rituales destinados a las más dispares deidades que estos ojos envejecidos han podido contemplar con asombro y algo de admiración. Y aun pudiendo hacerlo, veo innecesario aburrirles con relatos que nada de interés aportarán a sus ya sobre alimentados cerebros, y que sólo conseguiría saturarlos aún más de inútiles conocimientos, algo de lo que imagino andarán sobrados.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyTextIndent"&gt;Confieso que en un principio, durante mis primeros años como incansable viajero, mis plegarias, ofrendas y sacrificios iban siempre destinadas a aquellos viejos dioses que dejé atrás, morando en el interior de las murallas que me dieron protección durante largos años, en mi más tierna infancia y en mi periodo de soldado aguerrido y fiel. También recuerdo que, en este tiempo, trataba inútilmente de hacer ver a mis compañeros de viaje la trascendencia que este culto sagrado tendría en mi vida y en mi posterior ida hacia el misterioso Más Allá. Pude comprobar con sorpresa como la mayoría de ellos se limitaba a escuchar y asentir simplemente, pero sin hacer el menor caso a mis advertencias, o incluso muchos se burlaban de mis palabras y de mis actos, diciéndome una y otra vez que ya me cansaría de perder el tiempo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Conforme íbamos pasando por los distintos pueblos en los que comerciábamos, pude observar el proceder habitual de mis compañeros de profesión más veteranos. Y así fue como me di cuenta de que, a pesar de que durante las marchas entre un lugar y otro, éstos no profesaban culto ni ritual alguno, al llegar a cada ciudad, se convertían en los devotos más pertinaces de la deidad de turno, adoptando la fe que en aquel lugar concreto acostumbrasen y dando a entender a los confiados ciudadanos y clientes que tenían las mismas tradiciones y creencias que ellos. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Es de comprender que, al principio, todo esto me pareció extraño e incomprensible. Me resultaba algo de lo más absurdo, además de inútil; pensaba que ningún dios podría tomarlos en serio obrando de tal manera, mudando una y otra vez en sus credos y afirmaciones. De esa forma, jamás podrían obtener salvación alguna para sus espíritus errantes, ni favor alguno que les compensara semejante gasto.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;No hubieron de pasar muchos años cruzando diferentes regiones para comprender aquella conducta tan arbitraria. Como ya habrán podido adivinar los avispados lectores, tal manera de actuar tan sólo iba destinada a agasajar a los crédulos habitantes del lugar concreto en el que nos encontrásemos, propiciando de esta forma mejores ventas y, en consecuencia, mayores beneficios. Así de simple, aunque muchos se engañasen a sí mismos justificando este comportamiento con la necesidad no escrita de alinear costumbres propias con las de los anfitriones extranjeros que te ofrecen gentilmente hospedaje, en pos de una convivencia pacífica y cordial. Algo que es de sentido común, a pesar de que no todos parecen querer entenderlo. Pero como decía, en lo que respecta a creencias y cultos, nada debe desviarnos de nuestra sincera opinión, ya que nada hay que pueda interferir en ellos cuando son firmes y honestos, porque de ser así, ningún daño pueden afligir al resto de seres vivientes, aun sin ser compartidos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Al menos es lo que pienso a día de hoy, porque tengo que confesar que, con el tiempo, también yo me dejé arrastrar tan vilmente, actuando como lo veía hacer al resto de compañeros, engañando y persuadiendo a los posibles compradores sobre mi parecer en lo referente a la fe cultivada y ejercitada, con el firme propósito de obtener su confianza y su oro. Y debo decir, sin ánimo de buscar admiración ajena, que se me llegó a dar bastante bien el artificio en esos menesteres mencionados.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Tanto fue así, que mis viejos protectores no tardaron en caer en el más remoto de los olvidos, para engrandecimiento de mi bolsa y empobrecimiento de mi alma. Y no crean que pretendo insinuar que aquellas antiguas deidades fuesen mejor o peor que aquellas otras veneradas por diferentes culturas; no es eso. Como ya he dejado ver en anteriores ocasiones, lo que realmente considero de importancia no es la creencia en particular que se profese, sino la honestidad con que se haga, y el daño o beneficio que su práctica reporte al espíritu propio y ajeno. Este es mi pensamiento mientras grabo estos caracteres, dado que me veo incapaz de afirmar cual es la verdad o el engaño que se oculta tras tanta oración y tras tal variedad de credos distintos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Pero no adelantemos acontecimientos y prosigamos con la narración de mis devenires.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Al haberse habituado mi subconsciente a este mudar de opinión en lo referente a los todopoderosos, nada me hizo sospechar que, con mis nuevos compañeros de viaje, algo fuese a cambiar en mi proceder. Y de esta manera, ni tan siquiera llegué a cuestionarme sobre los hábitos litúrgicos que esta gente mostrasen, y que me eran desconocidos al momento de salir de aquella cueva que nos protegió de la tormenta. Tal era mi confianza en mi larga experiencia engañando al prójimo y a mí mismo en lo que respecta al sentir más profundo de nuestra mente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;En aquel momento no llegué a caer en la cuenta de que nunca había visto a estos personajes, ni a otros parecidos, ofreciendo sacrificios ni ofrendas a deidad alguna, como era lo habitual en el resto de seres humanos. Como ya he dicho anteriormente, no solía fijar mi atención en personas que no me fuesen a reportar beneficio económico, así que nunca les dediqué ni un solo instante de mi preciado tiempo. Sí es cierto que recordaba haberlos vistos durante tiempo indefinido sentados en el suelo, con las piernas cruzadas, formando círculo o en solitario, sin hacer absolutamente nada en apariencia; pero esto sólo me llevó a pensar que descansaban tras una larga caminata o, a lo sumo, que era una extraña forma de dormir, sin dar más ni menos importancia que al resto de costumbres insólitas que sólo ellos exhibían.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Hasta entonces.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Durante la pesada marcha que emprendimos tras abandonar la caravana, subiendo y bajando escarpadas laderas, atravesando ríos pedregosos y bosques sombríos, también pude comprobar como, en las horas de mayor oscuridad, cuando morábamos bajo la penumbra de cualquier saliente montañoso o entre la más lúgubre de las arboledas, continuaban con tan extraño proceder, concediendo más horas a esta práctica de sentarse en quietud que al reparador sueño tendidos sobre la hojarasca, como hacía yo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Con el mayor respeto que siempre mostré hacia pareceres diversos, no quise ser imprudente interrogándoles sobre tales hábitos tan prontamente; en los escasos momentos que disponíamos para el descanso, bastante tenía yo con dormir cuanto pudiese como para andar entrometiéndome en asuntos ajenos a mi incumbencia. También agradecía el hecho de que ellos no me obligasen a hacer nada que yo no comprendiese ni desease, lo que me dio confianza desde un primer instante, ya que la mutua tolerancia es algo que considero de vital importancia para la pacífica convivencia entre seres de distinto provenir.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Pero era de esperar que mi imperturbabilidad alcanzase tarde o temprano ese punto donde la prudencia, o la dejadez, es aventajada por la curiosidad. Tras varios días de imparable marcha, y aprovechando un alto en el camino para comer, me atreví a interrogar a uno de ellos, al que llamaban Shirtam, por el ritual descrito con anterioridad, en el que todos permanecían en el más absoluto de los silencios e imperturbables como piedras en el remanso del río; quise saber qué sentido tenía para ellos tal proceder. En aquel instante en el que mi mente era pura confusión, su respuesta no hizo más que ofuscar aún más mi precario intelecto, para mayor desolación mía: &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;“&lt;i&gt;No quieras saber lo que no se puede expresar con palabras&lt;/i&gt;.” &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Y cuando traté de insistirle sobre mi sincero y sano propósito por obtener conocimiento, tan sólo logré sacarle otra exigua réplica: &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;“&lt;i&gt;Únicamente la práctica logrará abrir tu conciencia.”&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;El escaso tiempo que dedicábamos al necesario alimento no me permitió continuar con el interrogatorio, aunque ya algo me decía que tampoco podría esclarecer mucho mis dudas por ese camino, y que sólo la pura observación, una paciencia infinita y una inquebrantable perseverancia terminarían por descubrirme esos oscuros secretos que albergaban bajo los sesos rapados de estas criaturas tan curiosas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://signatures.mylivesignature.com/54487/45/D759DBFD1FEAF2FA0EBBBC499458F644.png" style="border: 0pt none  ! important; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-1551748269756877104?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/1551748269756877104/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=1551748269756877104&amp;isPopup=true' title='35 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/1551748269756877104'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/1551748269756877104'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2009/06/capitulo-trece.html' title='Capítulo Trece'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SjFC4DwaY4I/AAAAAAAAA48/l6xHVVrobSI/s72-c/l19758476183_92221.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>35</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-2644836359629189412</id><published>2009-06-08T08:00:00.001+02:00</published><updated>2009-06-08T08:00:00.674+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Memorias de un Guerrero'/><title type='text'>Capítulo Doce</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SiQPE6ujpCI/AAAAAAAAA4c/3bf0baSQkN4/s1600-h/mount-everest-himalaya-401481-ga.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px; height: 222px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SiQPE6ujpCI/AAAAAAAAA4c/3bf0baSQkN4/s320/mount-everest-himalaya-401481-ga.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5342411635126674466" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:donotoptimizeforbrowser/&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt; &lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:donotoptimizeforbrowser/&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1  {size:595.3pt 841.9pt;  margin:2.0cm 2.0cm 2.0cm 2.0cm;  mso-header-margin:3.0cm;  mso-footer-margin:3.0cm;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;A&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;quel encuentro fortuito en la humedad de las cavernas mientras arreciaba la tormenta y aquellas palabras concisas, sólo fueron la llave que abrieron en mi alma la esperanza de un mundo diferente y mejor, la consigna que hizo brotar en mi aletargada mente todo un aluvión de preguntas sin respuestas que hasta entonces ni me había planteado, al menos conscientemente. Con el tiempo transcurrido a mis espaldas, he dejado de ver aquel acontecimiento como un comienzo para empezar a entenderlo como algo que tenía que llegar, un paso más en mi arduo caminar por este mundo incomprensible. Pero sea como fuere, lo que sí es seguro es que supuso un cambio radical en el modo de vida que hasta entonces había llevado. Un cambio más de tantos, aunque uno muy importante.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Le pregunté a aquel hombre si me permitirían acompañarlos a donde quiera que fuesen. Su respuesta no podía ser otra: “&lt;i&gt;¿Y por qué no?&lt;/i&gt;”. Fue el preciso momento en el que dejé de ser un desahogado comerciante ávido de riquezas y expectativas futuras, para convertirme en un sumiso discípulo, pobre como la ratas y sin mayores perspectivas en la vida que las de la siguiente comida. Una locura.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Como sospecharán, el despachar todas mis pertenencias no me resultó nada difícil. En un primer término lo vendí todo a buen precio, como correspondía al hábil comerciante en el que me había convertido. Debo reconocer que incluso en aquellos momentos de incertidumbre no pude evitar el seguir comportándome como el mercader sagaz y prudente que llevaba siendo durante tantos largos años, siendo incapaz de desprenderme de ninguna de mis posesiones sin antes regatear un precio justo; justo para mí, se entiende. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;El resto de compañeros acudieron a mí como las moscas al altar de sacrificios en cuanto les llegó la noticia de mi retirada del oficio. No comprendían mis motivos, claro que tampoco daban mucha opción a explicarlos debidamente, sus preocupaciones se centraban básicamente en hacerse con las mejores piezas que cargaban mis mulas al precio más ventajoso para ellos. Tampoco les importaba mucho el impulso que me conducía a cometer semejante locura, a pesar de las falsas palabras con las que se dirigían hacia mí en un fugaz y vano intento por convencerme de que todo aquello no eran más que tonterías mías de las que me arrepentiría más adelante. Al mismo tiempo me quitaban de las manos, prácticamente y con rapidez felina, lo que ellos codiciaban, supongo que temerosos de que mi arrepentimiento se produjese antes de lo esperado por ellos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Todo fue para nada. Mis esfuerzos por obtener el máximo beneficio posible fueron inútiles. “&lt;i&gt;Todo ese oro conseguido será una pesada carga que tan sólo servirá para retener tu marcha, viajero&lt;/i&gt;”, me espetó cruelmente mi nuevo amigo, después de haber estado prudentemente observándome desde la distancia. Supongo que le resultaría divertido el ver mis trajines innecesarios con mis antiguos colegas de profesión. Ni tan siquiera permitió que me quedase con algunas de las mulas que me facilitase el camino, algo que no pude olvidar durante demasiadas jornadas de dura marcha entre las rocas afiladas y que hubieron de pasar muchos años para que comprendiese. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Por supuesto, él no llegó nunca a prohibirme nada de forma tajante, lo hacía tácitamente, sin apenas palabras, casi con miradas y gestos, pero de una forma clara y contundente: o seguía sus reglas, o volvía mis pasos por donde había venido. No había otra opción. Fue lo primero que aprendí en su compañía, pero no lo último.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Despojarme del dinero conseguido resultó aún más sencillo, como supongo imaginarán, aunque a mí me costó la misma vida deshacerme con tanta facilidad y premura de cuanto había conseguido durante años de duro trabajo y largo caminar. Aquello fue el colofón que necesitaban mis antiguos compañeros de viaje para convertirme en el blanco despiadado de sus burlas y comentarios. Siempre después de haberse hecho con su parte del botín, claro está. Comprenderán que no sentí ninguna lástima de perderlos de vista después de aquel episodio tan humillante. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Afortunadamente no hube de aguatar por mucho tiempo sus divertidas miradas inquisidoras y atrevidas, con las que apenas disimulaban sus pensamientos arrogantes, como los de aquellos que se creen poseedores de la única e incuestionable verdad sobre la que se sustentan los pilares de esta realidad en la que estamos todos inmersos. Ahora comprendo la ignorancia que los movía a actuar así, pero por entonces, cuando la suprema duda aún albergaba en mi espíritu, no dejaba de atormentarme la idea de estar conduciendo mis pasos por terrenos demasiado resbaladizos para mi débil carácter. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Fue una suerte que el cielo aclarase prontamente, permitiéndonos a todos continuar el camino, cada cual por su senda, y alejándome para siempre de la tentación rebelde de dar marcha atrás a todo lo decidido y ejecutado en los últimos días. De nuevo la fortuna volvió a aliarse en mi favor.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;No tardamos mucho en alejarnos de la caravana; nuestros pasos seguían senderos demasiado sinuosos y estrechos como para ser tomados por las rudas bestias de carga que acompañaban a los mercaderes. A mis nuevos amigos parecía no importarles en absoluto las dificultades que podía acarrear el transitar por caminos poco habituales para el ser humano y apenas perceptibles para ojos ufanos, como por entonces eran los míos. También advertí, para mi desconcierto, que a ellos tampoco les incomodaba nada la extrema dureza del empedrado, a pesar de sus precarios calzados de lona, ni el atajar a través de colinas demasiado escarpadas incluso para las mulas, aunque los escuálidos cuerpos que ocultaban bajo sus ropas escarlatas pareciesen decir lo contrario. En definitiva, y para mi pesar, se limitaban a tomar las rutas más directas que le condujesen a su destino, fuese éste cual fuese, y que en un principio era todo un misterio para mí.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Durante las primeras horas de marcha, los obstáculos y contratiempos que parecían entorpecer únicamente mi camino, me impidieron observar algo que más adelante, cuando me percaté de ello, me resultó sorprendente: llevábamos casi media jornada de marcha sin parar ni para tomar agua y no se habían dirigido ni un solo comentario entre ellos, simplemente caminaban uno tras otro con la cabeza gacha y siguiendo un mismo ritmo frenético, como si de un solo ser se tratase. En mi vida había visto nada igual. Y por más que yo intentaba no romper la perfecta armonía de la formación, menos lo lograba, dado que mis pies estaban demasiado habituados al cómodo caminar de los animales que formaban la caravana por terrenos allanados y bien señalizados. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Aún no sé qué es lo que más me exasperaba en aquellos primeros días de mi nueva vida, si la fatiga y el cansancio físico que parecían afligirme tan sólo a mí, o el desesperante silencio que embargaba nuestra caminata. En todo mi largo transcurrir por este mundo, hasta entonces no había conocido un silencio parecido hallándome entre semejantes, tan absoluto, difícil de describir. Pero para que intenten hacerse una frágil idea, les diré que ni tan siquiera el contacto de sus pies por el suelo emitía el más leve murmullo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Y de esa manera fueron pasando los días: caminando hasta la extenuación, comiendo lo preciso y descansando lo inevitable. Aún no sé como pude soportarlo.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://signatures.mylivesignature.com/54487/45/D759DBFD1FEAF2FA0EBBBC499458F644.png" style="border: 0pt none  ! important; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-2644836359629189412?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/2644836359629189412/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=2644836359629189412&amp;isPopup=true' title='32 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/2644836359629189412'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/2644836359629189412'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2009/06/capitulo-doce.html' title='Capítulo Doce'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SiQPE6ujpCI/AAAAAAAAA4c/3bf0baSQkN4/s72-c/mount-everest-himalaya-401481-ga.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>32</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-4826189790398022838</id><published>2009-06-01T08:00:00.000+02:00</published><updated>2009-06-01T08:00:00.778+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Memorias de un Guerrero'/><title type='text'>Capítulo Once</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/Shwvu9MYrbI/AAAAAAAAA4M/w8_lED_g8rQ/s1600-h/parajes.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px; height: 229px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/Shwvu9MYrbI/AAAAAAAAA4M/w8_lED_g8rQ/s320/parajes.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5340195741901565362" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:donotoptimizeforbrowser/&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1  {size:595.3pt 841.9pt;  margin:2.0cm 2.0cm 2.0cm 2.0cm;  mso-header-margin:3.0cm;  mso-footer-margin:3.0cm;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Pudiera parecer, por todo lo expuesto, que la vida errante del comerciante no sea proclive a la rutina y al aburrimiento, de hecho, fue capaz de mantenerme durante largos años con la mente despierta y libre del pesaroso tedio. Pero bien conocida es la tendencia de la raza humana a adquirir hábitos estables y monótonos, convirtiendo la existencia en un simple transcurrir del inefable tiempo, viendo crecer y encoger lunas, florecer y marchitar semillas y, en definitiva, acomodándose al paso sereno, pero tenaz, de las estaciones. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;También yo, como simple ejemplar de mi especie, al cabo de los años, llegué a caer en semejante suerte, viendo correr los días uno tras otro sin más inquietud en el alma que la de hallar nuevas formas de engañar al ingenuo comprador, con el honroso fin de obtener más ventajas por las transacciones entre ambos, haciéndole creer que siempre es él el beneficiado en el intercambio.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Pero, al parecer, el germen de la audacia y el espíritu intrépido que albergó en mi corazón durante mi juventud, aún permanecía latente y a la espera de nuevas oportunidades donde dejarse sentir. La ocasión que le indujo a emerger de su paciente letargo llegó en uno de los innumerables viajes de la caravana a través de los escarpados montes que dividían países y culturas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Las nieves de la estación invernal estaban castigando nuestro paso por los elevados riscos algo más de lo habitual, obligándonos a detener la marcha una y otra vez. En una de estas paradas obligadas, quiso la fortuna, o el indeciso destino, que se cruzase en nuestro paso un pequeño grupo de extraños monjes peregrinos y decidiesen pernoctar en nuestra compañía. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;No era la primera vez que veía gente de semejante índole; solíamos tener frecuentes encuentros con personas de este tipo, tanto por los diferentes caminos que transitábamos, como en las distintas ciudades y pueblos por los que comerciábamos. Pero siempre se trataban de encuentros fugaces, no era gente que le gustase alternar con mercaderes, solían vivir de manera precaria y no eran amantes de alardes ni extravagancias, como lo son el común de los mortales. Así que tampoco nosotros les prestábamos la menor atención; simplemente nos parecían criaturas extravagantes, e incluso grotescas, dado el comportamiento tan inaudito que solían mostrar, viviendo con lo justo y necesario para mantener erguido el cuerpo dispuesto para la marcha, humillándose constantemente ante sus iguales o mostrando una incomprensible compasión por los desconocidos que sufrían aún una mayor pesadumbre.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Por aquel entonces, mi ánimo ya se encontraba presto al cambio. Como hice ver anteriormente, el tedio había hecho mella en mi espíritu de tal manera, que incluso mis carnes comenzaban ya a abultarse por rincones de mi cuerpo que hasta ese momento me eran desconocidos. Habían sido varias las veces en las que me sorprendí imaginando escenas del más que posible futuro que me aguardaba de seguir aquella vida nómada y entregada por completo a la obtención de riquezas. Algo nada difícil, ya que muchos de mis acompañantes eran personas bien entradas en años y con muchos caminos polvorientos en sus sandalias; gentes que habían visto morir a muchos de sus camellos de puro cansancio y capaces de vender al mejor postor la más hermosa de sus hijas a cambio de un puñado de oro sangriento. Sinceramente, no me apetecía en absoluto acabar mis días envuelto en paños de fina seda y rodeado de esclavos sumisos y deseosos de ver mi final.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Reconozco que el lujo y la holganza que mi modesta fortuna podría haberme aportado, me tentó en ocasiones a instalarme en alguna de las muchas ciudades por las que comercié. Por supuesto tendría que ser una donde la paz y la concordia entre vecinos imperase sobre todas las cosas; ¿de qué podría servir la comodidad de un hogar confortable sin disponer de un mínimo de seguridad? Pero he ahí donde radicaba el problema precisamente. Mi hasta entonces largo transcurrir por el basto mundo me había mostrado en demasiadas ocasiones que ese lugar deseado por mis pretenciosos anhelos, simplemente no existía. Una certeza que el tiempo aún no me ha hecho mudar, por cierto. Todos aquellos lugares por los que cruzaba con mis posesiones, me presentaban siempre la misma escena de pesadumbre: familias enteras viviendo en la más formidable de las opulencias coexistiendo con otras muchas que apenas disponían de un mendrugo de pan que llevarse a la boca. No era necesario llegar a ser ningún sabio erudito para caer en la cuenta de que aquella situación tenía la misma fragilidad que un solitario junco azotado por el terrible viento del este. De hecho, en más de una ocasión me vi obligado a recordar mis antiguas artes de soldado para poder salir airoso de algún violento trance provocado por la irrevocable necesidad de sobrevivir que tenemos todos los seres vivos, incluidos aquellos que, por su mala fortuna o ineptitud, se encuentran hundidos en la más pesarosa de las miserias. Y por si fuera poco el peligro constante que suponía para un rico comerciante jubilado el vivir rodeado de pobreza y gente mendigante, también había que contar con todos aquellos que acostumbraban a buscarse el sustento a costa del trabajo ajeno o, mejor dicho, aquella gente cuyo trabajo consistía en burlar las sagradas leyes del justo comercio, que no eran otras que las que invariablemente aseguraban al mercader su beneficio en cualquier circunstancia, para su provecho propio. Algo intolerable.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;En fin, creo que he dejado bien claro al sufrido lector de estas mis memorias, las diversas razones que me condujeron a actuar como a continuación paso a relatar.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Aquellos monjes llegados de tierras extrañas y con destino incierto, tuvieron a bien acomodarse entre nosotros en el interior de las húmedas cavernas que nos servían de refugio provisional. Arreciaba un temporal de frío y nieve que hubiese tumbado a la más terca de las mulas que nos acompañaban, así que la espera se antojaba larga, aunque no pesarosa; a todos nos venía bien un merecido descanso, sobretodo a las bestias de carga, y ya habíamos dejado atrás suficientes situaciones similares como para afligirnos por una más, que no prometía ser mucho más grave que cualquier otra pasada. E incluso me atrevería a decir que para muchos, estas eventualidades, suponían motivo sobrado de euforia, ya que eran bien aprovechadas, no sólo para el justo descanso, sino además para entablar amenos debates alrededor de la lumbre, contar antiguas historias siempre novedosas para los más jóvenes, cambiar de manos algunas monedas por medio de ancestrales juegos de azar o, simplemente, para reflexionar profusamente acerca de lo humano y lo divino, aprovechando la soledad de algún rincón oscuro, como era mi caso en aquellos momentos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Creo haber relatado ya con suficiente detalle el estado de ánimo en el que se encontraba mi conciencia como para que el lector pueda comprender qué tipo de fuerza invisible e inexplicable hizo que mis pasos condujesen a mi cuerpo obnubilado hacia donde se encontraba descansando el grupo de monjes mencionados. Así, sin percatarme de ello, con la mente inundada por pesarosos pensamientos desafortunados, vine a recostar mis carnes plomizas a escasos metros del lugar donde uno de aquellos extraños personajes se encontraba, y desde donde me observaba con su penetrante mirada.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Las primeras palabras que salieron por su boca dirigidas hacia mí, sonaron como el aliento de un tierno bebé sumido en un sueño profundo, apenas imperceptibles, pero aún así, se clavaron en mi mente cual daga en el gaznate de la bestia destinada al sacrificio, quedando impresas hasta el día de hoy en la parte más lúcida de mi avejentado cerebro. “&lt;i&gt;Que el espejismo de tus días venideros no enturbien la única realidad que existe, viajero&lt;/i&gt;”, fueron sus enigmáticas palabras. No sabría decir con exactitud si fueron estas extrañas palabras, el tono de voz con el que fueron pronunciadas o la serena mirada y la quietud de su sonrisa lo que me hicieron abandonar mi estado de ausencia para concentrar mi atención plena en aquel personaje; lentamente volví la cabeza hacia él y decidí ceder a su encanto. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;La pregunta era evidente: “¿Y cuál es esa realidad única existente?”. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Se la formulé casi sin pensarlo, hipnotizado por su presencia, conmovido por la calidez que emanaba, prácticamente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sin ser consciente de lo que hacía. La sencillez de su respuesta podría parecer una banalidad, algo incoherente, incluso, pensará el avispado lector: “&lt;i&gt;el momento&lt;/i&gt;”, fue su lacónica contestación. Pero esta dos breves palabras supusieron para mí el comienzo de una nueva y deslumbrante vida por este mundo inconmensurable. Al menos eso pudiera parecer, a la vista de los acontecimientos que desembocaron a partir de aquel mágico instante, pero a mí me gusta pensar que todos y cada uno de mis días pasados me condujeron sin remedio justo a ese momento, el cual, a su vez, me trajo derecho al cómodo sillón desde donde hoy día escribo estas líneas con el fin de perpetuar en una memoria efímera las experiencias, pensamientos, reflexiones, sinsabores, inquietudes y amarguras de un humilde ser humano que pasó por este mundo sin más pretensiones que las de vivir dignamente y morir de la misma manera.&lt;/p&gt;  &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:donotoptimizeforbrowser/&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://signatures.mylivesignature.com/54487/45/D759DBFD1FEAF2FA0EBBBC499458F644.png" style="border: 0pt none  ! important; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-4826189790398022838?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/4826189790398022838/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=4826189790398022838&amp;isPopup=true' title='28 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/4826189790398022838'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/4826189790398022838'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2009/06/capitulo-once.html' title='Capítulo Once'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/Shwvu9MYrbI/AAAAAAAAA4M/w8_lED_g8rQ/s72-c/parajes.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>28</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-7987519866716605750</id><published>2009-05-25T08:00:00.000+02:00</published><updated>2009-05-25T08:00:00.735+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Memorias de un Guerrero'/><title type='text'>Capítulo Diez</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/ShGod8y7XSI/AAAAAAAAA3k/ERxdL3z6LWU/s1600-h/consumir.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 227px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/ShGod8y7XSI/AAAAAAAAA3k/ERxdL3z6LWU/s320/consumir.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5337232265900154146" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:donotoptimizeforbrowser/&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} p.MsoBodyTextIndent, li.MsoBodyTextIndent, div.MsoBodyTextIndent  {margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  text-align:justify;  text-indent:36.0pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1  {size:595.3pt 841.9pt;  margin:2.0cm 2.0cm 2.0cm 2.0cm;  mso-header-margin:3.0cm;  mso-footer-margin:3.0cm;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;    &lt;p class="MsoBodyTextIndent"&gt;Pasé algunos años dedicándome a esta necesaria actividad de vender y comprar mercancías. Durante este tiempo, conocí muchas y diferentes ciudades, atravesé desiertos inhóspitos, ascendí altísimos montes intransitables, crucé espesos bosques y selvas plagadas de extrañísimas criaturas salvajes y navegué por mares repletos de peligros y maravillas. Infinidad de lugares que me eran totalmente desconocidos y que me hicieron comprender la inmensidad tan absoluta e inabarcable de esta tierra que nos da la vida, así como la insignificancia del ser humano en todo este misterio de la creación, accesible sólo para las también misteriosas deidades y sus caprichos temporales e incuestionables.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Al mismo tiempo, también conocí una diversidad de personas como nunca antes ni después me había ocurrido. Pude comprobar como, dependiendo del lugar, las distintas poblaciones poseían también distintas costumbres; adoraban divinidades de toda índole, ofreciéndoles cultos, ofrendas y sacrificios que antes jamás pude haber imaginado; vestían con ropajes de lo más diversos, se alimentaban con productos diferentes, se entretenían con juegos y otras distracciones variadas... En definitiva, cada pueblo había desarrollado su propia cultura, y, cuanto más se alejaban los unos de los otros, más insólita y diferente iba resultando.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Aunque había algo que a todos los unía, y era el deseo y la necesidad de adquirir productos nuevos y de otros lugares. De ahí la altísima importancia que alcanzó la actividad del comercio, llegando incluso a influir firmemente en la actuación de determinados gobiernos, reinados y templos sagrados. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Recuerdo que al principio era incapaz de comprender como tantas personas intercambiaban las monedas, que tanto sudor les habría costado conseguir, por objetos aparentemente inútiles o repetidos. Veía a cientos de mujeres ansiosas por adquirir más y más vestidos y artículos sin otra utilidad que la de decorar casas y cuerpos, hombres sudorosos dispuestos para la lucha si no encontraban una determinada herramienta para su labor, a pesar de existir muchas otras que realizaban la misma función, o algún elixir desconocido que consiguiese embriagarlos más aún que los ya conocidos. Niños, jóvenes, adultos o ancianos, de distintas razas, credos y culturas corrían por igual a la llegada de las caravanas que venían cargadas de mercancías de lo más dispares. Un frenesí caótico que se apoderaba sin remedio de cada alma, de cada cuerpo y de cada mente, en cualquier lugar de este mundo conocido.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;El tiempo me ha ayudado a discernir sobre la necesidad de esa vorágine consumidora en el desarrollo y prosperidad de las distintas civilizaciones, aunque sea a costa de la pérdida de identidad y de libertad del individuo. En teoría podría parecer que el bien común prevalece sobre el individual, pero la práctica es bien diferente, ya que sí que existen siempre individuos particulares que salen muy bien beneficiados de este sistema a costa del resto. Pero como yo mismo fui uno de aquellos que supieron aprovecharse de la situación, debo decir que este aspecto de la naturaleza humana, que la hace mostrarse en todo momento ávida de emociones nuevas y curiosa hasta la saciedad por todo aquello que desconoce, es sumamente ventajoso para el devenir futuro de pueblos y ciudades. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Soy consciente de que si mi situación fuese la contraria, viéndome postergado al lugar del pobre productor de bienes y utensilios, obligado de por vida, por su condición avariciosa, envidiosa e ignorante, a tener que consumir y adquirir toda clase de objetos a costa de su salud y esfuerzo, malgastando la que podría ser una vida de dicha infinita, digo que, si esa otra hubiese sido mi condición, con toda probabilidad ahora, en mi edad postrera, opinaría algo completamente diferente y opuesto a lo ya expresado. Espero sinceramente que nadie se escandalice ni me juzgue severamente por tal afirmación, porque sabido es por todos que la opinión es mudable como las estaciones del año, y que son las circunstancias particulares de cada uno las que conforman tal o cual idea en su mente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Y no vayan a pensar tampoco que yo pude librarme de semejante locura materialista, porque tengo que confesar que también mi ego, prácticamente virgen de placeres mundanos hasta aquel entonces, fue víctima de aquella fiebre derrochadora y devoradora del espíritu verdadero y trascendental del ser humano.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Al contemplarlo desde la distancia que conceden los años, y con los cambios sufridos por mi naturaleza durante este tiempo reparador, me resulta difícil explicar qué especie de ser extraño, a modo de parásito exterminador, se apoderó de mi mente inexperta hasta convertirla en lo que fue: una máquina insaciable de bienes materiales y efímeros. Aún me avergüenza el recordar los extremos a los que fui capaz de conducir mi joven cuerpo, abandonándolo sin escrúpulos a toda clase de placeres profanos por el simple hecho de que podía permitírmelo, sin pensar ni por un momento en las consecuencias futuras que tales acciones frenéticas podían deparar en mi cuerpo y en mi ser.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Sí, ya sé que podría excusarme en la insensatez de la juventud y el desconocimiento por la falta de experiencia, pero.... esos pensamientos no terminan de reconfortar del todo mi atormentado espíritu. Por aquel tiempo, mi cuerpo ya había padecido toda suerte de penalidades y mi mente conocía sobradamente el auténtico dolor, muy al contrario de la mayoría de personas de mi edad con las que me crucé en mi camino. Y sin embargo, me vi incapaz de vencer aquel monstruo de la avaricia que tanto daño infringe en las almas ufanas y sedientas de novedad. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Mi único consuelo podría ser la ignorancia, al tratarse de algo novedoso, ciertamente, pero mi conciencia me impide no tener en cuenta el hecho de que yo veía a mi alrededor, desde el primer día, a toda clase de individuos mayores y más experimentados que yo, y con las carnes flácidas, los cuerpos enfermizos y las mentes afligidas en todo momento a causa de los excesos cometidos durante años de placeres ilimitados. Aún no entiendo cómo no pude darme cuenta antes, cayendo también en la misma trampa, cometiendo los mismos errores. En verdad el ser humano es una especie extraña e incomprensible, capaz de aprender de las más diversas criaturas que crecen sobre la tierra, pero incapaz de hacerlo de los semejantes que les son más cercanos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Ahora que lo pienso, creo que será mejor dejar dicho en este mismo instante a qué tipo de placeres vengo a referirme al hablar de ese modo tan despectivo, no vaya a pensarse nadie que el tiempo me haya convertido en un huraño asceta, alejado de todo aquello que huela a civilización o humanidad; nada más lejos de la realidad.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Paso a enumerarlos, por si estos pergaminos llegasen a caer en manos de algún extraño ser capaz de aplicarse en las lecciones de la vida por experiencias ajenas. En primer lugar habría que mencionar los placeres del buen comer, tan difíciles de renunciar cuando la bolsa se encuentra bien repleta de oro y plata. Durante todo ese tiempo de pujanza, quise compensar a mi estómago por la carne que no pudo engullir en sus años mozos, cuando los animales sacrificados iban destinados, en su mayoría, a buscar el favor de las siempre insatisfechas deidades o, en su defecto, a seguir abultando aún más las panzas de sus más fieles seguidores, los sacerdotes. Pero la naturaleza no entiende de semejantes equilibrios, así que acabé yo también luciendo una enorme y pesada barriga, no demasiado práctica para las largas caminatas atravesando desiertos y subiendo montañas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;También los excesos con el vino y la cerveza me traen a la memoria un sinfín de noches interminables y amaneceres amargos, envueltos en la mayor pesadez imaginable y los más molestos dolores de cabeza que un ser humano pudiera soportar. Tampoco en este menester fui capaz de aprender la lección de tiempos pasados, en aquellos años de juventud, cuando reyes depravados utilizaban el poder embriagador del alcohol para sembrar el olvido en las mentes de sus ignorantes súbditos. Nunca sospeché que acabaría terminando igual voluntariamente, con todo mi sentido puesto en la tarea, en busca de un supuesto placer y pagando por ello; lo que no deja de colocarme en una posición de ignorancia aún más baja de la que tenía por aquel entonces.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Pero quizás el más imperdonable de todos los errores cometidos en aquella etapa de mi vida, en la que me vi rodeado de toda clase de lujos y delicias a mi alcance, fue el goce inmoderado al que sometí mi virilidad masculina. Y conste que no pretendo insinuar que semejante disfrute pueda ser perjudicial para la salud, no, a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pesar de lo que muchos seguidores de determinados dioses quieren hacernos creer. Cuando el cuerpo es joven y la salud vigorosa, nada mejor que ejercitarlo convenientemente en las artes de alcoba. Si me lamento tan angustiosamente de algún error cometido, no es más que porque esta incontinencia sexual mía me condujo sin remedio a la más completa soledad en días venideros, cuando bien me hubiese gustado disfrutar de la compañía de una buena esposa, fiel y trabajadora; e incluso no descarto el haber sido feliz también viendo crecer algunos retoños, fruto de mi estirpe, y con los que hubiese podido contar en el futuro para la continuidad y prosperidad del negocio, como veía hacer a tantos otros compañeros de viaje. Pero como digo, cuando me llegó ese tiempo, no tuve la conciencia despierta ni el suficiente entendimiento para comprender la importancia de una compañía femenina permanente, a pesar de las muchas que se cruzaron por mi camino, y que me consta que más de una pretendió calentar mi lecho por tiempo indefinido. Mi labor peregrina en busca de nuevos productos que agradasen a los ingenuos ciudadanos, también dificultó el encuentro de un amor duradero, y facilitó por el contrario la abundancia de escarceos efímeros que, a la larga, sólo consiguieron engañar a mi incontenible ego, resultando en el aislamiento al que me he visto abocado de por vida. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Es cierto que, con el correr de los años, no es algo que me aflija en demasía, ya que mis días se han ido adaptando a esta vida en soledad, y en la actualidad me siento satisfecho por todo lo obtenido y vivido; pero no dejo de pensar cuan diferente podía haber sido mi destino de haber hallado en su momento una mujer buena con la que compartir mi solitaria existencia. Aunque no es menos cierto que, de haber sido así, la incertidumbre de ese otro nuevo designio diferente al acontecido, me hace imposible prever la dicha o el infortunio al que me hubiese conducido tal ventura, con lo que concluyo en la inutilidad y pérdida de tiempo que supone el alumbrar diversos devenires en la vida de cualquier ser humano.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Pero ni tan siquiera esta última reflexión puede impedir que mi espíritu se sienta algo abatido al especular sobre posibles vidas pasadas, tal es la incomprensión que poseemos sobre la siempre sorprendente mente humana y su impenetrable funcionamiento.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 36pt;"&gt;En este estado actual de zozobra al que me han conducido mis ulteriores palabras, inesperado a estas alturas de mi vida, me veo incapaz de continuar sermoneando al insufrible lector sobre tales o cuales perjuicios y desdichas, así que resumo todo lo dicho con anterioridad aconsejando a todo aquel que quiera ser aconsejado sobre la justa medida en que deben ser tomados todos y cada unos de los goces y placeres que ante nuestra vista se nos presenten en nuestro arduo camino por esta tierra inmisericorde. Justa medida que deberá ser deducida por cada cual según sus circunstancias, líbrenme los dioses de tener que decir a nadie lo que hacer con su vida, sobretodo tras expresar las dudas que albergo sobre mis actos pasados y presentes. Lo que sí me atrevería a decir, sin ánimo de parecer pretencioso, es la valía que puede llegar a alcanzar el alma humana cuando sus sentidos se encuentran completamente abiertos al paraíso que la naturaleza nos ofrece continuamente, en cualquier lugar en el que nos encontremos. Tal conocimiento, por sí solo, puede hacernos sentir las personas más dichosas de la creación, reemplazando por completo a cualquier otro placer mundano obtenido con sudor y lágrimas, o con engaños y artificios.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://signatures.mylivesignature.com/54487/45/D759DBFD1FEAF2FA0EBBBC499458F644.png" style="border: 0pt none  ! important; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-7987519866716605750?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/7987519866716605750/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=7987519866716605750&amp;isPopup=true' title='31 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/7987519866716605750'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/7987519866716605750'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2009/05/capitulo-diez.html' title='Capítulo Diez'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/ShGod8y7XSI/AAAAAAAAA3k/ERxdL3z6LWU/s72-c/consumir.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>31</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-7932795780601038887</id><published>2009-05-18T08:00:00.001+02:00</published><updated>2009-05-18T08:00:00.053+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Memorias de un Guerrero'/><title type='text'>Capítulo Nueve</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SggGMvID_UI/AAAAAAAAA3E/AqFrDe1IvkE/s1600-h/caravana-tuareg.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px; height: 252px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SggGMvID_UI/AAAAAAAAA3E/AqFrDe1IvkE/s320/caravana-tuareg.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5334520574498831682" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:donotoptimizeforbrowser/&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} p.MsoBodyTextIndent, li.MsoBodyTextIndent, div.MsoBodyTextIndent  {margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  text-align:justify;  text-indent:36.0pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1  {size:595.3pt 841.9pt;  margin:2.0cm 2.0cm 2.0cm 2.0cm;  mso-header-margin:3.0cm;  mso-footer-margin:3.0cm;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt;&lt;/style&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;D&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;esde entonces todo resultó mucho más sencillo. A partir de aquella pequeña aldea, se abrían caminos pedregosos y polvorientos, hechos por la mano del hombre, que comunicaban unos lugares con otros; sólo tenía que seguirlos. Ante mí se anunció todo un mundo diferente y maravilloso. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Decidí guiarme por el imprevisible instinto, como siempre había hecho, y dirigí mis pasos hacia el Este, siguiendo la ruta por donde llegaban y hacia donde se dirigían las pequeñas caravanas de mercaderes que frecuentaban aquellos parajes. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Precisamente a una de ellas me uní, ofreciendo mis anchas espaldas a un humilde comerciante que portaba más carga de la que sus vetustas mulas podían llevar. El camino era placentero y entretenido, al menos para mí, que todo lo contemplaba con ojos fascinados. Me parecía increíble; el que otrora fuera un poderoso guerrero temido y odiado por todos sus rivales, convertido en un insignificante muchacho ignorante y torpe en todas las cuestiones que realmente importaban en este otro mundo para sobrevivir.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Todo aquello me resultaba nuevo y desconocido, así que no dejaba de sorprenderme hasta de las más intrascendentes incidencias que se presentaban durante nuestra marcha. La novedad siempre coloca a nuestro espíritu en ese estado de zozobra y agitación más propio de un crío durante sus juegos. Y realmente así era, ya que advertí que al resto de mis acompañantes tan sólo les divertía mi infantil comportamiento ante las diversas circunstancias que para ellos sólo suponían mera rutina, como el hecho de que alguna de las bestias de carga se cansase de ejercer su penoso trabajo y decidiese tumbarse al sol, o las precauciones que algunos mercaderes tomaban para evitar el ataque de las fieras durante la oscuridad de la noche. Debo decir, sin temor a errar, que durante aquel tiempo de peregrinaje no dejé un solo día sin aprender infinidad de cosas desconocidas por mí hasta entonces, a cada cual más interesante y útil para esta nueva vida que me esperaba.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Para mí resultaba algo completamente novedoso el intercambio de enseres, bienes y alimentos entre personas con el sano objetivo de la satisfacción mutua. En mi extinta tierra, todo lo necesario nos era suministrado por nuestros mandatarios, y cuando alguien necesitaba o se le antojaba algo extraordinario, simplemente lo tomaba por la fuerza, siempre que el poseedor fuese más débil, claro está. O más sorprendente me pareció incluso cuando ese intercambio se producía por lo que llamaban dinero, algo de lo que yo nunca antes había oído hablar y que no era otra cosa más que pequeñas piezas cilíndricas de metales preciosos, como el oro o la plata, a las que llamaban monedas. El uso correcto del dinero ha sido de las cosas más complejas que jamás he tenido que aprender, debido a la gran diversidad de monedas diferentes que existían, cada una de ellas con su propio valor. Además, los buenos mercaderes debían conocer bien las monedas de todos los países y regiones cercanas, ya que cada uno de ellos tenía la costumbre de fabricar su propio dinero, dificultando aún más su aprendizaje y manejo. Pero debo reconocer que el dominio de este arte supuso para mí una gran ventaja en adelante, y que gracias a ello he podido desenvolverme con mayor facilidad por las innumerables tierras que mis pies han pisado hasta el día de hoy.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Shafar era el extraño nombre de aquel mercader humilde que tuvo a bien acogerme como aprendiz; por más lustros que enturbien mi avejentada memoria, nunca lo olvidaré. Él me enseñó todo lo que debía saberse sobre el intrincado oficio de las transacciones de mercancías con otros semejantes, algo que siempre le agradeceré. Yo a cambio, como ya he dicho, le ayudaba durante las largas travesías con el transporte de sus mercancías. Durante estas marchas por caminos polvorientos entre poblaciones, manteníamos entretenidas conversaciones, en las que siempre se mostraba divertido y se burlaba de mí cuando le contaba sucesos sobre mi antigua vida como soldado; algo me dice que no me creía del todo, de manera que yo tampoco solía extenderme mucho con mis relatos, optando mejor por escuchar con atención todo lo que salía por su boca. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Así fue como me enteré de los escasos conocimientos que yo poseía sobre las complejas relaciones con otros seres humanos y, al mismo tiempo, su incredulidad también me mostró la dificultad que tenemos los seres humanos para comprender otras realidades distintas a las vividas y experimentadas por uno mismo. Cada cual siempre tiende a pensar que su modo de vivir y de ver el mundo es el único que existe, e incluso, en algunos casos, la mejor forma por la que se puede pasar por esta oscura vida que todos atravesamos. Mi larga experiencia me ha enseñado que éste es un error habitual que se enquista en el entendimiento de todo aquel ser humano que lleva una existencia monótona , y que nada dista más de la realidad, ya que el mundo posee una complejidad enorme; tanto es así que ni en cien veces cien generaciones podrían llegar a conocerse todas y cada una de las diversas maneras que existen de traspasar el umbral de la muerte, que, a la postre, es el destino de toda vida.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Shafar, en cambio, nunca fue reticente a la hora de exponerme con claridad todos los entresijos que su mundo podía ocultar para un muchacho novato y recién llegado como yo, y deseoso por aprender todo lo necesario para sobrevivir sin ayuda. También fue él el artífice de mi primer acercamiento al prodigioso e inabarcable arte de los símbolos escritos, que, junto con el conocimiento de las monedas, fueron las habilidades que mayor rentabilidad me han aportado hasta el día de hoy. De hecho, gracias a ello, actualmente puedo permitirme el lujo de relatar mis penosas memorias a todo aquel al que pueda interesar y ayudar, aunque sin ánimo de crear doctrina. Si algo se deduce de todo lo escrito, es que el tiempo sólo me ha bendecido con el conocimiento de una sola de sus realidades, y es aquella que reafirma mi inseguridad ante todo lo visto, oído, leído, recordado y soñado. De ahí que, si en algún momento venidero estas letras son descifradas por alguna mente curiosa e inquieta por saber, debería antes convencerse de que para aprender no basta con conocer experiencias ajenas o distintas realidades de las vividas, ni siquiera basta con sufrir las consecuencias de los errores cometidos, como tantos otros nos tratan de hacer comprender. Sino que para aprender es además necesario dejar transcurrir el tiempo debido, y al no conocer nunca cual debe ser éste con exactitud, siempre tendremos la incertidumbre sobre la certeza o falsedad de lo aprendido.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Pero como digo, mi pobre patrón sólo pudo tener a bien acercarme débilmente a esta novedosa y sorprendente ciencia sobre los signos escritos, a pesar de que fueron ellos, los comerciantes de este mundo, los precursores de tan admirable técnica para la comunicación entre humanos. Tan grande y poderoso hacía su dominio, que pronto las clases soberanas de sacerdotes y reyes se hicieron con la exclusividad de su estudio y transmisión, dejando para el resto lo justo y necesario para el desempeño de sus funciones, como era el caso de los mercaderes, que utilizaban sólo algunos de estos símbolos para señalar el contenido de los recipientes donde guardaban sus productos, o para firmar las transacciones que hacían, a fin de poder reclamar lo que les pertenecía ante la autoridad.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Claro que esta exigua instrucción fue más que suficiente para despertar en mi espíritu una profunda curiosidad sobre lo que entonces yo creía que sería una de las herramientas más poderosas jamás usadas por la humanidad. De inmediato creí comprender el alcance que podría tener en generaciones venideras el poder disponer de todo el conocimiento y la información acumulados por generaciones y generaciones de antepasados; cuántos errores se podrían evitar... Pero como ya he dejado entrever anteriormente, estas pretensiones mías no fueron más que otra de mis ilusiones de juventud, ya que el temido tiempo me ha vuelto a demostrar lo engañoso que resulta enseñar nada de lo que no se está seguro, o lo difícil que viene a ser que nadie aprenda por experiencias pasadas y ajenas, aún creyendo en sus ventajas. Tanto es así, que a fecha de hoy, no estoy nada convencido de que nada de lo escrito hasta el momento, por mí o por otros más versados y eruditos que yo, pudiera resultar de ninguna utilidad en el devenir de acontecimientos por llegar, ya que nada hace suponer que el futuro diste en algo de lo ya pasado y acontecido. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;E incluso yo iría aún más lejos y me atrevería a insinuar sobre la posibilidad de que esta ciencia inconmensurable sea capaz de hacer retroceder a la humanidad en su progreso y desarrollo, dado la facilidad con que el lenguaje es manipulado y tergiversado en beneficio de unos cuantos, como largamente se ha venido demostrando en el transcurrir de los años, algo que tampoco tiene apariencia de cambiar en tiempos venideros.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;De nuevo vuelvo a divagar sobre cuestiones que bien poco importarán al resuelto o aburrido lector de estas mis memorias; otra prueba más de cuán absurdas y vacías pueden llegar a ser las palabras escritas. Casi tanto como las pronunciadas, pero con el peligro de que estas rúbricas no volarán al viento, sino que podrán perdurar en el tiempo escapando con sigilo de las redes del olvido. Aunque me parece que estoy siendo demasiado presuntuoso, conociendo como conozco la facilidad con que el imparable transcurrir entre la luz y la oscuridad puede dañar a la efímera obra del hombre, hasta convertirla en polvo y ceniza, con lo que a la postre, absolutamente todo terminará siendo arrastrado sin remedio por el viento insondable.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Así que continuemos antes de que esto ocurra.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://signatures.mylivesignature.com/54487/45/D759DBFD1FEAF2FA0EBBBC499458F644.png" style="border: 0pt none  ! important; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-7932795780601038887?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/7932795780601038887/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=7932795780601038887&amp;isPopup=true' title='23 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/7932795780601038887'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/7932795780601038887'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2009/05/capitulo-nueve.html' title='Capítulo Nueve'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SggGMvID_UI/AAAAAAAAA3E/AqFrDe1IvkE/s72-c/caravana-tuareg.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>23</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-8022581477171352168</id><published>2009-05-11T08:00:00.000+02:00</published><updated>2009-05-11T08:00:00.320+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Memorias de un Guerrero'/><title type='text'>Capítulo Ocho</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SgCTutxs44I/AAAAAAAAA2s/RhhMq-eh-a0/s1600-h/pastoreo1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px; height: 211px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SgCTutxs44I/AAAAAAAAA2s/RhhMq-eh-a0/s320/pastoreo1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5332424389577991042" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:donotoptimizeforbrowser/&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} p.MsoBodyTextIndent, li.MsoBodyTextIndent, div.MsoBodyTextIndent  {margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  text-align:justify;  text-indent:36.0pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1  {size:595.3pt 841.9pt;  margin:2.0cm 2.0cm 2.0cm 2.0cm;  mso-header-margin:3.0cm;  mso-footer-margin:3.0cm;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;L&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;a desaparición de mi estimado compañero de infortunios, me permitió continuar mi camino con mayor celeridad y prestancia. En pocas jornadas pude alcanzar un pequeño poblado de campesinos y granjeros que se alzaba a escasa distancia del gran río. El largo trecho recorrido desde el día de la derrota y el apacible estado de la población que ante mí se abría, me hizo albergar cierta seguridad en mi ánimo, así que me aventuré a abandonar el amparo de los cañaverales y me dirigí con presteza hacia aquel lugar. Aquellos pobladores eran los primeros seres humanos, a excepción del fallecido príncipe, que veía en mi nueva vida de expatriado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Mi desaliñado aspecto de prófugo, me convirtió en víctima de extrañas miradas desconfiadas y recelosas. En principio, también yo temí por mi suerte; es habitual en el alma humana temer aquello que se desconoce, y esta regla universal no dejó de cumplirse tanto en ellos como en mí. Pero no es menos cierto que nuestra desconfiada condición muda con rapidez ante determinadas señales, también universales, y que en este lugar que nos ocupa tampoco dejaron de observarse. Tales señales fueron en mi caso la evidencia de encontrarme entre gente pacífica y trabajadora de la tierra, sin más ánimo que el de alimentar a su familia y el de obedecer los designios de los dioses frente a las adversidades. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;En lo que a ellos respecta, supongo que comprendieron pronto que un solo hombre, con aspecto cansado y hambriento, poco podía hacer peligrar sus tediosas vidas; aunque quiero pensar que también contribuyó a este fin mi semblante sereno y jovial, ya que, si algo importante aprendí durante mis años de convivencia, fue que una tez sonriente mostrando un buen entusiasmo, a veces logra abrir más puertas enconadas que la más acerada de las espadas. De esta manera, aquellas personas no tardaban en proseguir con sus atareadas labores de labranza y pastoreo tras mi paso.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Tampoco me fue costoso el hallar gente dispuesta a ofrecerme un buen trozo de pan de centeno y una refrescante jarra de vino. Después de mi dieta casi exclusiva de pescado y pequeños roedores, aquellos alimentos me supieron como manjares de dioses, con lo que debo decir que aquel día fue uno de las más felices de mi vida, porque ni tan siquiera en mi antiguo hogar había gozado jamás de tanta hospitalidad desinteresada. El devenir de mi existencia me ha hecho comprender otra de las grandes verdades de este mundo, y es que siempre serán los más humildes y trabajadores los que mayor afecto muestren hacia sus semejantes, y se me antoja que este estado de servilismo no necesariamente tiene por qué deberse al temor del poder divino, sino que más bien es condición del talante tranquilo y libre de asuntos belicosos que alberga en el espíritu de los que sólo buscan el sustento merecido de los suyos, sin codiciar otros bienes ni intereses que no les corresponda por justicia o posición.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Durante estos días de paz, también aprendí otra importante lección, y es que el gran imperio al que yo creía haber pertenecido en un pasado, y que iba camino de perderse en la memoria, no era más que una ilusión de mi estrecha mente de efebo. La plena contemplación a las rutinarias labores de aquella gente a la que me entregué en este breve tiempo, me hizo comprender la precariedad de un estado volcado casi exclusivamente en las ocupaciones de la guerra, como tal era aquel que me había visto nacer. No supuso una ardua tarea el llegar a comprender que es la correcta manufactura de la tierra y de los enseres cotidianos, lo que posibilita que un pueblo tenga una coexistencia estable y armoniosa, y que es en estos menesteres donde un gobernante inteligente debería poner verdadero empeño para hacer de su país una tierra próspera e imperecedera, si es que tal cosa pudiera existir.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Para mayor humillación de mi persona, en mis conversaciones con esta gente sencilla, pude comprobar como apenas tenían conocimiento de ningún estado vecino grande y poderoso, con temibles guerreros fuertes y valerosos como leones prestos a invadirles en cualquier momento; si acaso, algunos habían oído hablar vagamente de un pueblo de bárbaros que se afincaban al norte y que tenían fama de rudos y sanguinarios, pero con escasa pericia en las artes de labranza y una nula comprensión de las letras.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Y así fue como, con el transcurrir ocioso de los días, fui dándome cuenta de que la gloriosa nación, hogar de mis antepasados y de la que tanto me enorgullecí defendiendo y construyendo, no era sino un insignificante trozo de tierra habitado por un puñado de hombres ignorantes al servicio de unos líderes no menos lerdos, con una ambición desmedida e implacable, la cual tenía los días contados desde el mismo comienzo de su aparición en este mundo. Aunque también sería de justicia decir que mis pobres antepasados no hicieron más que recoger la herencia dejada por las antiguas tribus que habitaron aquellos páramos desde el albor de los tiempos, y que nuestra condición bélica no fue más que una tradición impuesta por el acaecer de las circunstancias, que a la postre, junto con los caprichos divinos, son los que forjan el destino de cualquier nación.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyTextIndent"&gt;Pero la vida ociosa no está concebida para el hombre. Los lugareños son gente amable, pero no tontos, y no tardaron en mostrar excesiva curiosidad por mi procedencia y anteriores ocupaciones; supongo que a ello contribuyó la espada que llevaba sujeta al cinto y de la que nunca me separaba. Este tipo de armas no era nada frecuente por estos lugares. Entonces se me presentaron dos opciones: integrarme a ellos por completo buscándome un trabajo honrado en el que ocupar mi tiempo y que me proporcionase sustento, o continuar mi camino sin dar más explicaciones. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;La duda sobre mi proceder apenas albergó unos segundos en mi despejada mente. Todo lo que había hecho en mi vida era combatir y sobrevivir, y por tentadora que fuese esta otra existencia dedicada a la producción de bienes, no me reconfortaba lo más mínimo el verme labrando la áspera tierra o pastoreando bestias por los montes hasta el fin de mis días. Mi condición bélica me pedía algo más de acción de la que me podían ofrecer aquellas ocupaciones rutinarias. Por suerte o por desgracia para mí, el espíritu guerrero impregnaba todos y cada uno de mis huesos, así que la decisión de proseguir la ruta en busca de nuevas aventuras no me supuso un gran esfuerzo. Por aquel tiempo, aún no había aprendido el valor tan grato que proporciona a nuestras vidas las cosas más sencillas, así como la serenidad y paz interior que se obtiene con la rutina diaria del trabajo bien hecho y necesario. Aunque a veces pienso que, cuando nuestro cuerpo es fuerte y vigoroso y el ánimo inquieto propio de la juventud, quizás también resulte necesario un poco de aventura y el riesgo que nos ofrece la incertidumbre de nuestro destino aún por llegar.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://signatures.mylivesignature.com/54487/45/D759DBFD1FEAF2FA0EBBBC499458F644.png" style="border: 0pt none  ! important; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-8022581477171352168?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/8022581477171352168/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=8022581477171352168&amp;isPopup=true' title='23 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/8022581477171352168'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/8022581477171352168'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2009/05/capitulo-ocho.html' title='Capítulo Ocho'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SgCTutxs44I/AAAAAAAAA2s/RhhMq-eh-a0/s72-c/pastoreo1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>23</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-7804376607116221497</id><published>2009-05-04T08:00:00.000+02:00</published><updated>2009-05-04T08:00:00.750+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Memorias de un Guerrero'/><title type='text'>Capítulo Siete</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SfYHa3rKGjI/AAAAAAAAA2k/MgYzpnssDSo/s1600-h/balderyre27kb.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; 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En ningún momento relajábamos la vigilancia; desconocíamos por completo los designios que moverían a nuestros enemigos, y éramos conscientes de que podrían en algún momento cruzar sus caminos con los nuestros, a pesar de que la ruta que habíamos tomado era contraria a la que conducía a su nación. Pero bien sabíamos que cuando un pueblo se hace fuerte, rara vez se conforma con una victoria, dado el afán de conquista y expansión que los dioses nos insuflaron en nuestras almas cuando nos crearon. De ahí que siempre tuviésemos en cuenta la posibilidad de que algún destacamento enemigo anduviese tras nuestros pasos. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Para mayor seguridad, intentábamos en todo momento movernos bajo la protección de los cañizos y la abundante vegetación que se levantaba en los márgenes del río. A su vez, éste nos proporcionaba alimento, agua, higiene y la certeza de no errar nuestro rumbo hacia las tierras bajas del sur, donde pensamos podríamos estar a salvo de los pueblos bárbaros a los cuales, en otros tiempos, habíamos hecho morder el polvo bajo el yugo de nuestro incontenible ejército.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Aunque en verdad, estos asuntos concernientes a nuestra seguridad, parecían preocuparme sólo a mí; el joven caudillo al que me unía ahora la amistad, aún se mantenía demasiado ocupado en arrancarse de la piel el apestoso olor de las incontables ciénagas que cruzábamos, o en protegerse, sin mucho éxito, de las temibles picaduras de los insectos que habitaban en aquellas charcas. Por más que yo trataba de convencerle de que el lodo, a pesar del olor, era el mejor remedio contra tales eventualidades, él no hacía caso, resistiéndose una y otra vez a dejar su piel cubierta del barro maloliente. Aún era pronto para hacer desaparecer de su inconsciencia los hábitos adquiridos durante largos años en la casa real, viviendo rodeado de altos muros protectores y con todo tipo de aceites aromáticos a su alcance que le habían permitido vivir alejado de los hedores que emanaba el mundo real. Su anterior vida de lujos y placeres desmedidos aún pesaba demasiado sobre su aturdida mente y, por qué no decirlo, también sobre la mía, ya que me veía obligado a aguantar durante gran parte del día y de la noche sus constantes quejas: le molestaba el tórrido calor proveniente del sol en su cenit, la nocturna brisa refrescante, el persistente roce de la espinosa vegetación sobre sus miembros entumecidos e incluso el tenaz ulular del viento largo a través de las cañas que anunciaba el cambio de estación. Su falta de costumbre en largas caminatas a pie, también me obligaba a detenerme con frecuencia, algo que tampoco me preocupaba mucho, ya que desconocía si nuestro incierto destino sería mejor que el que dejábamos atrás o, por el contrario, encontraríamos en nuestro camino un final más amargo del que huíamos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Pero como digo, esta incertidumbre no parecía hacer mucha mella en el ánimo de mi acompañante, el cual había dejado toda la responsabilidad de las decisiones importantes del viaje sobre mí. Se ve que tampoco estaba muy habituado a tener que decidir sobre cuestiones relevantes, y pronto comprendió que le sería de mayor provecho el dejarse llevar por mis disposiciones, dada mi más extensa experiencia sobre territorios inhóspitos y salvajes desconocidos para él.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;No me atrevería a augurar si fue la falta de experiencia o el infortunio, lo que deparó el angustioso final que las deidades tenían escrito para el que nunca llegó a reinar. Lo cierto es que una mala mañana abrió los ojos tras un amargo sueño lleno de delirios, con la piel ardiente y sudorosa. El temblor hipnótico que le recorría todo su ser, me hizo comprender con prontitud el mal que le aquejaba, y sobre el cual poco se podía hacer; eran muchos los que yo había visto arder con anterioridad en la pira funeraria después de largas jornadas de lucha contra aquellas convulsiones intermitentes, capaces de tumbar y dar fin al más fornido y osado de los guerreros.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Ante mi impotencia, opté por procurarle los mejores cuidados que podía ofrecerle en semejante situación. Su débil constitución, tan sólo fue capaz de aguantar aquel ardor incontenible durante tres noches. Mientras tanto, en sus alucinaciones de enfermo, parecía adivinar el inminente final que le aguardaba, y una y otra vez, cuando su conciencia se lo permitía, me agarraba con la poca fuerza que le quedaba del brazo, obligándome a prometerle, por los siete mayores dioses, que no abandonase al olvido, entre aquellas impuras aguas, su memoria de glorioso príncipe de un fausto imperio, el cual una vez fue grande entre los grandes. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;No tengo muy claro si los fugaces trazos aquí expuestos sobre su persona, serían de su agrado o si tal vez él hubiese preferido que yo me hubiese dejado vencer por la imprudencia faltando a la verdad, relatando memorables conquistas en su nombre, para la veneración y gloria de éste en épocas venideras. Me consta que esto es algo que ya se ha hecho con anterioridad, y no en pocas ocasiones. Espero que me pueda perdonar mi imberbe príncipe, desde allá donde se encuentre, pero me propuse, al iniciar este relato, dejar constancia sólo de aquello que mi memoria diera por cierto, lo cual comprendo que no se ajustará a la realidad, pero no es menos cierto que ésta es la única realidad que yo poseo. Si hay algo que me ha hecho comprender la edad, es precisamente que no hay más verdad en este mundo que la que cada cual alberga en su memoria, y, sea sueño o sea experiencia vivida, lo que aquí cuento es todo lo que fui y lo que ahora me queda. No creo que nadie se espante de tanta sinceridad, porque es bien sabido que poco diferencia a lo pasado de lo soñado, así como a lo esperado de lo imaginado, ya que todo ello, una misma huella deja en nuestro destino.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Como iba diciendo, espero que, desde las alturas, sea aquel muchacho condescendiente con su fiel servidor, que lo fue hasta la muerte, ya que, tras su fallecimiento, ni tan siquiera una digna sepultura, conforme su alta estirpe requería, pude ofrecerle, tal era la situación tan precaria en la que me encontraba. Eso sí, juro por la diosa que me concedió la vida, que oré por sus huesos y rogué a las más altas divinidades que acogieran con clemencia a su leal súbdito, y que, por favor, supiesen perdonarle el estado tan calamitoso y exiguo en el que acudía a ellos desde su existencia terrenal. Poco después, adivino que sería despedazado y consumido hasta la extinción por las más diversas y extrañas criaturas que merodeaban por aquellas aguas pantanosas. Reconozco que lo abandoné lleno de remordimientos e ideas confusas, aunque ahora comprendo que fue un final acorde a una existencia banal.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;De nuevo la soledad albergó en mi espíritu.&lt;/p&gt;  &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:donotoptimizeforbrowser/&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} p.MsoBodyTextIndent, li.MsoBodyTextIndent, div.MsoBodyTextIndent  {margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  text-align:justify;  text-indent:36.0pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1  {size:595.3pt 841.9pt;  margin:2.0cm 2.0cm 2.0cm 2.0cm;  mso-header-margin:3.0cm;  mso-footer-margin:3.0cm;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;El tiempo es un fiel servidor al que tengo que agradecer que haya estado de mi parte en mi azarosa vida. Pudiera parecer que la soledad fuese de los más terribles castigos impuestos por los dioses, pero cuando se ha convivido con ella durante largos años y se ha aprendido a extraer de sus entrañas su oscuro valor, éste se convierte en un útil aliado al que se puede recurrir en los más pesarosos momentos. Tengo que reconocer que, en estas cuestiones, juego con ventaja, porque incluso en mis días pasados, cuando vivía rodeado de aguerridos combatientes y compartía mi lecho y mi mesa con toda suerte de semejantes, también entonces mi alma vagaba en soledad por terrenos insondables de ensoñaciones, tratando de desentrañar arcanos misterios incuestionables para el común de los humanos. Es por ello que agradezco al tiempo el que puliese mi espíritu tan denodadamente, como el paciente guerrero bruñe su espada en espera del más feroz de los combates. Fue así como mis incontables días en el más completo aislamiento no se me antojaron una cruel condena a la que sobrevivir.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://signatures.mylivesignature.com/54487/45/D759DBFD1FEAF2FA0EBBBC499458F644.png" style="border: 0pt none  ! important; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-7804376607116221497?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/7804376607116221497/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=7804376607116221497&amp;isPopup=true' title='30 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/7804376607116221497'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/7804376607116221497'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2009/05/capitulo-siete.html' title='Capítulo Siete'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SfYHa3rKGjI/AAAAAAAAA2k/MgYzpnssDSo/s72-c/balderyre27kb.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>30</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-4878388474465000477</id><published>2009-04-27T08:00:00.000+02:00</published><updated>2009-04-27T08:00:00.887+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Memorias de un Guerrero'/><title type='text'>Capítulo Seis</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/Se24izrHSsI/AAAAAAAAA2M/skjD-3eCR8o/s1600-h/R%C3%ADo+de+la+Miel_16.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 240px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/Se24izrHSsI/AAAAAAAAA2M/skjD-3eCR8o/s320/R%C3%ADo+de+la+Miel_16.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5327116842375269058" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:donotoptimizeforbrowser/&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} p.MsoBodyTextIndent, li.MsoBodyTextIndent, div.MsoBodyTextIndent  {margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  text-align:justify;  text-indent:36.0pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1  {size:595.3pt 841.9pt;  margin:2.0cm 2.0cm 2.0cm 2.0cm;  mso-header-margin:3.0cm;  mso-footer-margin:3.0cm;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;  &lt;p class="MsoBodyTextIndent"&gt;Pero estas tribulaciones no pudieron atormentar durante largo tiempo mi cansado espíritu, ya que sólo me vi obligado a pasar tres jornada sin compañía. A la mañana del cuarto día como prófugo solitario, algo más relajado por la distancia recorrida y mientras me disponía a intentar capturar alguno de los escurridizos peces que poblaban el río para aplacar el hambre, mi aguzado oído me puso en guardia de nuevo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;El trotar lento de un caballo a través de la maleza era un sonido inconfundible. Oculto y con el acero afilado aferrado fuertemente a mi mano, pude ver como se acercaba serenamente el animal en busca, sin duda, de un trago de agua fresca; su respiración agitada y el pesar que le embargaba, me hicieron sospechar que había cabalgado durante largas horas de manera precipitada. En un principio, al verle asomar la cabeza del color del barro mojado por la crecida hierba, me alivié, bajando la guardia al pensar que nadie lo montaba, pero cuando lo tuve a tan sólo unos pasos, mi corazón volvió a acelerarse torpemente. Un error así podría costarme la vida. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Sobre su grupa llevaba un jinete, sólo que éste no iba erguido, como era la costumbre, sino que se encontraba echado pesadamente sobre la crin del animal y con los brazos rodeando su formidable cuello. Parecía no existir amenaza alguna, aunque permanecí oculto y en alerta hasta estar completamente seguro de que se trataba de un jinete solitario. Cuando lo tuve por entero a la vista, me sorprendió gratamente el hecho de que el caballo llevase el faldón propio de la caballería de nuestra insigne nación y el jinete vistiese ropajes bien conocidos por mí. La persona que se encontraba desvanecida sobre el cobrizo animal, no podía ser cualquier conciudadano, supe que se trataba de algún personaje honorable, porque su rica vestimenta correspondía a la usada por los ilustres habitantes del palacio real. La fortuna parecía que me volvía a sonreír, o al menos eso creía yo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Siempre con extrema cautela, me hice con el real cuerpo dejándolo reposar en la hierba húmeda mientras su montura calmaba la sed visiblemente aliviada. Y fue entonces cuando le reconocí. Se trataba, ni más ni menos, que del príncipe Jartum, el primogénito del rey, el sucesor de la corona de tres puntas. No daba crédito a lo que veía, hasta hacía sólo unos días, para mí, aquel hombre que yacía moribundo a mis pies, había sido casi como un dios, alguien inalcanzable. Nunca antes había estado tan cerca de un personaje tan célebre y notorio; recuerdo que incluso me sentí torpe e indigno de su presencia, habituado como estaba a contemplarlo gallardamente en la distancia, ataviado con ricas ropas de fino lino tejida con hilos de oro y siempre rodeado por los más fieros y aguerridos soldados que componían su guardia personal. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Pero eso fue antes de caer en la cuenta de que ya no tenía reino que gobernar ni súbditos a los que fustigar... exceptuándome a mí, claro. Como el fiel servidor que había sido siempre, me precipité al agua para darle de beber de mis propias manos, con la humilde intención de reanimarle. Al segundo sorbo reaccionó. Tosiendo convulsamente, entreabrió los ojos y pude comprobar que aún estaba más asustado que yo. Sin apenas verme, se incorporó de rodillas aceleradamente, profiriendo alaridos incomprensibles para mí y protegiéndose la cara con los brazos como un niño acobardado por el aullido de las alimañas nocturnas. Tan sólo pareció tranquilizarse al verme ante él, humillado y con la frente tocando el suelo en posición de sumisión, como mandaban nuestras leyes; ni siquiera me atreví a pronunciar una palabra que pudiera incomodarlo, por temor a ofender su sagrada persona. No podía olvidar que injuriar o profanar a un personaje de la realeza era castigado con la muerte. Aún era pronto para que comprendiese que ya no existían verdugos que me ajusticiasen ni absurdas leyes que me esclavizasen.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Creo recordar que, después de unos instantes eternos de vacilación e intentando inútilmente recuperar la compostura, llegó a preguntarme por mi identidad y por el lugar en el que se encontraba. Le contesté lo mejor que supe, dirigiéndome siempre con respeto y clara sumisión, aunque era la primera vez que trataba directamente con todo un príncipe heredero. Por supuesto fui incapaz de preguntarle qué le había ocurrido y cómo había logrado huir del asedio, a pesar de que me moría de ganas por saberlo; sentía curiosidad por conocer los detalles del ataque final y si existía la posibilidad de que hubiesen más supervivientes como nosotros. Más adelante me contó lo sucedido, como, vaticinando el trágico final que estaba por venir, escapó con su caballo hacia el bosque mientras el escuadrón que comandaba se enfrentaba valientemente a las hordas salvajes que terminarían arrasando la ciudad. Él lo adornó con algunos toques personales de arrojo que no le hacían quedar como un miserable cobarde pero, después de haberlo conocido tan íntimamente, creo que se ajusta más a la verdad el decir que simplemente huyó aterrado sin derramar una sola gota de sangre ante la inminente derrota.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Pero eso no lo pude averiguar hasta muchos días después. Los primeros días en compañía del aprendiz de monarca resultaron bastante extraños. Yo continuaba comportándome como un sumiso súbdito de la corona desaparecida, mientras él se mostraba un tanto receloso y meditabundo; por entonces, yo no podía entender que su pérdida había sido mucho más importante que la mía, y que el cambio que había experimentado su vida en nada podía compararse con el sufrido por mí, que, a la larga, me consta que supuso una liberación más que un sufrimiento. Las grandes pérdidas tan sólo se producen cuando existen grandes bienes que perder, lo cual no era mi caso. Sin embargo, para él, aquel aciago día supuso el fin de un glorioso destino como rey todopoderoso, que nunca llegaría a ser, convirtiéndolo en el ser más patético y menos apto para la supervivencia que yo jamás habría conocido.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Como iba diciendo, durante los primeros días tras nuestro encuentro, los papeles de ambos apenas sufrieron cambio alguno con respecto a nuestra condición anterior. Es decir, yo me encargaba de todo: le proporcionaba el alimento, el cobijo y la seguridad; igual que antes, sólo que ahora lo hacía en solitario y en exclusiva. Para mi desgracia, lo único que conseguí fue que cogiese confianza, empezando a mostrarse como lo que era, un cobarde engreído que sólo sabía dar órdenes y exigir de los demás todo aquello de lo que él era incapaz. Al ser yo su único sirviente, terminé convirtiéndome en el felpudo sobre el que descargaba a diario toda su ira y el dolor por el futuro perdido, y al que no se resignaba a dejar huir. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Nunca olvidaré lo costoso que me resultó el convencerle de que su caballo nos resultaría bastante más útil en esos momentos de necesidad como alimento que como montura, dado que el terreno por el que nos movíamos no era demasiado apto para cabalgar. Traté de explicarle lo mejor que supe que, en nuestra situación, aquel animal sería más bien un estorbo que podría delatarnos fácilmente, antes que servirnos de ayuda para la huida; pero él se empecinaba con argumentos pueriles tales como que era un animal de sangre pura perteneciente a un largo linaje de caballos reales y que se habían criado prácticamente juntos, llegando a conocerse casi como hermanos. Dos días a base de pescado maloliente y con el previo trabajo de tenerlos que capturar sin herramientas adecuadas, bastaron para hacerlo mudar de opinión. Gracias a mi extensa experiencia sacrificando animales para el consumo, su casi hermano equino nos alimentó durante varios días con su dura, aunque sabrosa, carne.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Pero era de esperar que esta situación tan penosa para mí sólo fuese temporal. Afortunadamente mis años sobre este mundo ya me habían conferido el suficiente entendimiento como para ir despertando poco a poco a la realidad de los hechos, algo con lo que él parecía no haber sido beneficiado... O quizás sí, teniendo en cuenta que hasta entonces el privilegiado había sido él en todo momento, lo cual me hacía sospechar que no era tan lerdo como parecía. El caso es que no tardó en llegar el inevitable momento que me hizo poner las cosas en su sitio. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;No alcanzo a recordar exactamente el preciso acontecimiento que hizo saltar la chispa que terminó con mi paciencia; supongo que sería un cúmulo de ellos. Lo que aún no ha conseguido borrarse de mi anciana memoria es el momento justo en el que acabé con su supremacía, haciéndole caer de repente y sin previo aviso en el más bajo estado al que podía descender una persona de su alcurnia. Lo alcé por el dorado peto que le cubría el pecho y, mientras me gritaba palabras inconexas, lo lancé con toda mi furia al sucio lodo en el que se había convertido el remanso del río que nos servía de refugio. Nunca olvidaré su mirada tras incorporarse de la humillante posición en la que le dejé, cubierto de maloliente fango desde los pies hasta la cabeza. En un primer instante sus ojos irradiaron odio y sed de venganza, pero en cuanto comprobó que mi erguida posición ante él no se rebajaba lo más mínimo, sus párpados se relajaron pidiendo clemencia y compasión. Es increíble la rapidez con la que se adapta a una nueva situación un ser débil y dependiente en cuanto ve peligrar su vida. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;De inmediato su estrategia cambió; dejó de gritarme despectivamente para comenzar a tratarme como a un igual. Yo sabía que ese cambio de carácter sólo se debía a un innato instinto de supervivencia, pero eso era algo que me traía sin cuidado. Las cosas habían cambiado para mejor. Para mejor para mí, claro, y había sido sólo mi voluntad y mi entereza las que habían hecho posible tal cambio. Aquel día aprendí dónde radica el verdadero poder de una persona, y que una buena cuna no es suficiente para conferir a un hombre gloria y admiración para las generaciones venideras.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;A partir de entonces fue todo mucho más llevadero. Me mostré benévolo con él aún no sé porqué; supongo que porque es mi condición, o quizás porque inconscientemente sabía que la soledad no era la mejor de las situaciones y preferí la compañía de aquel individuo torpe y asustadizo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;No me arrepentí de tal elección. Con el tiempo pude comprobar como la habilidad en la caza y la destreza manual no son las únicas virtudes apreciables en un hombre. Mi destronado príncipe pronto me enseñó que una buena conversación a la luz de la lumbre y el calor humano cercano son tan útiles en el destierro como un afilado acero lo es en la batalla. En cuanto se adaptó a su nueva situación, y en vista de mi buen talante para con él, se convirtió en un compañero agradable y en un charlatán desmedido. La naturaleza humana es enteramente impredecible en situaciones extremas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Mientras yo trataba, con escaso éxito, de mostrarle las artes más efectivas de caza y pesca, él se empecinaba en ponerme al corriente de cuantos sucesos extraños y curiosos habían tenido lugar en el palacio real cuando aún permanecía en pie. Así fue como llegué a enterarme de cuántas falsedades son capaces de utilizar los poderosos de una nación para permanecer en tan elevada y privilegiada posición a costa de sus ingenuos súbditos. Tampoco tuvo ningún recato en contarme los entresijos amorosos entre concubinas, esclavas, príncipes y princesas que convertían al palacio imperial en el más caro y lujoso burdel de todo el reino. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;Pero lo que más llegó a sorprenderme de todos sus relatos fue la participación de los más altos sacerdotes al servicio de los dioses en las tramas y correrías palaciegas en favor de los intereses particulares de nuestros líderes. Aquella revelación supuso un duro golpe para mi conciencia. Tantos sacrificios y ofrendas a las sagradas divinidades, tanta sangre derramada en los altares, tanto temor a los nefastos designios... ¿cómo podía ser todo un engaño? Era algo que me negaba a comprender. Llegué a la conclusión por conveniencia de que al final habíamos recibido nuestro justo castigo en manos de los todopoderosos dioses, aunque sin comprender muy bien por qué éstos habían de castigar también a aquellas personas justas y temerosas de sus poderes. También el tiempo me ha hecho mudar esta opinión; ahora no estoy tan seguro de que los dioses se entretengan forjando el devenir de la insignificante raza de los humanos, eso es algo de lo que nos encargamos nosotros mismos, sin ayuda de ningún poder divino. Claro que esto es sólo lo que pienso hoy, para mañana podrían ser las cosas muy distintas.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://signatures.mylivesignature.com/54487/45/D759DBFD1FEAF2FA0EBBBC499458F644.png" style="border: 0pt none  ! important; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-4878388474465000477?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/4878388474465000477/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=4878388474465000477&amp;isPopup=true' title='33 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/4878388474465000477'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/4878388474465000477'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2009/04/capitulo-seis.html' title='Capítulo Seis'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/Se24izrHSsI/AAAAAAAAA2M/skjD-3eCR8o/s72-c/R%C3%ADo+de+la+Miel_16.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>33</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-3603722764401268596</id><published>2009-04-20T08:00:00.001+02:00</published><updated>2009-04-20T10:41:11.694+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Memorias de un Guerrero'/><title type='text'>Capítulo Cinco</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SeRhbiELroI/AAAAAAAAA2E/m6TpALmeoBI/s1600-h/hyida.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5324487785087479426" style="FLOAT: left; MARGIN: 0pt 10px 10px 0pt; WIDTH: 320px; CURSOR: pointer; HEIGHT: 213px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SeRhbiELroI/AAAAAAAAA2E/m6TpALmeoBI/s320/hyida.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} p.MsoBodyTextIndent, li.MsoBodyTextIndent, div.MsoBodyTextIndent  {margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  text-align:justify;  text-indent:36.0pt;  line-height:200%;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} a:link, span.MsoHyperlink  {color:blue;  text-decoration:underline;  text-underline:single;} a:visited, span.MsoHyperlinkFollowed  {color:purple;  text-decoration:underline;  text-underline:single;} @page Section1  {size:612.0pt 792.0pt;  margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;  mso-header-margin:36.0pt;  mso-footer-margin:36.0pt;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 36pt; LINE-HEIGHT: 200%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;A&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;letargado, en ese estado de semiinconsciencia, permanecí durante interminables horas, hasta que el frío me caló en los huesos obligándome a reaccionar. Lentamente, y cobijado aún por las horas desprovistas de sombra que la noche nos otorga, fui arrastrándome como una culebra asustada hacia parajes más cerrados y cubiertos de profunda vegetación. Me incorporé con toda la precaución que un cuerpo tembloroso y dolorido puede proporcionar, avistando los cuatro puntos cardinales en busca de movimientos sospechosos y con el corazón palpitante por la incertidumbre de los acontecimientos que estaban por venir. &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 36pt; LINE-HEIGHT: 200%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;El ser humano es un animal curioso; nos quejamos continuamente por las prohibiciones y el hostigamiento a que nos someten sin piedad nuestros líderes, compartimos con gran pesar nuestros escasos bienes con los dioses que nos protegen, proclamamos nuestras ansias de libertad a los cuatro vientos, pero cuando ésta nos abre sus puertas, nos sentimos solos y abandonados, perdidos en una inmensidad incomprensible, desamparados y con la mente desbordada de temores y sospechas inexplicables. Hasta hacía muy poco tiempo, yo era un soldado fuerte y valeroso, temido por todos, ni aun rodeado por los más bravos contendientes me temblaban las piernas ni se me afligía el ánimo, me sentía poderoso y dueño de mis actos y de mi conciencia... Y sin embargo, en ese momento de orfandad, sin ningún bruñido hierro amenazando mi cuello y libre del látigo que en tantas ocasiones me había horadado la espalda, me sentía la persona más desdichada y necesitada que poblaba esta tierra inmisericorde. En aquel momento comprendí otra gran verdad: en el fondo, todos los seres necesitamos un orden establecido, algo o alguien que guíe nuestros pasos por caminos ya empedrados, aunque no sea el mejor ni el más seguro de los caminos. &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 36pt; LINE-HEIGHT: 200%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;No sólo me conmovía por la pérdida de mi hogar y de mis compañeros y conciudadanos, también, y para mí era lo peor de todo en aquellos momentos, me sentía olvidado por las divinidades que otrora velaran por mi seguridad. ¿Cómo en semejante situación de precariedad podía ofrecerles los sacrificios y ofrendas que requerían de mí para que continuasen protegiéndome? Mi desgracia había alcanzado límites extremos, no se podía caer más bajo, a una muerte lenta y agónica le seguiría un eterno vagar por el cavernoso Abismo, donde los más crueles demonios de las profundidades atormentarían mi alma hasta el final de todos los tiempos, ya que nadie sepultaría mi ajado cuerpo rodeado de enseres y alimentos para el viaje infinito, como mandaban las leyes, y mi carne terminaría sirviendo para engordar a sucias alimañas carroñeras.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 36pt; LINE-HEIGHT: 200%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Con la cabeza confundida por semejantes reflexiones, corrí cuanto pude ciego de espanto y de dolor, alejándome más y más de todo lo conocido y adentrándome con torpe impaciencia en la oscuridad de lo inexplorado. Corrí sin parar hasta que la luz ambarina del astro soberano empezó a filtrarse con timidez por los cañaverales que me amparaban. La temporada de lluvias parecía haber remitido para siempre; era evidente que los dioses daban paso a una nueva edad, donde los registros de la que fue mi nación habían quedado archivados para las memorias venideras. Estaba por comprobar si también mi huella sería un apunte del pasado o aún se me permitiría perforar nuevos trazos en el barro en el que se inscribiese esta nueva época que ahora empezaba a asomar.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 36pt; LINE-HEIGHT: 200%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;La luz del día suponía una nueva amenaza para mi seguridad y para la libertad recién adquirida. Sabía que me encontraba lejos de la ruta hacia el este que seguirían de vuelta a casa los hombres de ojos rasgados que habían aniquilado a mi pueblo. También conocía la imposibilidad de volver a mi antigua ciudad; allí el botín era numeroso, así que buena parte de los vencedores se quedarían por un tiempo incalculable, hasta dejar reducido a polvo y cenizas todo el país que en días pasados les humilló y esclavizó sin ninguna piedad. &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 36pt; LINE-HEIGHT: 200%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Mi temor a ser apresado era aún mayor que el de la muerte desprovista de gloria; los bárbaros que nos habían doblegado tenían fama de ser extremadamente crueles con sus esclavos y rehenes. Sentía lástima por la suerte de las mujeres y niños que con toda seguridad quedasen para satisfacer los placeres de esta gente. Aunque, pensándolo bien, tampoco nuestras leyes eran muy benevolentes con los extranjeros que caían en nuestras manos, bien lo supieron todas aquellas jóvenes aún doncellas que tuvieron la desdicha de ser elegidas para calmar la ira de nuestros más feroces y hambrientos dioses. La voluntad de las deidades es caprichosa y efímera; con toda certeza, aquellos que antes eran favorecidos, serían ahora los que aplacarían su sed de sangre.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 36pt; LINE-HEIGHT: 200%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Este temor hizo aumentar mi cautela. En todos los años anteriores, entre sangrientas batallas y crueles exterminios, nunca llegué a sospechar que terminaría mis días corriendo como una comadreja, sola y asustada; había llegado el momento de poner en práctica lo que tiempo atrás me habían obligado a aprender. Durante mi niñez, como parte del arduo entrenamiento al que me vi sometido, ya me forzaron a permanecer largas jornadas internado en el bosque profundo, a solas y provisto únicamente de una pequeña daga. Si pude sobrevivir entonces, también ahora lo haría; claro que por aquel tiempo sólo pendía sobre mi cabeza el peligro de mi propia hambre y la de los depredadores ansiosos por mi tierna carne; ahora se sumaba además el hecho de pertenecer a un pueblo extinto, o dicho de otra manera, la terrible seguridad de no tener un hogar al que volver. Mientras me movía arrastrándome por la espesura del cañaveral con toda la prudencia que mis sentidos me otorgaban, no podía dejar de pensar que todo aquél con el que me tropezase sería un posible enemigo; ¿hasta cuándo podría sobrevivir solo, en un mundo hostil?&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img style="BORDER-RIGHT: 0pt; BORDER-TOP: 0pt; BACKGROUND: none transparent scroll repeat 0% 0%; BORDER-LEFT: 0pt; BORDER-BOTTOM: 0pt; moz-background-clip: -moz-initial; moz-background-origin: -moz-initial; moz-background-inline-policy: -moz-initial" src="http://signatures.mylivesignature.com/54487/45/D759DBFD1FEAF2FA0EBBBC499458F644.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-3603722764401268596?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/3603722764401268596/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=3603722764401268596&amp;isPopup=true' title='32 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/3603722764401268596'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/3603722764401268596'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2009/04/capitulo-cinco.html' title='Capítulo Cinco'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SeRhbiELroI/AAAAAAAAA2E/m6TpALmeoBI/s72-c/hyida.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>32</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-4959641796684252488</id><published>2009-04-13T08:00:00.000+02:00</published><updated>2009-04-13T08:00:00.606+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Memorias de un Guerrero'/><title type='text'>Capítulo Cuatro</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/Sd-yaW3ggxI/AAAAAAAAA08/hHazRJfOLh8/s1600-h/0064ac4.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5323169450459955986" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 228px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/Sd-yaW3ggxI/AAAAAAAAA08/hHazRJfOLh8/s400/0064ac4.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;N&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;o puedo dejar de narrar en estas memorias, con rigurosa pulcritud, aquel nefasto día para el pueblo que me vio nacer, pero afortunado para mí; el día en el que dejé de ser un disciplinado soldado vulgar, integrado en el más temido de los ejércitos conocidos, para convertirme en el solitario guerrero perseguido y sin otra causa más que la de su propia vida, que llevo siendo hasta el día de hoy, cincuenta y dos años después.&lt;br /&gt;El invierno estaba resultando más despiadado de lo habitual en la región. La muerte precedida por agitadas fiebres y convulsos dolores corría imparable e impunemente bajo nuestros pies, impulsada por las rancias aguas corruptas que anegaban las tierras sobre las que acampábamos, donde las gélidas lluvias no habían dado tregua en toda una interminable estación. En tan calamitosa situación, la mitad de los que aún sobrevivíamos se encontraban enfermos o moribundos, y el resto estábamos hambrientos, asustados y muy desesperados.&lt;br /&gt;Con veintiséis años a mis espaldas, habiendo participado en cientos de cruzadas y con incontables enemigos atravesados por la afilada hoja de mi espada, me podía considerar como uno de los más maduros y curtidos de los militares que componían nuestra numerosa tropa de a pie, algo que, junto con la incomprensible fortuna, me ayudó a mantenerme lo más entero e incólume posible frente a aquel inesperado enemigo climático que se había llegado a convertir en el peor y más mortífero de los rivales contra los que nuestros soberanos tuvieron que lidiar jamás.&lt;br /&gt;Esta determinante circunstancia de debilidad no supuso más que el preludio del ocaso del temido Imperio al que pertenecía por entonces, a pesar de que en ningún momento pudimos sospechar que éste tuviese fecha de caducidad. Al menos los más humildes ciudadanos, que vivíamos ajenos y en la más completa de las ignorancias en lo que respecta a los altos asuntos políticos que se fraguaban a nuestras espaldas, en el interior de las alejadas estancias del impenetrable palacio que servía de residencia a la notable realeza que imponía nuestros designios venideros con total frialdad y despotismo.&lt;br /&gt;De manera que, aquel venerado monarca autoproclamado dios y dueño de nuestras vidas, tuvo a bien, quiero pensar que ajeno a la lamentable situación de su otrora poderoso ejército, enviar las tocadas tropas al encuentro de uno de los más tenaces enemigos con los que nunca antes tuvimos que combatir. El inquebrantable pueblo de los hombres del oriente había aprovechado con paciente inteligencia nuestro período de pujanza y desidia para fortalecer y engrandecer enormemente el regimiento motivado, que en mejores tiempos fue vencido por nuestras entonces superiores huestes, de modo que, conocedores de la actual situación de miseria de sus eternos rivales, decidieron que aquel era el momento propicio para lanzar la tan esperada ofensiva contra nuestra gente.&lt;br /&gt;El encarnizado y desigual encuentro tuvo lugar en las llanuras del este, a tan sólo media jornada de distancia de las murallas de la ciudad, con lo que todos sabíamos que el peligro era latente para los que allí habían quedado. Si conseguían doblegarnos, nuestras mujeres e hijos, junto con el resto de conciudadanos civiles, quedarían a merced de lo poco que pudieran hacer las exiguas defensas militares que guardaban los muros. El enemigo no tendría piedad con ellos, al igual que nosotros nunca la tuvimos con su raza.&lt;br /&gt;Nuestra entrenada fiereza y la eterna e insaciable sed de sangre enemiga que siempre nos había caracterizado, hicieron esperar más de lo previsto el inevitable desenlace de aquella contienda. Vendimos bien caro nuestro pellejo, luchamos como leones intentando conquistar un pedazo de carne fresca, nos lanzamos hacia el enemigo como siempre lo habíamos hecho, en bloque, como si de un solo animal hambriento y herido se tratase, dejando atrás, enterrado bajo las tiendas del campamento, todo el dolor, el frío, el hambre y la desesperanza, olvidando nuestra inferioridad numérica y la mermada fortaleza, aquella que en otros tiempos hizo temblar a poderosos ejércitos lejanos.&lt;br /&gt;El choque entre las dos fuerzas fue brutal y ensordecedor, ninguna de nuestras espadas quedó limpia de sangre oriental, cada uno de los nuestros acabó luchando con varios adversarios al mismo tiempo, batiendo con una ferocidad extrema el acero enrojecido sobre todo lo que se movía ante nuestros ojos. Muchas cabezas enemigas rodaron por el suelo encharcado de rojo oscuro antes de que hicieran retroceder un ápice de terreno a los escasos supervivientes que íbamos quedando en pie. Ciegos por la ira, la rabia, más que la fuerza, nos mantenía vivos y erguidos ante la superioridad enemiga que, poco a poco, irremediablemente, fue haciéndose patente, terminando de una vez y para siempre con la más cruel y temida de las legiones que jamás se conociese en esta tierra.&lt;br /&gt;Pero justo un momento antes de que esto ocurriese, de nuevo la diosa Fortuna posó su misteriosa mirada sobre la tez de este humilde soldado que combatía con honor en busca de la esperada muerte que le llevase a ocupar un lugar privilegiado en las alturas, al lado de los más afamados guerreros que en tiempos anteriores habían dado su gloriosa vida por el Imperio. Y así fue como en los estertores de la batalla, cuando la derrota era ya un hecho y casi todos los nuestros yacían inertes por el sucio barro, una idea iluminadora estalló como el rugido de las fieras malheridas en el interior de mi cabeza, y un sentimiento de supervivencia se interpuso con contundencia sobre cualquier otro de gloria y perpetua inmortalidad en los Cielos, junto a los dioses protectores.&lt;br /&gt;Tras acabar con los enemigos de ojos rasgados que me acosaban en ese preciso instante, y aprovechando mi cercanía a la linde del combate y a que la noche empezaba a tragarse las sombras, corrí en un momento de descuido, y me lancé con decisión al interior de la profunda maleza que se abría a pocos metros de mi posición y que me acogió calurosamente, como una madre protectora, entre sus múltiples y enraizados brazos alzados hacia el cielo ennegrecido. Debo decir, para mi defensa, aunque presumo que sea innecesario, que aquello no fue un acto de cobardía, ya que recuerdo con claridad que no fue el miedo en mi espíritu ni el dolor en mis huesos los que me empujaron a abandonar, de una forma que en otras circunstancias hubiese resultado humillante, el ardor de la batalla y la custodia del Reino que me había dado la vida y el sustento. Los dioses, en su infinita gloria, son testigos del valor incansable que este fiel soldado acostumbraba a derrochar en las incontables lidias en las que se había visto envuelto para la defensa y el engrandecimiento de sus soberanos. Tal comportamiento fue producto, como ya he dicho, de un innato y simple instinto de conservación de la vida y una clara conciencia de que es sólo en este mundo donde se pueden realizar grandes hazañas y es únicamente en posesión del aliento cuando podemos rendir sincero homenaje y sentido sacrificio a las divinidades que nos insuflaron la vida en el florecer de los tiempos.&lt;br /&gt;O quizá fue simplemente el tiempo el que sembró estas palabras de consuelo en mi atormentada mente de soldado vencido, dado que ésta era una condición totalmente desconocida para mí en aquellos momentos. Nunca antes, ni en los más escabrosos combates, se me había dado el caso de ver con tanta transparencia el final de mi vida, independientemente del valor o el coraje que yo pudiera demostrar; tan sólo en ese instante pude vislumbrar con claridad que mi destreza en el manejo del acero nada podía hacer para librarme de aquella situación extrema con el resuello intacto, de ahí que mi comportamiento también resultase totalmente novedoso para mí. Con el correr de los años he podido comprobar el escaso conocimiento que poseemos de nosotros mismos ante escenarios desconocidos hasta el momento.&lt;br /&gt;Lo cierto es que el inminente peligro al encontrarme rodeado de innumerables adversarios dispuestos a acabar con mi vida y la certeza de que nada podía hacer ya por el cumplimiento de mi deber salvador o defensor de mi tierra, hicieron que actuase de la manera ya comentada, algo de lo que nunca me arrepentiré, a pesar de los inconfesables temores que albergaron en mi espíritu durante muchos días después, en los que mi pensamiento se sintió incapaz de verse libre de los múltiples y horrendos castigos que los dioses me tendrían reservados desde sus recónditas moradas en las alturas, ya que las divinidades nunca olvidaban ni perdonaban la cobardía y la rendición de uno de sus fieles súbditos.&lt;br /&gt;Pero esto es algo que sólo compete a las cuestiones del alma, y ésta ya se sabe que muda con rapidez de forma inconsciente cuando las experiencias se suceden sin remedio y con premura, al igual que la serpiente que cambia el pellejo cuando su condición así se lo exige.&lt;br /&gt;De modo que prosigamos el relato en el exacto punto donde quedó descrito más arriba, justo cuando mi cuerpo de superviviente, agotado y dolorido, yacía en la mojada hierba que le servía de parapeto, y mi atormentada mente era desbordada por incontables dudas y temores inexplorados. Desde esa humillante, aunque salvadora posición, y gracias a la tenue luz anaranjada que aún brotaba con timidez desde el lejano horizonte procedente del dios Sol, que tan sólo hacía unos instantes que se había retirado a su morada en el otro extremo del mundo, pude comprobar con horror, como el exiguo resto de mi ejército, en otros tiempos invencible, era exterminado sin compasión alguna, de forma cruel e implacable, por un enemigo hambriento de venganza y con la codicia aún virgen, tal como era de esperar de un pueblo que había sido durante largos años dominado y permanecido en el cautiverio más estricto y degradante, agobiado hasta la saciedad de impuestos, tanto humanos como en especias.&lt;br /&gt;También los dioses me instigaron, como parte de mi ya iniciado castigo, a ver al ejército invasor dirigirse sin dilación y con el ánimo encendido por la bravura que alimenta la victoria, hacia las indefensas murallas que hasta ese momento me habían servido de hogar. En poco tiempo, ya con la cúpula celestial sembrada de estrellas, se alzaron en la dirección mencionada amenazadoras columnas de humo iluminadas por deslumbrantes llamas que presagiaban el peor de todos los destinos, aunque esperado, que podían acontecer en el interior de los referidos muros donde se refugiaban mis confiados conciudadanos.&lt;br /&gt;Nunca llegaré a saber con certeza si los gritos asfixiados que aún resuenan en mi mente durante las noches lúgubres, fueron transportados por lo vientos que soplaban en aquella trágica jornada o, por el contrario, fueron implantados por los vengativos dioses, continuando con mi merecido tributo, en esa cavidad de la memoria que siempre permanece fresca, acompañándonos hasta el final de nuestros días, recordándonos despiadadamente todo lo que fuimos, lo que somos y lo que ya nunca podremos ser.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y fue en ese preciso instante de turbación y de miedo, arrojado con violencia de la que había sido mi vida hasta entonces, calado hasta los entrañas por la humedad de la tierra y con la frialdad en el cuerpo que la noche concede al sudor, cuando, inesperadamente, aprendí por mí mismo una lección inolvidable: también un guerrero puede llorar.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img style="BORDER-RIGHT: 0px; BORDER-TOP: 0px; BACKGROUND: none transparent scroll repeat 0% 0%; BORDER-LEFT: 0px; BORDER-BOTTOM: 0px" src="http://signatures.mylivesignature.com/54487/45/D759DBFD1FEAF2FA0EBBBC499458F644.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-4959641796684252488?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/4959641796684252488/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=4959641796684252488&amp;isPopup=true' title='38 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/4959641796684252488'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/4959641796684252488'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2009/04/capitulo-cuatro.html' title='Capítulo Cuatro'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/Sd-yaW3ggxI/AAAAAAAAA08/hHazRJfOLh8/s72-c/0064ac4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>38</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-5453796709600218078</id><published>2009-04-06T08:00:00.000+02:00</published><updated>2009-04-06T08:00:00.800+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Memorias de un Guerrero'/><title type='text'>Capítulo Tres</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SdUUHo1GnDI/AAAAAAAAA0I/3YVYJgc6Gu8/s1600-h/muralla-marrakech.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5320180656259898418" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 172px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SdUUHo1GnDI/AAAAAAAAA0I/3YVYJgc6Gu8/s400/muralla-marrakech.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;A&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;quella guerra sólo fue la primera de muchas otras que me tocó lidiar durante los siguientes años. Podíamos cambiar de rey o incluso de dioses a los que ofrecer nuestros sacrificios, pero ni a unos ni a otros les faltaban nunca motivos para entablar feroz combate con cualquier otro pueblo que mostrase valor para aproximarse a nuestras fronteras.&lt;br /&gt;Hasta entonces, mi corto entendimiento juvenil me hacía pensar que todo el mundo vivía igual que nosotros, en un constante estado de alerta o en guerra abierta todos contra todos. Cuando con el tiempo advertí que era siempre nuestro pueblo el que se declaraba enemigo del resto, me explicaron que éramos una antigua raza de guerreros, y eso justificaba plenamente la ambición de poder que nos conducía incesantemente a masacrar a otros seres humanos por el simple hecho de poseer tierras y riquezas que podían sernos de utilidad.&lt;br /&gt;La realidad era mucho más sencilla: nuestra civilización había hecho de la guerra su único medio de subsistencia; simplemente necesitábamos para vivir los recursos que otros pueblos vecinos conseguían con mucho esfuerzo y el sudor y la fatiga de sus humildes ciudadanos. Aparte de ampliar sin límite las fronteras del insigne Imperio, nuestros soberanos eran expertos en explotar con extrema frialdad y crudeza todo aquello aprovechable que pudiesen tomar por la fuerza: esclavos para trabajar la tierra, mujeres jóvenes para la reproducción y el goce, niños sanos que engrosasen aún más el robusto ejército del Estado, ofrendas para las agradecidas deidades, ya fuesen animales o humanas... Ni que decir tiene que lo que no resultaba de utilidad alguna, sencillamente era aniquilado sin más. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En definitiva, la guerra era nuestra razón de ser, y por ello éramos temidos y odiados en todos los confines de la tierra conocida, allá donde alcanzaba nuestra fama de salvaje ferocidad y crueldad extrema. Claro que para todos mis conciudadanos, incluidos los más altos dirigentes, los confines de la tierra conocida abarcaban lo inconmensurable, lo infinito, cuando la realidad era bien diferente, como pude comprobar más adelante.&lt;br /&gt;Pero como decía, todo esto resultaba ajeno a mi precario intelecto durante mi niñez y juventud, cuando apenas tenía tiempo siquiera de plantearme cuestiones de otra índole que no fueran las puramente militares que pertenecieran a mi humilde rango. Por entonces no podía comprender por qué los esclavos se sublevaban continuamente contra sus amos negándose a asumir con dignidad su condición de derrotados en una lucha de igual a igual, poniendo en peligro sus precarias vidas una y otra vez; o por qué las jóvenes y bellas mujeres extranjeras tenían que ser forzadas a entregarse a nosotros y lo hacían con el rostro afligido y humedecido por las lágrimas, en vez de sentirse orgullosas de tener el privilegio de perpetuar nuestra notable y superior estirpe. Claro que tampoco era capaz de entender la desolación y la amargura que las envolvía cuando sus hijos tenían que ser sacrificados por nacer con alguna deficiencia, o debido a su debilidad al caer enfermos prontamente tras los prematuros baños en las gélidas aguas del río a los que se sometía a los infantes durante sus primeros días de vida, y con los que debíamos continuar hasta que la muerte nos llevase, con el noble objetivo de hacer guerreros fuertes e inmunes a cualquier enfermedad; para mí, aquello resultaba de lo más natural y necesario para el mantenimiento de la raza, y así trataba de explicárselo a las acongojadas muchachas con las que rara vez podía tratar, aunque, debo reconocer, que sin mucho éxito.&lt;br /&gt;Lo cierto es que, para un simple soldado como yo, la vida fuera del acuartelamiento no tenía mucho sentido. Tras aquellas murallas se nos ofrecía generosamente, aunque sin excesos, todo cuanto pudiéramos necesitar; allí comíamos todos juntos en robustas mesas de madera de haya, dormíamos en grandes tiendas comunales, realizábamos nuestros sacrificios a los dioses y nos relacionábamos con el sexo opuesto. Nos estaba permitido incluso quedarnos con alguna mujer en propiedad, pero siempre que esto no supusiese tener que abandonar el campo de instrucción y, claro está, siempre que ningún otro militar de rango superior estuviese encaprichado con la misma.&lt;br /&gt;En ocasiones, sobrevivir dentro de estos muros se volvía tan complicado como hacerlo fuera, sobretodo para los novatos, debido a que nuestras leyes internas seguían los mismos principios que las externas, donde la fuerza corporal y la destreza con el acerado hierro eran los únicos valores que podían proporcionarnos seguridad y una relativa tranquilidad, de ahí que los más jóvenes e inexpertos tratáramos siempre de evitar cruzarnos en el camino de los avezados y fornidos guerreros que componían la mayor parte de la guarnición. Todo estaba permitido en el interior de las murallas, robos, asesinatos, violaciones,... el único requisito era que no te cogieran haciéndolo algunos de los mandos superiores, porque entonces el castigo era terrible y despiadado. No por el hecho de cometer tales vilezas, sino por haberte dejado apresar ingenuamente; si había algo que no podían soportar ni tolerar nuestros líderes era la debilidad y la inocencia en un soldado, de ahí que sólo llegasen a la edad adulta los más fuertes, astutos y decididos. El resto, o los que simplemente eran olvidados por la fortuna, acababan degollados en cualquier rincón oscuro o terminaban sus días como presa de las heridas producidas en los entrenamientos o en alguno de los múltiples castigos a los que nos sometían continuamente, como pasarnos días enteros atados bajo el abrasador sol o expuestos a las gélidas temperaturas de la noche en las montañas. En definitiva, nuestra vida diaria junto con los compañeros de milicia, se convertía en la instrucción más dura a la que nos veíamos sometidos.&lt;br /&gt;Ahí abajo rara vez se tenía noticia de lo que acontecía en palacio o del destino que nuestros gobernantes tenían deparado para sus obedientes súbditos, simplemente estábamos constantemente dispuestos para el combate y sólo era necesario recibir una orden de nuestros mandos para formar en perfecta escuadra y salir tras ellos allá donde tuviesen a bien en conducirnos para enfrentarnos a un nuevo enemigo que hubiese tenido la osadía de no rendirse ante el poder de nuestro invencible Imperio.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Esta era la vida de un soldado hasta los sesenta años, edad en la que se le permitía abandonar la estricta milicia para poder, al fin, llevar una merecida vida como personaje ilustre y venerado dentro de la comunidad. Al menos eso decía la ley, porque yo nunca llegué a conocer a nadie que alcanzara tal dicha, sobretodo, considerando la incompetente o nula asistencia médica que se les ofrecía a los heridos durante la lucha o a aquellos que caían enfermos, lo cual era algo bastante habitual teniendo en cuenta el lamentable estado higiénico en el que convivíamos los regulares.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img style="BORDER-RIGHT: 0px; BORDER-TOP: 0px; BACKGROUND: none transparent scroll repeat 0% 0%; BORDER-LEFT: 0px; BORDER-BOTTOM: 0px" src="http://signatures.mylivesignature.com/54487/45/D759DBFD1FEAF2FA0EBBBC499458F644.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-5453796709600218078?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/5453796709600218078/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=5453796709600218078&amp;isPopup=true' title='35 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/5453796709600218078'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/5453796709600218078'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2009/04/capitulo-tres.html' title='Capítulo Tres'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SdUUHo1GnDI/AAAAAAAAA0I/3YVYJgc6Gu8/s72-c/muralla-marrakech.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>35</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-6461386276459795512</id><published>2009-03-30T08:00:00.000+02:00</published><updated>2009-03-30T08:00:00.916+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Memorias de un Guerrero'/><title type='text'>Capítulo Dos</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/ScvFwVxOe3I/AAAAAAAAAzo/27E6ZR-ap1E/s1600-h/batalla-de-las-termopilas.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317561219309009778" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 192px; CURSOR: hand; HEIGHT: 264px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/ScvFwVxOe3I/AAAAAAAAAzo/27E6ZR-ap1E/s320/batalla-de-las-termopilas.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;E&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;l día se presentaba luminoso. El tímido sol naciente que asomaba por la huidiza línea del horizonte, apenas hacía presagiar el baño de sangre que en breves instantes cubriría el valle seleccionado por los sacerdotes, de acuerdo con las deidades guerreras, para la masacre. A los primerizos nos colocaron en mitad del destacamento, tras los jinetes y los soldados de infantería más aguerridos, armados con espadas, hachas y machetes, y protegidos por una exigua armadura que tan sólo nos cubría parte del desnudo pecho, el yelmo característico de nuestro ejército y un escudo que todos coincidíamos que resultaba demasiado pequeño, y que pronto muchos pudieron comprobar lo acertado de la apreciación.&lt;br /&gt;Una vez vencidos los primero embates de los arqueros enemigos con los escudos en alto, el temible encuentro no se hizo esperar. La barrera protectora de los veteranos a caballo apenas sirvió para retrasar unos pocos segundos nuestra entrada en acción. El griterío era ensordecedor. En esos breves instantes de desconcierto, y antes de enfrentarnos a nuestro primer rival, ya habíamos visto más sangre derramada que en todo nuestro pasado, ya muerto y olvidado.&lt;br /&gt;Todas las pautas arduamente aprendidas durante tantos años para despreciar el miedo pasaron a la historia en cuanto vi caer justo a mi lado a uno de mis más apreciados compañeros de fatiga con la cabeza destrozada de un hachazo y las tripas desparramadas por el suelo, fruto de una certera estocada que le produjo un soldado bárbaro que entonces me pareció un gigante inmortal. Yo me esforzaba inútilmente por recordar todo lo que mis maestros habían tratado de enseñarme en mis años de instrucción, pero el penetrante hedor de la sangre caliente, el fragoso estruendo de miles de hierros entrechocando, los insoportables alaridos de los mutilados y la agonía de los moribundos a mi alrededor, me impedían siquiera concentrarme lo más mínimo en la espada de mi contrincante, tal y como tantas veces me habían repetido que hiciera. Creo que fue entonces cuando comprendí la importancia y el valor de la providencia en nuestro devenir por el mundo, algo que ningún maestro se había dignado a enseñarnos durante nuestro apresurado aprendizaje.&lt;br /&gt;Por algún motivo incomprensible, la diosa Fortuna quiso que yo sobreviviese a aquel trance, haciendo que mi primer glorioso combate tan sólo durase para mí apenas unos terroríficos instantes de total confusión, justo hasta el momento en el que me cayó encima el cadáver de un enorme y pesado soldado enemigo que me dejó completamente fuera de combate durante toda la contienda.&lt;br /&gt;Intuí que con un poco de esfuerzo podría librarme de tan indigna prisión que me impedía cumplir con mi bravo deber de soldado, pero, justamente en aquel inquietante momento, aprendí lo que el temido e inevitable miedo era capaz de hacer con una persona. Mi cuerpo quedó paralizado, incapaz de mover un solo músculo, mi aturdida mente se negaba a enviar ninguna orden racional o alentadora que me ayudase a afrontar la humillante postura en la que el destino me había colocado; simplemente me quedé inmóvil, observando aterrado, con el corazón palpitando ferozmente y sin poder controlar los temblores que invadían la totalidad de mi minúsculo e inexperto cuerpo infantil.&lt;br /&gt;El robusto miliciano que yacía sobre mi famélico cuerpecito y me servía de parapeto, no me impidió contemplar con horror y desolación el desenlace de la feroz refriega que se estaba produciendo sobre mi atormentada cabeza de crío. Por ningún lado podía ver el honor, la gloria o la dignidad de la que tanto nos habían hablado en lo que allí estaba aconteciendo. Lo que sí podía ver, con espantosa claridad, era mucho miedo, dolor e ira desenfrenada en los ojos de unos hombres que actuaban por puro impulso de supervivencia; la causa por la cual se encontraban allí, en medio de aquel infierno, el motivo que les había conducido a enfrentarse tan encarnizadamente con otros semejantes, carecía de ninguna importancia en aquellos momentos. La única preocupación real en aquel anárquico instante consistía en seguir viviendo, y si para ello era necesario matar, así se haría. La rabia y el odio eran los sentimientos que movían a aquellos asustados hombres, más que el anhelo de perpetuar sus nombres en la memoria venidera o aparecer en futuros cánticos y heroicos poemas épicos. Ante mis ojos caían por igual hombres valientes o cobardes, fuertes o desnutridos, hábiles con la espada o torpes y lerdos con cualquier arma.&lt;br /&gt;Bastaron sólo estos pocos instantes de mi existencia bajo aquel pesado cuerpo inerte para comprender con una lucidez turbadora la realidad de la guerra y de la vida que me esperaba en adelante, así como el escaso valor que ésta poseía en el transcurrir de los acontecimientos por el mundo, que en semejante situación se me antojó comparable con la de cualquier cordero en espera de ser sacrificado sobre el altar de los dioses.&lt;br /&gt;Cuando todo terminó me enteré de que habíamos ganado aquella batalla, e incluso me felicitaron por mi valiente comportamiento y mi fortaleza ante el fiero enemigo; supongo que para ello contribuyó la abundante sangre maloliente que cubría mi cuerpo desde los pies a la cabeza, aunque ni una sola gota hubiese brotado de mi interior. Pensé que la diferencia entre ganar o perder consistía en que algunos aún estábamos vivos para poder celebrarlo y poco más.&lt;br /&gt;Al encontrarme de nuevo tras la seguridad de las murallas de nuestra ciudad, y después del clamoroso recibimiento por parte de la multitud, en la que pude echar de menos la presencia de muchas madres que lloraban a escondidas la pérdida de sus vástagos, nuestro omnipotente rey, escoltado por su infatigable corte de allegados, los cuales habían presenciado todo el combate desde la protectora distancia, procedió a cantar las alabanzas de su soberbio ejército, prometiéndonos toda suerte de bendiciones tanto terrenales como celestiales e invitándonos generosamente a festejar la memorable victoria. Él sabía que la embriagadora música y el exceso de alcohol pronto nos harían olvidar a los amigos desaparecidos para siempre en el campo de batalla, a los que se les dio, al término de la contienda y antes de ser incinerados en la pira funeraria, con la premura que precede al olvido, un fugaz homenaje donde se exaltó la valentía y la bravura con la que habían combatido, como si los demás no hubiéramos estado allí para verlo, y nos recordaron a los que aún vivíamos la inmortalidad que les esperaba en el Más Allá, junto a los amados dioses por los que habían dado la vida, y que sin duda sabrían recompensar gratamente tan desprendido comportamiento.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;De nuevo la sabiduría del liderazgo se hizo patente y, efectivamente, el vino a raudales y los placeres terrenales en exceso, consiguieron fácilmente su adormecedor propósito. A la mañana siguiente, los más horribles recuerdos de muerte y desesperanza huyeron de mi memoria, aunque sólo temporalmente, al tiempo que lo hizo también todo el contenido de mi estómago en la primera de las arcadas provocadas por el alcohol nocturno que inteligentemente todos nos vimos obligados a ingerir con premeditación y alevosía.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img style="BORDER-RIGHT: 0px; BORDER-TOP: 0px; BACKGROUND: none transparent scroll repeat 0% 0%; BORDER-LEFT: 0px; BORDER-BOTTOM: 0px" src="http://signatures.mylivesignature.com/54487/45/D759DBFD1FEAF2FA0EBBBC499458F644.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-6461386276459795512?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/6461386276459795512/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=6461386276459795512&amp;isPopup=true' title='38 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/6461386276459795512'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/6461386276459795512'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2009/03/capitulo-dos.html' title='Capítulo Dos'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/ScvFwVxOe3I/AAAAAAAAAzo/27E6ZR-ap1E/s72-c/batalla-de-las-termopilas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>38</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-8954326990045770663</id><published>2009-03-23T08:00:00.002+01:00</published><updated>2009-03-23T08:00:00.981+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Memorias de un Guerrero'/><title type='text'>Capítulo Uno</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/ScOCDOn53YI/AAAAAAAAAzI/tyJmZJmkfSQ/s1600-h/Mongolia092006_0133.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5315234977204002178" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 213px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/ScOCDOn53YI/AAAAAAAAAzI/tyJmZJmkfSQ/s320/Mongolia092006_0133.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Aún recuerdo, con una nitidez aterradora, mi primer combate real, la batalla que puso fin a la ingenuidad de mi infancia e inició el rápido proceso de conversión hacia la brutal e irracional alimaña asesina en la que llegó a transformarme el tiempo, batalla tras batalla, golpe tras golpe. En aquella ocasión fueron los bárbaros del norte los elegidos para medir las fuerzas de nuestro poderoso ejército. Pero quienes fueran es lo de menos, lo realmente importante era que por fin había llegado el momento de poner a prueba el largo y penoso entrenamiento al que había sido sometido prácticamente desde el mismo día de mi nacimiento.&lt;br /&gt;Con la edad en la que la gran mayoría de las criaturas aún temen a su propia sombra, intentaron convencerme, y lo consiguieron, de que había sido tocado por el sagrado dedo de los dioses, los cuales habían decidido para mí, así como para tantos otros, un glorioso destino como guerrero. Con lo que pasé a engrosar prontamente el privilegiado y envidiado grupo de los infantes destinados al campo de adiestramiento militar del Estado. Por entonces, mis ojos tan sólo habían visto pasar cuatro entrañables primaveras.&lt;br /&gt;Ahora ya sé que, más que del impenetrable designio de los dioses, mi destino fue producto de la meritoria labor de mi padre durante largos años como sumiso miembro del ejército regular a las órdenes de nuestro excelentísimo y todopoderoso rey Melquiser, como casi todos los hombres nacidos bajo el estandarte del Reino. Las misteriosas deidades tenían problemas más importantes y urgentes en los que ocupar su infinito tiempo que el devenir de una pobre criatura nacida en la más humilde y oscura tienda levantada en el más lejano y olvidado páramo de la menor de las regiones que componían nuestro basto Imperio.&lt;br /&gt;Había sido entrenado para soportar los más terribles dolores, para aniquilar sin compasión a todo enemigo que se cruzase en mi camino, me habían adiestrado en el arte de la guerra y en el manejo de las diversas armas con las que contaba nuestro magnífico regimiento, como la espada corta, el machete, la jabalina o la doble maza; también me habían mostrado la manera de alejar el miedo de mi espíritu, de modo que no presentase el menor temor a la hora de lanzarme sin reservas contra el más valeroso de los contendientes. Había sido hábilmente instruido para la defensa y el engrandecimiento de la notable patria que me alimentaba y me daba cobijo, e incluso había sido educado para arrojarme a los brazos de la insondable muerte en nombre de nuestro amado rey en caso de que así fuese dispuesto por los arcanos deseos de los dioses. Tanto mi cuerpo como mi mente se encontraban plenamente preparados para enfrentarse al más temible de los ejércitos enemigos que se terciasen.&lt;br /&gt;Al menos en teoría.&lt;br /&gt;La práctica fue bien diferente a cuanto podíamos haber imaginado todos los que, al igual que yo, nos disponíamos a acometer nuestra entrada por la puerta de servicio en la áspera realidad de la vida.&lt;br /&gt;También nos habían hablado extensamente del honor del guerrero; los soldados más valientes y veteranos, nuestros héroes por aquel entonces, nos hablaban con admiración y devoción sobre el recóndito arte de la guerra, sobre el sagrado privilegio de afrontar el paso al Más Allá luchando por nuestro venerado y divino rey; nos repetían hasta la saciedad que no existía mayor honra para un hombre que su nombre fuese recordado hasta el infinito gracias a su valor en el campo de batalla y que los poetas compusiesen odas y cantos sobre sus victorias que embelesasen el fino oído de las damas que frecuentaban los templos y palacios reales. Nos habían hecho creer que éramos invencibles guerreros luchando por la más justa y digna de todas las causas, en vez de pobres y desdichados soldados arriesgando sus míseras vidas por intereses insospechados para cualquiera de nosotros.&lt;br /&gt;Con esa sarta de sandeces en la cabeza, corríamos todos al encuentro del enemigo con la única consigna de matar o de morir, para toparnos en cuestión de segundos con la más cruel y veraz de todas las realidades inimaginables. Los más jóvenes contábamos con diez años a nuestras espaldas y la ilusión, aún virgen, de quienes creen pertenecer a algo realmente grande e importante.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img style="BORDER-RIGHT: 0px; BORDER-TOP: 0px; BACKGROUND: none transparent scroll repeat 0% 0%; BORDER-LEFT: 0px; BORDER-BOTTOM: 0px" src="http://signatures.mylivesignature.com/54487/45/D759DBFD1FEAF2FA0EBBBC499458F644.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-8954326990045770663?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/8954326990045770663/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=8954326990045770663&amp;isPopup=true' title='44 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/8954326990045770663'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/8954326990045770663'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2009/03/capitulo-uno.html' title='Capítulo Uno'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/ScOCDOn53YI/AAAAAAAAAzI/tyJmZJmkfSQ/s72-c/Mongolia092006_0133.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>44</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-119416141641143654</id><published>2009-03-13T22:28:00.003+01:00</published><updated>2009-03-16T13:26:59.300+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Memorias de un Guerrero'/><title type='text'>Prólogo</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SbrQJ0tucLI/AAAAAAAAAyE/ZxPEkIfTGio/s1600-h/Naturaleza_muerta_calavera_pluma.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5312787577624752306" style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left; width: 320px; height: 235px;" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SbrQJ0tucLI/AAAAAAAAAyE/ZxPEkIfTGio/s320/Naturaleza_muerta_calavera_pluma.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;R&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;econozco que no soy nadie como para pretender que mis palabras desafíen al tiempo más allá de lo establecido por la ley natural. Tampoco son mis intenciones establecer nuevas consignas, ni mostrar nada que no haya sido dicho ya bajo el sol. Bien es sabido que existen textos escritos, algunos de ellos llamados “sagrados”, que lograron despertar algunas mentes más lúcidas en momentos determinados, pero para mi pesar, aún no conozco ninguna letra impresa que haya logrado agrandar en algo el corazón de toda la humanidad, haciendo mudar a esta raza llena de contradicciones a la que pertenezco de ese estado de ceguera permanente en el que parece haberse quedado estancada.&lt;br /&gt;Así que culpen al siempre desafiante ego de este pobre anciano, de querer traspasar los límites impuestos por los divinos creadores para dejar huella sobre esta tierra maltratada. Porque supongo que sólo es esta manía del ser humano de transgredir las leyes divinas, la que me ha llevado, pasando por encima de la razón, a dejar sobre el pergamino todo aquello que en mi ajada memoria se agolpa, condenándome en mi postrera vida a soportar el peso del implacable tiempo.&lt;br /&gt;Quizás mi intención no sea otra más que la de librarme de tan molesta carga, aunque algo me dice que poco podré lograr acongojando a otros de mis pesares e infortunios. Juzguen ustedes mismo, sufridos lectores, si el fruto de mis desvelos en estos últimos años que me ven morir, ha merecido la pena o, por el contrario, tan sólo ha supuesto otra pérdida de tiempo más, de tantas otras que se sumarán a las ya almacenadas sobre mis doloridos huesos. Si de algo me ha servido mi incansable curiosidad en tantos años vividos, ha sido para comprender la desconfianza que debería producirnos cualquier palabra escrita por un desconocido. Nada que ver con la transparente sinceridad que se desprende de la actitud incuestionable del hombre de bien, aquel que en todo momento dio muestra patente de su sabiduría a través de sus actos, y que siempre podremos ver y escuchar sin que ninguna sombra de duda nos nuble la razón.&lt;br /&gt;Sea como fuere, cuando sus ojos se posen sobre estas letras que aquí les ofrezco, no dejen nunca de olvidar que mi persona ya sólo será un puñado de polvo y ceniza volando al viento del oeste, y que mi caprichosa memoria, como la de cualquier humano, nunca ha dejado de mezclar los recuerdos de su vida con los sueños del pasado, ilusiones del presente y espejismos de un futuro esperado y que nunca aconteció. Así que tengan compasión y apiádense de este desdichado viejo que un día soñó con la libertad, albergando en su corazón la única esperanza de morir en paz.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img style="border: 0px none ; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;" src="http://signatures.mylivesignature.com/54487/45/D759DBFD1FEAF2FA0EBBBC499458F644.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-119416141641143654?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/119416141641143654/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=119416141641143654&amp;isPopup=true' title='61 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/119416141641143654'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/119416141641143654'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2009/03/prologo.html' title='Prólogo'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SbrQJ0tucLI/AAAAAAAAAyE/ZxPEkIfTGio/s72-c/Naturaleza_muerta_calavera_pluma.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>61</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-720850241485377085</id><published>2009-02-25T13:25:00.003+01:00</published><updated>2009-02-25T13:30:30.991+01:00</updated><title type='text'>A mi amiga Raquel</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SaU5f_M0zCI/AAAAAAAAAoI/n-htItNLAjQ/s1600-h/3155491041_d47078579f[1].jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5306710957629951010" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 270px; CURSOR: hand; HEIGHT: 179px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SaU5f_M0zCI/AAAAAAAAAoI/n-htItNLAjQ/s400/3155491041_d47078579f%5B1%5D.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Rompo mi silencio temporal para informar de algo que me duele en el alma, y no podía callar.&lt;br /&gt;Una buena amiga, de esas de las de verdad, de esas de las que van quedando pocas, está pasando por una mala racha. Les hablo de nuestra querida compañera bloggera &lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;Raquel Sultana&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;, del blog &lt;strong&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;El Piano Huérfano&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;. Blog que ya no existe, porque ella se ha visto obligada a suprimir, a pesar de ser uno de los más seguidos y admirados que conozco.&lt;br /&gt;Y lo ha tenido que hacer porque está siendo acosada impunemente por alguien que no voy a nombrar, porque es algo que sólo a los afectados compete.&lt;br /&gt;Sólo quería expresar mi rabia, mi impotencia y mi solidaridad hacia Raquel, que se ha visto arrastrada a esta situación lamentable simplemente por ser como ella es, una persona amable, cariñosa, transparente y muy emotiva.&lt;br /&gt;Desde aquí, Raquel, sólo puedo decir que espero volverte a ver pronto repuesta de este duro golpe, escribiendo desde el corazón, como siempre has hecho, y libre de toda culpa y remordimiento, como siempre ha debido ser.&lt;br /&gt;No olvides que tu piano ya dejó de ser huérfano hace mucho tiempo, porque ahora tiene muchos amigos que esperan impacientes volver a escuchar sus apasionantes notas y exquisitas melodías.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5306710723902047266" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 181px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SaU5SYfwBCI/AAAAAAAAAoA/Zi9PqL7RgSw/s320/7%5B1%5D.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;Un fuerte abrazo, amiga, y hasta siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img style="BORDER-RIGHT: 0px; BORDER-TOP: 0px; BACKGROUND: none transparent scroll repeat 0% 0%; BORDER-LEFT: 0px; BORDER-BOTTOM: 0px" src="http://signatures.mylivesignature.com/54487/45/D759DBFD1FEAF2FA0EBBBC499458F644.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-720850241485377085?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/720850241485377085/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=720850241485377085&amp;isPopup=true' title='87 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/720850241485377085'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/720850241485377085'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2009/02/mi-amiga-raquel.html' title='A mi amiga Raquel'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SaU5f_M0zCI/AAAAAAAAAoI/n-htItNLAjQ/s72-c/3155491041_d47078579f%5B1%5D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>87</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-9052678125999155163</id><published>2009-02-05T18:54:00.006+01:00</published><updated>2009-02-05T19:18:23.502+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis relatos'/><title type='text'>La Revolución del Manifiesto</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todos los chicos esperaban impacientes aquel momento mágico que se producía cada noche de luna llena. El cielo nocturno lucía un centelleante manto de estrellas titilantes, y el satélite rey se mostraba majestuoso y autoritario, conocedor de su supremacía absoluta en las noches cálidas del verano. Corría una ligera y agradable brisa proveniente del cercano océano que haría la velada aún más placentera para el grupo de jóvenes que ya se habían reunido alrededor de la hoguera, bajo el cielo raso y protector.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El anciano retrasó a propósito su llegada unos momentos; le gustaba crear expectación, aunque sabía que no era necesaria. Cuando su figura desgarbada apareció bajo el resplandor de las llamas, no pudo reprimir la sonrisa que le provocó la algarabía de los más pequeños. Siempre se repetía el mismo ritual. Con mucha solemnidad y en silencio, como solía acostumbrar, tomó asiento en el lugar habitual, aquella pesada roca que reservaban sólo para él.&lt;br /&gt;Y tras un breve, pero intenso instante, cuando las únicas voces de la noche provenían de los grillos y las lechuzas, comenzó su relato ante la mirada atónita e ilusionada de todos los presentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Cuenta la leyenda, que en el albor de los tiempos, cuando la civilización era aún joven e inexperta, esta misma tierra que pisamos vio nacer una casta de personas muy enigmática y sorprendente. Os preguntaréis por qué, ¿verdad? –hizo una pausa mientras esperaba interrogante los gestos de afirmación de los muchachos–. Pues bien, yo os lo diré. Estos hombres y mujeres resultaron ser tan especiales porque ellos mismos tuvieron el valor de encumbrarse en las elevadas posiciones hasta entonces reservadas a las más poderosas deidades.&lt;br /&gt;–¡Ohhhh! –exclamaron algunos.&lt;br /&gt;–Sí, como lo oís –prosiguió–. Claro que todo resultó ser una falsa ilusión creada por ellos mismos, como sabéis nadie puede sobrepasar en poder a las más altas fuerzas de la naturaleza que nos gobiernan. Pero lo importante es que ellos lo creían así, y en consecuencia actuaban de manera alocada e imprudente pensando que nada ni nadie podría jamás desplazarles de ese lugar privilegiado que estaban convencidos de poseer.&lt;br /&gt;–¿Y qué hacían? –interrogó uno de los mayores con curiosidad.&lt;br /&gt;–Eso mismo es lo que voy a contaros ahora. Prestad atención porque estoy seguro de que os resultará imposible de creer.&lt;br /&gt;»¿Cuál pensáis que será el mayor de todos los poderes que una divinidad puede otorgarse? –interrogó expectante. Y sin esperar respuesta, continuó la narración–. El de dar o quitar la vida caprichosamente. Pues efectivamente eso es lo que hacían estos humanos sin miramiento alguno. Y no creáis que se limitaban a hacerlo sólo con otras especies, no, también, y esto es lo peor, se creían con el derecho de eliminar a otros muchos seres de su misma especie.&lt;br /&gt;–¡Aaaalaaaa! –se oyó al fondo.&lt;br /&gt;–¿Y con qué objetivo hacían algo así? –quiso saber alguien.&lt;br /&gt;–Eso precisamente es lo más sorprendente de todo. El único afán de aquellos que se creían con más poder, era sólo mantenerlo o conseguir aún más. Pero lo curioso es que este poder supuesto no les hacía más dichosos, ni les confería mayor conocimiento o sabiduría, muy al contrario, los mantenía constantemente en tensión y asediados por múltiples peligros y amenazas que los forzaban a continuar matando una y otra vez. De esta manera jamás podían vivir en paz y armonía entre los suyos, porque la alerta era permanente para estas personas, y se veían obligados a vivir rodeados de medidas de seguridad y custodiados por ejércitos fuertemente armados. Una locura, como podréis imaginar.&lt;br /&gt;»Pero ahí no acaba todo. No sólo se creían con el derecho de decidir quien vivía o moría, también se atrevían a determinar cómo vivirían los demás. Es decir, imponían leyes y costumbres con el único objetivo de mantener al resto de la población sumisa con la idea de perpetuar su poder para siempre, como si esto fuese algo posible.&lt;br /&gt;–¿Cómo se puede conseguir algo así? –interrumpió una joven muchacha.&lt;br /&gt;–Toda la inteligencia que les faltaba para algunas cosas, la derrochaban en conseguir ese indigno propósito –continuó el anciano–. Porque no creáis que estas personas eran estúpidas, no, nada de eso. Consiguieron conquistar toda la tierra conocida, se comunicaban los unos con los otros en cuestión de segundos sin importar para nada la distancia entre ellos, eran capaces de construir sofisticadas máquinas que les facilitaban cualquier tipo de trabajo, se desplazaban a velocidades impensables incluso por el aire. Nada se les resistía.&lt;br /&gt;–Claro, entonces por eso se creían dioses –se atrevió a argumentar uno de ellos.&lt;br /&gt;–No, no creas, mucho antes de que llegasen a ese estado tan avanzado, ya se creían merecedores de la divinidad. Su prepotencia nada tenía que ver con las habilidades manuales que habían adquirido, era más bien debida a su naturaleza egoísta y a su ignorancia en asuntos transcendentales, nada más.&lt;br /&gt;»Fijaos hasta donde llegaba su ignorancia y su maldad, que incluso eran capaces de dejar morir de hambre y sed a sus semejantes, después de haberles arrebatado todo su sustento y sin tener en cuenta que a ellos les sobraba, sin pensar que tarde o temprano les afectaría negativamente a ellos también.&lt;br /&gt;–No entiendo cómo los más desfavorecidos se dejaban avasallar de esa manera –inquirió un joven pensativo.&lt;br /&gt;–Eso no es fácil de explicar, pero resumiendo os diré que con el tiempo fueron perfeccionando los métodos de represión utilizados. Al principio se limitaron casi exclusivamente al uso de la fuerza, pero más adelante aprendieron otras habilidades más eficaces y baratas, como por ejemplo el uso adecuado de la palabra para convencer. Controlaban los medios de comunicación más extendidos, y de esta forma se aseguraban de que su mensaje engañoso llegase a la totalidad de la población. Todo esto sin dejar de lado el uso de la fuerza bruta como último recurso contra aquellos más rebeldes o contra todos aquellos que pensasen de forma diferente. La implantación del miedo generalizado también es una buena táctica para mantener sumisos a un buen grupo de personas.&lt;br /&gt;–¿Y cómo terminó afectándoles a ellos?&lt;br /&gt;–Un control así nunca puede ser absoluto, sobretodo si sólo eres un simple mortal vulnerable y asustadizo. Hubo un medio de divulgación de la información que se les escapó de las manos; lo llamaban Internet, y a través de él millones de personas de diferentes lugares del planeta podían ponerse de acuerdo en cuestión de días. Y eso fue exactamente lo que ocurrió.&lt;br /&gt;»En un momento determinado, cuando la situación era ya bastante penosa y empezaba a ser insostenible, surgió de esta Red un movimiento revolucionario que logró extenderse por todo el mundo civilizado, consiguiendo unir a millones de mentes de buena voluntad con un mismo objetivo: cambiar el sistema existente e instaurar otro más sostenible basado en la igualdad de todos los seres humanos. Este hecho sin precedente pasó a la historia con el nombre de la Revolución del Manifiesto.&lt;br /&gt;–¿Del manifiesto? –se oyeron algunas voces.&lt;br /&gt;–Sí, del manifiesto. Al parecer todo comenzó con un &lt;a href="http://cornelivs.blogspot.com/2009/01/manifiesto-por-la-solidaridad_29.html"&gt;manifiesto solidario &lt;/a&gt;que se divulgó por todo el planeta a través de este medio. Al menos eso es lo que cuenta la leyenda, aunque supongo que el cómo comenzó es lo de menos, tan sólo era cuestión de tiempo que sucediera.&lt;br /&gt;»Debéis saber que una de las armas más eficientes usada por aquellos que desean el control soberano sobre un pueblo, consiste en mantener separadas las mentes más brillantes y lúcidas para evitar que se pongan de acuerdo en algo que pueda hacer peligrar su privilegiada posición. Esa medida, junto con la de cultivar la ignorancia en el común de la población, son las mejores bazas con las que puede contar cualquier dictador. Aunque en este caso que os cuento, aún llegaron más lejos.&lt;br /&gt;»Lograron lo que nunca antes había podido hacerse: los más inteligentes y poderosos de todos, consiguieron permanecer en el más absoluto de los anonimatos, utilizando a otros como marionetas visibles y prescindibles, de manera que cuando las gentes ya se cansaban de ellos y los echaban pensando que eran los culpables, siempre tenían la posibilidad de poner a otro en su lugar y continuar manteniendo la misma situación de control. De esta manera conseguían además tener a la población contenta y entretenida haciéndoles creer que eran libres de decidir por ellos mismos.&lt;br /&gt;–¡Huauuuu, sí que eran listos...! –exclamó una niña pequeña con cara de asombro.&lt;br /&gt;–¿Entonces, qué pasó con los del Manifiesto? –preguntó alguien intrigado.&lt;br /&gt;–Como os iba diciendo, el manifiesto extendido por la red de Internet logró unir a millones de personas que conocían este engaño pero que hasta entonces no se conocían entre ellos. Una vez unidos, el resto fue más sencillo. Cada grupo actuó desde un frente distinto, todos perfectamente coordinados y dispuestos a llegar hasta el final. Difundieron el mensaje de paz y solidaridad por cada rincón del planeta, abrieron los ojos a miles y miles de personas que hasta ese momento se encontraban ciegas, y así, su número fue creciendo y creciendo hasta alcanzar a los niveles más cercanos a estos semidioses, que impotentes, y temiéndose la peor de las catástrofes, se vieron vencidos por sus propias armas y tuvieron que ceder su supremacía en favor de la gran mayoría.&lt;br /&gt;»No fue una lucha fácil ni rápida, llevó su tiempo, y fue necesario mucho tesón y una fe ilimitada por parte de sus líderes, que incansables, se mantuvieron en todo momento firmes y decididos a afrontar los más duros contratiempos que se presentasen. Pero contaban con la virtud de la paciencia y con la convicción de estar actuando por el bien de la gran mayoría. Se propusieron no rendirse hasta conseguir la justicia deseada y merecida, y fue así como el tiempo les recompensó con una victoria completa y, lo mejor de todo, pacífica. Al fin lograron la meta tan deseada de hacer un reparto más equitativo de las riquezas, que hasta ese momento se encontraban sólo en manos de unos pocos, y consiguieron que en el planeta reinase una armonía que hacía milenios que se echaba de menos y que perdura hasta nuestros días.&lt;br /&gt;»Bueno, y eso es todo niños, ¿qué os ha parecido? –concluyó.&lt;br /&gt;–¿Y todo eso ocurrió de verdad, abuelo &lt;a href="http://www.blogger.com/profile/18151450760902302876"&gt;Cornelivs&lt;/a&gt;? –preguntó uno de los más pequeños.&lt;br /&gt;–¡Ah! Toda historia tiene siempre parte de verdad, ¿no crees? –respondió éste con aire misterioso. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SYssdYCFKDI/AAAAAAAAAms/TkMnMpWaNQY/s1600-h/buda.png"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5299377659299854162" style="margin: 0px auto 10px; display: block; width: 102px; height: 113px; text-align: center;" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SYsr52E1d1I/AAAAAAAAAmk/YTuRnZj5sjk/s400/buda.png" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);font-size:85%;" &gt;Con esta entrada doy por concluida una etapa de este blog, siendo la última que publicaré por el momento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);font-size:85%;" &gt;Les agradezco a todos el haber hecho posible que mantuviese la ilusión durante tanto tiempo con vuestros comentarios y visitas. Puedo presumir de no haber tenido que borrar jamás ninguno de ellos, cosa que les agradezco enormemente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);font-size:85%;" &gt;Los motivos de esta decisión son sólo personales (¿es que hay alguno que no lo sea?), y espero que sea temporal. Amenazo con volver.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);font-size:85%;" &gt;En cualquier caso, no olviden que todo lo que contiene este blog les pertenece, así que sírvanse a gusto durante mi ausencia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);font-size:85%;" &gt;Muchas gracias de nuevo y un fuerte abrazo para todos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);font-size:85%;" &gt;&lt;span style="color: rgb(102, 0, 0);"&gt;Continúo Existiendo y Resistiendo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);font-size:85%;" &gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img style="border: 0px none ; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;" src="http://signatures.mylivesignature.com/54487/45/D759DBFD1FEAF2FA0EBBBC499458F644.png" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-9052678125999155163?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/9052678125999155163/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=9052678125999155163&amp;isPopup=true' title='111 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/9052678125999155163'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/9052678125999155163'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2009/02/todos-los-chicos-esperaban-impacientes.html' title='La Revolución del Manifiesto'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SYsr52E1d1I/AAAAAAAAAmk/YTuRnZj5sjk/s72-c/buda.png' height='72' width='72'/><thr:total>111</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-7690667172182837417</id><published>2009-01-30T08:35:00.004+01:00</published><updated>2009-01-30T08:55:32.489+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Manifiesto por la Solidaridad'/><title type='text'>Manifiesto por la Solidaridad</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SYKxMue-kaI/AAAAAAAAAl4/vdgXESJn3pY/s1600-h/MAMA_TENGO_HAMBRE_1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5296990943935631778" style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left; width: 250px; height: 320px;" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SYKxMue-kaI/AAAAAAAAAl4/vdgXESJn3pY/s320/MAMA_TENGO_HAMBRE_1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);font-size:85%;" &gt;Hoy es el día en el que decenas de bloggueros hemos decidido unir nuestras fuerzas y todo nuestro potencial por una causa común y solidaria. Ayúdanos a que las decenas se conviertan en centenas, y las centenas en millares compartiendo y difundiendo este mensaje humanitario, para que llegue allá donde la injusticia impera, donde los oídos no quieren escuchar nuestra voz unida, para que se enteren de que existimos, resistimos, y no estamos de acuerdo con lo que están haciendo por resolver los verdaderos problemas de la Humanidad.&lt;br /&gt;Porque es lo que sabemos hacer, publícalo, difúndelo y participa de verdad en este proyecto global que parte de la genial mente del amigo &lt;a href="http://cornelivs.blogspot.com/"&gt;Cornelivs.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hazlo tuyo también.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);font-size:85%;" &gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);font-size:85%;" &gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 0, 0);font-size:130%;" &gt;MANIFIESTO POR LA SOLIDARIDAD&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;QUIENES SOMOS:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los que suscribimos este manifiesto somos ciudadanos en el pleno uso de nuestros derechos civiles, y titulares de la soberanía popular, de la cual emanan los poderes del Estado.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los firmantes nos dirigimos a todos los ciudadanos del mundo, conocedores de la situación de pobreza, hambre y enfermedad en la que se encuentra gran parte de la población humana en un momento histórico, como el actual, en el que se disponen de los suficientes medios políticos, económicos y científicos que pudieran solucionar estos problemas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Este manifiesto tiene vocación de universalidad, y va dirigido a toda la humanidad, a cada ser humano que habita el planeta, para que tome conciencia de la terrible situación a la que se enfrentan millones de personas y de alguna manera actúe en consecuencia para terminar con esta insostenible situación. Por ello la versión original en español será traducida a diversas lenguas, pues nuestro propósito consiste en hacer oír la voz de la opinión pública en los lugares en las que se toman las decisiones políticas y económicas del mundo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;A QUIÉN NOS DIRIGIMOS:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Nos dirigimos a la clase política gobernante de nuestros países; así como a los más altos mandatarios de las Organizaciones Internacionales, tales como la Organización de las Naciones Unidas, y a los Presidentes y Gobiernos de los países más poderosos económicamente de la Tierra.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;LES MANIFESTAMOS:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;1.- Que este texto tiene su origen en la constatación de la extrema situación de necesidad y de hambre que sufre una gran parte de la población de la Tierra y en el desigual e injusto reparto de bienes que existe actualmente en el mundo. Entendemos que la ecuanimidad y la armonía en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana, por lo cual es inadmisible que una gran parte de la población mundial tenga que enfrentarse a una realidad tan precaria, a tal grado de injusticia y desigualdad, a tanta hambre, pobreza y desnutrición.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;2.- Que consideramos que dicha situación es intrínsecamente perversa y no admisible ni moral ni éticamente, dado que todos los seres humanos nacen libres e iguales. Igualmente, tenemos presente que todos los ciudadanos del mundo tienen esos derechos desde el mismo instante de su nacimiento y no como una promesa futura cuya conquista dependa de la realidad política, social o económica de sus países.&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;3.- Que defendemos que es completamente injusto, inmoral y un crimen humanitario punible ante los tribunales internacionales y la Historia que, en pleno Siglo XXI, existan seres humanos que pasen hambre en el mundo, y que mueran por ello. Que es un agravante de ese crimen que, existiendo las leyes internacionales suficientes, así como los medios técnicos, económicos y científicos para corregir dicha situación, los que ejercen el poder en el mundo no lleven a cabo las acciones necesarias para solucionar lo que generaciones futuras calificarán de verdadero genocidio en el que serán culpables todos aquellos que, teniendo los medios para solucionar el problema, no los hayan empleado.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;4.- Que consideramos que esta injusta situación es contraria al Derecho Natural, a los Derechos Humanos y a las normas de la más elemental ética, y entendemos que ha llegado el momento de que la voz de la opinión pública exija de sus gobernantes el final de tal estado de cosas.&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;5.- Que el presente manifiesto no es un manifiesto utópico; y que tampoco es un manifiesto político, ni se pretende con el mismo la instauración de un nuevo orden político o socio-económico mundial, ni ningún menoscabo del tejido empresarial, sanitario y social del mundo desarrollado, sino la más elemental justicia con los desfavorecidos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;POR TODO ELLO, EXIGIMOS A NUESTROS GOBERNANTES:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;1.- La adopción de medidas inmediatas y urgentes para paliar tal situación de hambre, enfermedad y desnutrición en el tercer mundo. Consideramos que tales medidas no constituyen una utopía, sino que son perfectamente viables y posibles.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;2.- Mantener el compromiso de cumplir los Objetivos del Milenio que, establecidos por Naciones Unidas en el año 2000, definen los principios a los que ha de ajustarse la actuación de los países y del sistema económico internacional para superar, con el horizonte fijado en 2015, las injusticias que aquejan a la humanidad.&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;3.- La realización de acciones solidarias sistemáticas con los países más desfavorecidos y que se establezca un orden lógico y humano de prioridades en la política económica, con proyectos inteligentes que creen riqueza y puestos de trabajo en los países afectados, facilitando un desarrollo sostenible y un progreso que les ayude a la consolidación de una red sanitaria, económica y social estable que haga posible el retorno a una situación de partida igualitaria.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;4.- Que se tomen las medidas necesarias para que los países ricos destinen una parte de sus presupuestos a la creación de riqueza, de empresas y de fuentes de trabajo en los países afectados; así como la adopción de un acuerdo internacional, que debería subscribirse en la ONU de obligado cumplimiento para los países desarrollados.&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;5.- La implantación de un código ético que regule la estrategia de las empresas multinacionales, así como la eliminación de los paraísos fiscales y la aplicación de la tasa Tobin, ú otra similar, a las transacciones comerciales internacionales, que permita crear un fondo de solidaridad gestionado por Naciones Unidas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;6.- No aceptaremos simples declaraciones de principios que no se traduzcan en políticas concretas. En definitiva, APELAMOS al sentido de la generosidad y humanidad de todos, y fundamentalmente de la clase política internacional económicamente poderosa.&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Desde la tierra que espera y cree firmemente en la Solidaridad que construya un mundo mejor y más justo, a 30 de enero de 2009&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;"MANIFESTE POUR LA SOLIDARITÉQUI SOMMES-NOUS:&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Les adhérents à ce manifeste sommes des citoyens en plein usage de nos droits civils et titulaires de la souveraineté populaire, de laquelle émanent les pouvoirs de l'État.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Les signataires nous nous adressons à tous les citoyens du monde, informés de la situation de pauvreté, de famine et de maladie dans laquelle se trouve une grande partie de la population humaine dans un moment historique, comme l'actuel, où l'on dispose des moyens suffisants tant dans les domaines politiques, économiques et scientifiques qui pourraient résoudre ces problèmes.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ce manifeste a une vocation d'universalité et s'adresse à l'humanité entière, à chaque être humain qui habite cette planète afin qu'il prenne conscience de la terrible situation à laquelle sont confrontés des millions de personnes et d'une certaine façon agisse en conséquence pour mettre fin à cette situation. Pour ce faire la version originale en espagnol sera traduite en diverses langues, car notre intention est de faire entendre la voix de l'opinion publique jusqu'aux lieux où se prennent les décisions politiques et économiques concernant le monde.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Á QUI NOUS NOUS ADRESSONS:&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Nous nous adressons à la classe politique gouvernante de nos pays, ainsi qu'aux plus hauts mandataires Des Organisations Internationales, telles que l'Organisation des Nations Unies, et aux Présidents et Gouvernements des pays les plus puissants, économiquement parlant, de la Terre.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;NOUS LEUR MANIFESTONS :&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;1.- Que ce texte émane de la constatation de la situation extrême de besoin et de famine que souffre une grande partie de la population de la Terre et de l'injuste distribution des biens existants aujourd'hui dans le monde. Nous entendons que l'impartialité et l'harmonie dans le monde ont pour base la reconnaissance de la dignité intrinsèque et des droits égaux et inaliénables de tous les membres de la famille humaine, raison pour laquelle il est inadmissible qu'une grande partie de la population mondiale doive affronter une réalité si précaire, à un degré tel d'injustice et d'inégalité, à tant de famine, de pauvreté et de dénutrition.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;2.- Que nous considérons que dite situation est de façon inhérente perverse et inadmissible ni moralement ni éthiquement, étant donné que tous les êtres humains naissent libres et égaux .De la même manière, nous n'oublions pas que tous les citoyens du monde ont ces droits dès leur naissance et non comme une promesse future dont la conquête dépend de la réalité politique, sociale et économique de leurs pays.&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;3.-Que nous défendons qu'il est absolument injuste, immoral et un crime humanitaire punissable devant les tribunaux internationaux et l'Histoire que, en plein XXI ème Siècle, existent des êtres humains qui souffrent de faim dans le monde et qui en meurent. Que c'est une circonstance aggravante de ce crime qu'existant les lois internationales suffisantes, ainsi que les moyens techniques, économiques et scientifiques pour corriger cette situation, ceux qui exercent le pouvoir dans le monde ne réalisent les actions nécessaires pour résoudre ce que les futures générations qualifieront d'authentique génocide dont seront coupables tous ceux qui tout en ayant les moyens pour résoudre ce problème ne les auront pas utilisés.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;4.- Que nous considérons que cette situation injuste est contraire au Droit Naturel, aux Droits Humains et aux règles de l'éthique la plus élémentaire et nous pensons que le moment est venu que la voix de l'opinion publique exige de ses dirigeants la fin d'un tel état des choses.&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;5.- Que ce présent manifeste n'est pas un manifeste utopique; ni un manifeste politique, ni nous prétendons avec ceci l'instauration d'un nouvel ordre politique ou socio-économique mondial, ni aucun discrédit des réseaux entreprise, sanitaire et social du monde développé, sinon la justice la plus élémentaire envers les plus démunis.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;POUR TOUTES CES RAISONS , NOUS EXIGEONS DE NOS DIRIGEANTS:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;1.- L'adoption de mesures immédiates et urgentes pour mettre fin à la situation de famine, de maladie et dénutrition dans le Tiers-Monde. Nous considérons que de telles mesures ne constituent pas une utopie, sinon qu'elles sont parfaitement viables et possibles.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;2.- Maintenir le compromis de remplir les Objectifs du Millénaire qui, établis par les Nations Unies en 2000, définissent les principes sur lesquels doit s'adapter la conduite des pays et du système économique international pour surmonter, avec comme horizon 2015, les injustices dont souffrent l'humanité.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;3.- La réalisation d'actes solidaires systématiques envers les pays les plus démunis et que s'établisse un ordre logique et humain de priorités en politique économique, avec des projets intelligents qui créent richesse et emploi dans les pays affectés, facilitant un développement soutenable et un progrès qui les aide à consolider un réseau sanitaire, économique et social stable qui rende possible le retour à une situation de départ égalitaire.&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;4.- Que les mesures nécessaires soient prises afin que les pays riches destinent une part de leurs budgets à la création de richesse et d'entreprises et de sources de travail dans les pays affectés ; ainsi que l'adoption d'un accord international qui devrait se souscrire à la ONU et d'application obligatoire de la part des pays développés.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;5.- l'implantation d'un code éthique qui contrôle la stratégie des entreprises multinationales, ainsi que l'élimination des paradis fiscaux et l'application de la taxe Tobin, ou une autre de semblable quand aux transactions commerciales internationales qui permette de créer un fonds de solidarité géré par les Nations Unies.&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;6.- Nous n'accepterons pas de simples déclarations de principes qui ne se traduisent en politiques concrètes. En définitive, NOUS FAISONS APPEL au sens de la générosité et de l'humanité de tous et fondamentalement de la classe politique internationale, économiquement puissante.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;Depuis la Terre qui espère et croit fermement en la Solidarité qui puisse construire un monde meilleur et plus juste, le 30 janvier 2009.&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;MANIFESTO ON BEHALF OF SOLIDARITY.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;WHO WE ARE:&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;We, the endorsers of this Manifesto, are citizens on total use of our civil rights and holders of popular sovereignty, from where State Powers are emanated.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;We, the signers, aware of the situation of poverty, hunger and illness in which great part of the human population lives despite being in a historical moment, as the current one, where sufficient political, economical and scientific means are available so as to solve these problems, address to all world citizens.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;This public declaration is a universal calling which heads for the whole humanity, to each human being that inhabits this planet, for them to become aware for the terrible situation that millions of people have to face and, somehow, to encourage them to act accordingly, to bring to an end this unsustainable situation. This is why the original version in Spanish will be translated to different languages, since our intention is that the public opinion´s voice is heard in those places where political and economical decisions are adopted.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;WHOM DO WE ADDRESS TO?:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;We address to all the politicians who rule our countries; as well as to the highest heads of International Organizations, such as The United Nations, and to presidents and governments of the richest and most powerful countries of the world.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;WE DECLARE:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;1.- That this text has its origin in the certain fact of the extreme situation of the needs and hunger a big part of the world’s population suffers and in the current unequal and unfair distribution of the properties existing in the earth. We understand that the equanimity and the harmony in our planet must exist based in the acknowledgment of the equal, inalienable and intrinsic dignity of all the members of the human family, that is why it is unacceptable that a big part of the world’s population has to face such a precarious reality with this level of injustice, inequality, hunger, poverty and malnutrition.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;2.- Since all human beings are born to be free, we believe that this situation is particularly evil and unethical. We also plead that all citizens in the world must have these rights in the same moment they are brought to life and not as a future promise to be reached depending of the political, social or economical reality of their homeland.&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;3.- We defend what is utterly unfair, immoral and a humanitarian punishable crime before the international courts and the History that right in the 21st century there still exist human beings starving in this World and dying because of that. It is an aggravating circumstance that, existing enough international laws and technical, economical and scientific means to correct the aforementioned situation, those who have the power in the world do not carry out the necessary actions to solve what future generations will only describe as a real genocide in which they all will be guilty for having the means to solve the problem, but not using them.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;4.-We consider this unfair situation to be against the Natural Law, the Human Rights and the procedure of the most elementary ethical principles, and we understand that the moment has come in which the voice of the public opinion demands from their leaders the end of such state of affairs.&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;5.- That this is neither a utopian nor a political manifesto, and it does not expect the founding of a new political or socio-economic world order, nor any damage to the business, sanitary or social network of the First World, but the most elementary justice with the underprivileged.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;BECAUSE OF ALL THE FACTS AFOREMENTIONED, WE DEMAND OF OUR LEADERS:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;1. To adopt immediate and urging measures to alleviate such a situation of hunger, illness and malnutrition in the Third World. We think that such measures do not represent any utopia as they are perfectly feasible and possible.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;2. To maintain the promise of fulfilling the Millenium Objetives which were established by the UN in the year 2000. These Objectives define the principles that the countries and the international economical system must follow in order to overcome the unfair situations humanity suffers towards the year 2015 (as it was agreed).&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;3. To perform systematically acts of solidarity towards the countries in an unfavourable position and to establish a logical and human order of priorities in the economical policy, including intelligent projects that create wealth and jobs in the aforementioned countries, offering sustainable development and progress to help them to consolidate a permanent social, economical and health service network that makes it possible for them to start from an equal position.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;4. To take the necessary steps so that the richest countries allocate part of their national budgets to create wealth, companies and work sources in the aforementioned countries, as well as to adopt an international agreement, which should be compulsory for the developed countries and signed in the UN.&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;5. To implement an ethical code that regulates the multinational companies strategy, as well as the elimination of the tax havens and the application of the Tobin Tax —or a similar one— to the international commercial transactions, that will allow to create a solidarity fund managed by the UN.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;6. We will not accept simple declarations of principles that are not transformed into specific policies. In other words, we appeal to everybody’s sense of generosity and humanity, especially from the ones who belong to the international ruling class that have the economical power.&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;From the Earth that waits and believes firmly in the Solidarity that can build a better and fairer world, 30th January 2009. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;ENLACES PARA OTRAS LENGUAS:&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://cuspedepita.blogspot.com/2009/01/manifesto-pola-solidariedade.html"&gt;TRADUCCION DEL MANIFIESTO POR LA SOLIDARIDAD AL GALLEGO&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://jesus-creaciones.blogspot.com/2009/01/manifest-per-la-solidaritat-manifiesto.html"&gt;TRADUCCIÓN DEL MANIFIESTO POR LA SOLIDARIDAD AL CATALAN&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://reikijai.blogspot.com/2009/01/manifiesto-por-la-solidaridad.html"&gt;TRADUCCIÓN DEL MANIFIESTO POR LA SOLIDARIDAD AL HEBREO&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://shugeki-koi-no-seishin.blogspot.com/2009/01/manifiesto-por-la-solidaridad.html"&gt;TRADUCCIÓN DEL MANIFIESTO POR LA SOLIDARIDAD AL JAPONÉS&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://dejardefumar2.blogspot.com/2009/01/manifiesto-por-la-solidaridad.html"&gt;TRADUCCIÓN DEL MANIFIESTO POR LA SOLIDARIDAD AL ITALIANO&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img style="border: 0px none ; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;" src="http://signatures.mylivesignature.com/54487/45/D759DBFD1FEAF2FA0EBBBC499458F644.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-7690667172182837417?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/7690667172182837417/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=7690667172182837417&amp;isPopup=true' title='39 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/7690667172182837417'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/7690667172182837417'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2009/01/manifiesto-por-la-solidaridad.html' title='Manifiesto por la Solidaridad'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SYKxMue-kaI/AAAAAAAAAl4/vdgXESJn3pY/s72-c/MAMA_TENGO_HAMBRE_1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>39</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-5515393151587823032</id><published>2009-01-22T19:02:00.002+01:00</published><updated>2009-01-22T19:04:49.129+01:00</updated><title type='text'>El Arbol del Guananí</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SXi1FYFJbFI/AAAAAAAAAlM/1p1Bi2o43EE/s1600-h/image014.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5294180465942031442" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 248px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SXi1FYFJbFI/AAAAAAAAAlM/1p1Bi2o43EE/s320/image014.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En los anales de la historia se puede encontrar una leyenda de un hecho que ocurrió en un lugar muy lejano, quizás incluso en otro mundo, y en otro tiempo también muy, pero que muy, remoto. Nadie puede asegurar que se trate sólo de un relato de ficción o, por el contrario, de unos hechos que aconteciesen en la realidad, pero se me antoja que eso es algo que carece de toda importancia, si no juzguen por ustedes mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por aquellos tiempos, toda la humanidad estaba constituida por dos familias que vivían relativamente cerca la una de la otra, aunque no lo suficiente como para evitar el que cada una tuviese hábitos de vida diferentes. Por ejemplo, mientras una de ellas se dedicaba casi exclusivamente al pastoreo y la caza para subsistir, la otra ocupaba su tiempo en las labores de la tierra y la recolección de alimentos silvestres.&lt;br /&gt;Sus distintas ocupaciones no impedían que ambas se mostrasen amistosas. Es más, mantenían una relación muy cordial y se intercambiaban sus bienes constantemente y sin ningún compromiso. Los pastores solían ofrecer algo de carne a sus vecinos, mientras que éstos les correspondían con frutas y hortalizas que cultivaban. Siempre había sido así, y no había ningún motivo por el que esta situación tuviese que cambiar.&lt;br /&gt;No hasta aquel aciago día que transformó la historia de esta pequeña humanidad para siempre.&lt;br /&gt;Varías lunas habían recorrido ya el cielo estrellado desde la última vez que tuvieron un encuentro, así que el patriarca de los agricultores decidió hacerle una visita a su amigo y vecino pensando que aprovecharía también la ocasión para alguno de sus intercambios. Pero conforme se acercaba a su destino, su sorpresa fue en aumento. Por todo el camino de entrada aparecían una serie de imágenes echas en madera o barro, todas muy parecidas, que representaban una especie de tronco de árbol o algo así, aumentando su número a medida que se acercaba al hogar. Por las paredes de la vivienda aparecía también esta misma imagen pero pintada de diversos colores y tamaños y justo a unos metros de la entrada principal se encontraba la mayor de todas, una gran talla de varios metros de alto y de un grosor desproporcionado fabricada con retazos de madera apuntalados y también coloreada de forma extraña.&lt;br /&gt;Cuando los dos hombres se dieron al encuentro, esta es la conversación que se registró:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¡Amigo Mel! –saludó el agricultor efusivamente–. ¿Pero qué es todo esto que te traes entre manos, algún tipo de reclamo nuevo para tus bestias?&lt;br /&gt;–No digas bobadas Roy –contestó Mel, el pastor–. Y muestra un respeto, haz el favor. Estás ante el Gran Árbol del Guananí.&lt;br /&gt;–¿Cómo dices, el gran árbol de qué? –preguntó de nuevo Roy con una gran sonrisa en el rostro pensando que su vecino le tomaba el pelo.&lt;br /&gt;–No te hagas el tonto, ¿quieres? He dicho el Gran Árbol del Guananí. –en esta ocasión Mel se mostró más serio y tajante en su aseveración.&lt;br /&gt;–Perdón, perdón, no quise ofender, pero es que no entiendo nada. ¿Qué es eso del árbol del guananí? Es la primera vez que lo escucho en mi vida.&lt;br /&gt;–Lógico, ya que sólo a mí me ha sido revelada su existencia –respondió Mel con aires de superioridad–. Pero no te preocupes, eres una persona afortunada por ser mi amigo. Yo te lo contaré todo al igual que hice con el resto de mi familia.&lt;br /&gt;–¿Qué tienes que contarme? –le interrogó Roy muy intrigado.&lt;br /&gt;–Presta atención porque esto que vas a oír es sumamente importante para nuestra futura existencia, amigo. Esta imagen representa al Gran Árbol del Guananí, un árbol de inmensas proporciones que se encuentra al otro lado de las montañas, allá donde ningún ser humano ha sido capaz de llegar. Es único en el mundo y, a pesar de la distancia que nos separa, tiene la capacidad de poder resolver todos nuestros problemas con la caprichosa y tiránica naturaleza que tantos quebraderos de cabeza nos produce, ya lo sabes.&lt;br /&gt;–Un momento, un momento –interrumpió el agricultor algo desconcertado–. No entiendo nada. En primer lugar, ¿cómo es posible que conozcas tú la existencia de ese árbol milagroso si habita en un lugar donde nadie ha llegado? Y en segundo lugar, ¿qué es eso de que puede resolver todos nuestros problemas con la madre naturaleza? Nadie está por encima de ella, es imposible.&lt;br /&gt;–¡Ah, hombre de poca fe! Ya sabía yo que te mostrarías reticente. Algo me dice que la envidia por no haber sido tú su descubridor te reconcome.&lt;br /&gt;–¡Pero qué tonterías estás diciendo! Contesta a mis preguntas si puedes –atajó Roy algo malhumorado por el comentario de su vecino.&lt;br /&gt;–Pues claro que lo haré. Es cierto que nunca he estado en el lugar del que procede, pero eso no es necesario; hace muchas jornadas soñé con él. Se mostró ante mí con una claridad reveladora, su belleza y la luz que de Él emanaba no era comparable a nada conocido. Desde ese preciso momento supe que debía consagrar toda mi vida y la de los míos a Él. Y tú deberías hacer lo mismo si quieres salvarte –concluyó el pastor con rotundidad.&lt;br /&gt;–¿Salvarme de qué? Nada de lo que dices tiene sentido. Pero mira, no importa, ya me lo explicarás otro día, es que ahora tengo un poco de prisa, mi familia necesita algo de carne, como sabrás, y aquí te traigo estas verduras y algo de fruta también para tus animales –el agricultor intentó cambiar de tema al comprobar la insistencia de su amigo en algo que carecía de sentido para él.&lt;br /&gt;–No tan rápido vecino. Ya no podré ofrecerte lo que acostumbraba.&lt;br /&gt;–Pero ¿por qué? –quiso saber Roy sorprendido.&lt;br /&gt;–Es obvio, ¿no? Para que el Árbol del Guananí pueda protegernos de todos los elementos maléficos, hay que cuidarlo, igual que a cualquier otra criatura. Necesita alimentos, agua, compañía. Necesita saber que sus protegidos están aquí respetándolo y adorándolo. Es lógico, tú también lo harías. Parte de lo que te daba a ti tengo ahora que ofrecérselo a Él para que siga cuidando de nosotros. Todos los nuestros se deben ahora a su culto y manutención, no creo que tengamos mucho tiempo para nada más, lo siento.&lt;br /&gt;–¡Pero sí es sólo un trozo de madera! Cómo puedes...&lt;br /&gt;–¡Alto ahí blasfemo! –interrumpió visiblemente enfadado Mel–. No permito que hables así del Él; arrepiéntete de lo que has dicho o todas las calamidades del mundo caerán sobre ti.&lt;br /&gt;–Creo que te has vuelto loco, no puedo creer que toda tu gente piense como tú –exclamó Roy desesperado.&lt;br /&gt;–Pues claro que todos piensan como yo, ¿qué insinúas, que no me respetan? Yo sólo quiero proteger a mi familia, al igual que tú, y haré todo lo que esté en mi mano. Ellos lo saben, por eso creen lo que les digo y se muestran temerosos del poder del Gran Árbol, como deberías de hacer tú y los tuyos. Y por eso mismo no puedo consentir que una presencia turbadora ande por aquí, entre mis hijos. Así que si te niegas a doblegarte a la fuerza de nuestro Gran Protector Árbol del Guananí será mejor que te vayas y no vuelvas, o tendré que tomar represalias contra ti –sentenció Mel.&lt;br /&gt;–Si eso es lo que quieres, así será. Pero procura no acercarte tú tampoco a mis tierras, porque allí ningún estúpido árbol podrá salvarte de mi furia. Hasta nunca, vecino –terminó diciendo Roy al tiempo que se daba media vuelta y volvía por donde había venido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así fue como estas dos familias jamás volvieron a dirigirse la palabra amistosamente. Obviamente sí que volvieron a verse en infinidad de ocasiones, ya que ambos necesitaban algunos de los bienes que el otro disfrutaba, pero sus encuentros siempre fueron furtivos, terminando en violentas confrontaciones y batallas interminables donde las dos familias terminaban perdiendo algo importante a cambio de conseguir algo menos importante.&lt;br /&gt;Al menos eso es lo que cuenta la historia. Como ya he dicho, si ocurrió en realidad o no, es algo que todos desconocen. Aunque si está escrito por algo será, y si no lo estaba, ahora sí que lo está. ¿Quién sabe? puede que incluso me lo esté inventando todo, pero.... ¿qué importancia podría tener?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img style="BORDER-RIGHT: 0px; BORDER-TOP: 0px; BACKGROUND: none transparent scroll repeat 0% 0%; BORDER-LEFT: 0px; BORDER-BOTTOM: 0px" src="http://signatures.mylivesignature.com/54487/45/D759DBFD1FEAF2FA0EBBBC499458F644.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-5515393151587823032?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/5515393151587823032/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=5515393151587823032&amp;isPopup=true' title='67 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/5515393151587823032'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/5515393151587823032'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2009/01/el-arbol-del-guanan.html' title='El Arbol del Guananí'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SXi1FYFJbFI/AAAAAAAAAlM/1p1Bi2o43EE/s72-c/image014.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>67</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-5066418266642165878</id><published>2009-01-18T20:12:00.005+01:00</published><updated>2009-01-18T20:27:35.321+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>Para ti</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Cuando entras en el infierno de las noches eternas,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;y el frío se instala para siempre en tu alma.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;Cuando intentas detener el tiempo,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;que imparable te roba la esperanza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Cuando el sol ya no da nada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Cuando la luz se apaga.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Qué triste llega a ser el desconsuelo,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;y qué vacía la mirada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Para ti, padre,&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;que te empeñas en parar el viento que te apaga la llama.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SXOAsB6OXeI/AAAAAAAAAk0/eeNRhwQcjR0/s1600-h/araque.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 127px; height: 190px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SXOAsB6OXeI/AAAAAAAAAk0/eeNRhwQcjR0/s320/araque.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5292715481005710818" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mi buen amigo y hermano &lt;a href="http://elmagodetucorazon.blogspot.com/"&gt;Caselo&lt;/a&gt;&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;/span&gt; me invita a participar para obtener el libro "El Fuego" de Katherine Neville. La idea viene de &lt;a href="http://www.araquebelagua.com/2009/01/15/concurso-el-fuego/"&gt;Araque-Mezclado no agitado-&lt;/a&gt; quien promete regalar uno autografiado por la escritora el 14 de Febrero.&lt;br /&gt;Yo elijo a mis siguientes cómplices: &lt;a href="http://genialsiempre.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;Jose María (Rincón de la imagianción)&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://reikijai.blogspot.com/"&gt;Silvia (Reikijai)&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://cornelivs.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;Cornelivs (Diario de Cornelivs)&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;El siguiente paso es que cada uno de mis seleccionados deje un mensaje en el blog de &lt;a href="http://www.araquebelagua.com/2009/01/15/concurso-el-fuego/"&gt;Araque&lt;/a&gt;, publiquen este meme en sus espacios y escojan a tres de sus cómplices.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://signatures.mylivesignature.com/54487/45/D759DBFD1FEAF2FA0EBBBC499458F644.png" style="border: 0pt none  ! important; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-5066418266642165878?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/5066418266642165878/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=5066418266642165878&amp;isPopup=true' title='54 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/5066418266642165878'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/5066418266642165878'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2009/01/para-ti.html' title='Para ti'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SXOAsB6OXeI/AAAAAAAAAk0/eeNRhwQcjR0/s72-c/araque.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>54</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-7076801077215031403</id><published>2009-01-11T20:54:00.004+01:00</published><updated>2009-01-12T13:09:42.228+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>Al fin libre</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SWpPMCJxXuI/AAAAAAAAAkU/zO1Ikpdf5qc/s1600-h/gaza-martyr.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5290127780454948578" style="margin: 0px auto 10px; display: block; width: 320px; height: 230px; text-align: center;" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SWpPMCJxXuI/AAAAAAAAAkU/zO1Ikpdf5qc/s320/gaza-martyr.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt; Al fin dejaron de tronar los obuses a la puerta de mi casa,&lt;br /&gt;en la calle donde juego y en la escuela en la que aprendo.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Al fin mis rodillas se ven libres del duro asfalto que las daña,&lt;br /&gt;cuando el hambre las empuja tras ese pan que cae al suelo.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Al fin vuelvo a ver a mis padres, hermanos y amigos,&lt;br /&gt;después de tanta soledad, vuelvo a ser bien recibido.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Al fin el miedo ya se fue, y con él el desconsuelo,&lt;br /&gt;no más lágrimas vertidas, no más gritos nunca oídos.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Al fin el cielo amanece limpio, sin humo y sin ruido,&lt;br /&gt;aunque ya no necesito el sol, porque ahora todo es mío.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Al fin la sonrisa vuelve a surgir en mi rostro compungido,&lt;br /&gt;hundida en un charco de sangre quedó la tristeza y el olvido.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Al fin dejo de ser víctima o verdugo, para convertirme en ángel divino,&lt;br /&gt;allá quedaron los jueces, que ellos decidan su sino.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Al fin puedo entender palabras como justicia o esperanza,&lt;br /&gt;muchos las usan, ¡cuántas veces las habré oído!&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Y a esa bala maldita que me arrebató el futuro&lt;br /&gt;le debo mi libertad, mi dicha... y mi agrio destino.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://signatures.mylivesignature.com/54487/45/D759DBFD1FEAF2FA0EBBBC499458F644.png" style="border: 0 !important; background: transparent;"/&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-7076801077215031403?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/7076801077215031403/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=7076801077215031403&amp;isPopup=true' title='74 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/7076801077215031403'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/7076801077215031403'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2009/01/al-fin-libre.html' title='Al fin libre'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SWpPMCJxXuI/AAAAAAAAAkU/zO1Ikpdf5qc/s72-c/gaza-martyr.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>74</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-1035877891563921175</id><published>2009-01-08T21:21:00.003+01:00</published><updated>2009-01-08T21:27:18.719+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis libros'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sabiduría'/><title type='text'>Sabiduría para la Paz</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SWZhUcYnv5I/AAAAAAAAAkE/3XdGtczFuSY/s1600-h/2337767963_116fefb027.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5289021816237965202" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 191px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SWZhUcYnv5I/AAAAAAAAAkE/3XdGtczFuSY/s320/2337767963_116fefb027.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;¡Casi nada, la paz mundial! Aquí me he colado, pensarán ustedes. Pero no me juzguen severamente antes de oír (o leer) lo que tengo que decir al respecto. ¿Por qué incluyo este capítulo arriesgándome a parecer presuntuoso y exagerado? Cuando se le pide un deseo a alguien de forma general, casi todo el mundo pensamos en lo mismo: la paz mundial. Por supuesto que todos creemos que esto es algo descabellado e imposible (yo incluido), pero sin embargo no nos impide que sigamos deseándolo fervientemente. Por eso precisamente me gustaría hablar sobre ello; ya que es algo que a todo el mundo nos interesa y porque la única forma de acercarnos a ese deseo es a través de la sabiduría.&lt;br /&gt;¿Por qué solemos ver la paz mundial como algo lejano e imposible? Muy sencillo, porque casi todo el mundo cree que es algo que sólo compete a los gobiernos, organismos oficiales, ejércitos y demás organizaciones que trabajan exclusivamente para este fin. Ese es el error que todos cometemos y por el cual es tan difícil de lograr la tan ansiada paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Para que haya paz en el mundo,&lt;br /&gt;es necesario que las naciones vivan en paz.&lt;br /&gt;Para que haya paz entre las naciones,&lt;br /&gt;las ciudades no deben levantarse una contra otra.&lt;br /&gt;Para que haya paz en las ciudades,&lt;br /&gt;los vecinos deben entenderse.&lt;br /&gt;Para que haya paz entre los vecinos,&lt;br /&gt;hace falta que reine la armonía en el hogar.&lt;br /&gt;Para que haya paz en casa,&lt;br /&gt;hay que encontrarla en el corazón de cada uno&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta es una de mis citas favoritas, pertenece al creador del taoísmo chino Lao Tse. Resume perfectamente la idea que trato de transmitir. Si realmente se desea la paz, primero hay que buscarla en nuestro interior y en nuestro entorno. Ustedes pensarán que muy poco pueden hacer para evitar que se peleen israelitas y palestinos, por ejemplo, y tienen razón, eso les pilla lejos. Pero piensen que lo que ahora está ocurriendo allí y en otros muchos países, cualquier día puede ocurrir aquí, en el nuestro, como de hecho ya ha pasado en otros tiempos, y la única forma de evitarlo está en cada uno de nosotros. Recuerden las palabras de John Lennon: &lt;em&gt;“¿Qué ocurriría si estallase una guerra y nadie va?&lt;/em&gt;”, o algo parecido.&lt;br /&gt;Además, una guerra no tiene porqué ser sólo a base de bombas, tanques, soldados y aviones; la proliferación de la violencia callejera, la falta de seguridad en las ciudades, el fanatismo religioso y político, el aumento de los accidentes de tráfico, el vandalismo en los acontecimientos deportivos, el racismo y la xenofobia, etcétera. En definitiva, cualquier acto que viole la armonía entre ciudadanos se podría considerar como un acto de guerra, ya que éstos provocan miles de muertes y daños, tanto físicos como materiales, todos los años en cualquier país, independientemente del grado de desarrollo de éste.&lt;br /&gt;Y no me podrán decir que no está en sus manos el evitar muchas de estas acciones que acabo de mencionar. El pacifista indio Prem Rawat lo define de la siguiente forma:&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;No es el mundo lo que hay que arreglar, sino las personas. En el momento en que cada ser humano esté en paz interiormente, habrá paz en el mundo.&lt;br /&gt;La paz, la alegría y la auténtica felicidad no existen para que pensemos sobre ellas, sino para que las sintamos. Creemos que necesitamos una explicación de lo que es la paz, pero la paz no se puede explicar; sólo se puede sentir.&lt;br /&gt;Las sociedades no tienen paz. Las sociedades no existen, como tampoco existen los gobiernos; sólo existe la persona. La paz es algo sencillo, algo que debe sentir cada individuo. Cuando olvidamos el significado de estar en paz y nos limitamos a aferrarnos a las fórmulas para lograrla, surgen los problemas.&lt;br /&gt;La paz y la felicidad son inherente a nosotros mismos y, cuanto más intentamos provocarlas, más nos alejamos de ellas&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;.”&lt;br /&gt;Todo esto pueden parecer palabras muy bonitas pero a la hora de la verdad ustedes se preguntarán ¿y qué puedo hacer yo como individuo para que en el mundo se viva mejor? Es fácil, nadie les pide que hagan nada del otro mundo, simplemente que actúen de forma correcta en todo momento: ¿Han intentado hablar con el vecino cuando éste pone la radio muy fuerte en vez de contraatacar subiendo el volumen de la televisión?; puede que se lleven una sorpresa muy reconfortante. Les invito también a probar la sensación tan agradable que se experimenta cuando nos subimos en nuestro automóvil y nos proponemos respetar todas las señales de tráfico, sin importarnos lo que piensen los demás conductores, sin ponernos nerviosos cuando nos encontramos en medio de un atasco, el cual, seguramente, no habrá sido provocado por nadie en particular deliberadamente, y que tampoco podremos solucionar tocando el claxon o insultando a los conductores que nos preceden. Les animo a que se pongan en el lugar de la otra persona antes de criticarla, insultarla o hablar sobre ella sin que esté presente. Prueben también a pensar que su jefe sólo hace su trabajo cuando les llama la atención y que, si ustedes hicieran el suyo correctamente, seguramente no tendrían por qué enfrentarse. Conciénciense en que las palabras de por sí no tienen por qué hacer daño si uno no quiere. Intenten darle una limosna al anciano indigente que se encuentran todos los días cuando van al trabajo; a ustedes no les costará nada y verán lo contento que se pone él. Antes de decir una mentira, piensen en las consecuencias que podría acarrearles a ustedes o a otra persona.&lt;br /&gt;Son sólo algunos ejemplos, seguro que a ustedes se les ocurrirán muchos más, de situaciones en las que nos vemos envueltos todos los días y que pueden romper la armonía y la paz en cualquier momento; tengan en cuenta también que dos no discuten si uno no quiere.&lt;br /&gt;En la mayoría de las ocasiones, para que las cosas funcionen mejor, evitándose muchos problemas, no es necesario ser amables, ni educados, ni solidarios, ni siquiera «buena gente», sólo basta con algo muy sencillo: cumplir las leyes establecidas. Tan fácil y tan difícil al mismo tiempo. Evidentemente, con educación, solidaridad y empatía todo iría mucho mejor, es más, no serían necesarias ni las leyes, pero claro, esto si que es una utopía. Como decía Aristóteles: “&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Cuando los hombre se aman unos a otros, no es necesaria la justicia. No hay nada más justo en el mundo que la justicia que se inspira en la benevolencia y en la afección&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;”.&lt;br /&gt;Lo cierto es que en esta sociedad lo que prevalece es todo lo contrario: incumplir la mayoría de leyes posibles. Nadie va por ahí presumiendo de haber hecho un viaje en coche de mil kilómetros sin sobrepasar en ningún momento los límites de velocidad, sin embargo, de lo contrario estoy seguro de que todos conoceremos algún caso; y aunque nosotros no lo hagamos directamente, nos convertimos en cómplices cuando le reímos la gracia a quien sí lo hace en vez de reprenderle.&lt;br /&gt;Si lo prefieren pueden pensar que el actuar correctamente es una acción puramente egoísta, ya que los primeros beneficiados vamos a ser nosotros mismos. No hay mayor felicidad que vivir entre gentes felices. Ya nos lo decía también Aristóteles:&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Los que obran bien son los únicos que pueden aspirar en la vida a la gloria y a la felicidad. Si los placeres del vulgo son tan diferentes y tan opuestos entre sí es porque no son, por su naturaleza, verdaderos placeres. Las almas cultas, que aman lo bello, sólo gustan de los placeres que por su naturaleza son placeres verdaderos, y lo son tales todas las acciones conformes a la virtud, que agradan a estos corazones bien nacidos, y les agradan únicamente por sí mismas. El que no encuentra placer en las acciones virtuosas no es verdaderamente virtuoso&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;.”&lt;br /&gt;O también:&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Si todos los hombre luchasen únicamente por la virtud y dirigieran siempre sus esfuerzos a practicarla, la comunidad entera vería en conjunto todas sus necesidades satisfechas; y cada individuo en particular poseería el mayor de los bienes, puesto que la virtud es el más precioso de todos. Se llegaría a deducir esta doble consecuencia: de una parte, que el hombre de bien debe ser egoísta, porque haciendo el bien resultará a la vez un gran provecho personal y servirá al mismo tiempo a los demás; y de otra, que el hombre malo no es egoísta, porque sólo conseguirá perjudicarse a sí y dañar al prójimo, siguiendo sus malas pasiones. Toda inteligencia escoge siempre lo que es mejor para ella, y el hombre de bien sólo obedece a la inteligencia y a la razón&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;.”&lt;br /&gt;Después de esto podemos afirmar sin miedo a equivocarnos que es de persona inteligente el actuar correctamente en todo momento, buscando, no sólo el bien de los demás, sino también, y sobretodo, el suyo propio. Piensen en esto a la hora de hacer la declaración de Hacienda, cuando conducen su vehículo, en el trabajo, cuando discuten con su pareja o amigos, a la hora de hablarles a sus hijos, cuando salen a la calle y se enfrentan con los desconocidos y, en general, en todos los momentos de sus vidas.&lt;br /&gt;Otra cosa importante a tener en cuenta es que el Bien y el Mal se encuentran presentes en cada uno de nosotros en todo momento. Cualquiera de nosotros podría convertirse en determinadas circunstancias en el peor de los demonios, o bien, en todo lo contrario, sin que podamos hacer nada, o casi nada, por evitarlo. Esta idea la transmite muy bien el autor Paulo Coelho en su libro &lt;em&gt;El demonio y la señorita Prym&lt;/em&gt;. En él, el santo le hace comprender al bandido que ambos son prácticamente iguales; los dos tienen los mismos deseos, sienten placer por las mismas cosas, también comparten sentimientos de odio y desprecio hacia lo mismo, disfrutan de igual manera, etc. Sólo les diferencia un detalle: el santo es capaz de controlar todos estos sentimientos. Precisamente, esa pequeña diferencia, es la que puede salvarnos en algún momento determinado de nuestras vidas de caer en las garras del demonio que todos llevamos dentro. También la sabiduría nos ayudará a reforzar este autocontrol que todos necesitamos para poder vivir en paz en todo momento, a pesar de las adversidades que, sin duda, surgirán cuando menos esperemos, haciendo peligrar esa tranquilidad y estabilidad a que estamos habituados.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;No estoy muy seguro de haberles convencido pero les puedo asegurar que a mi no me cabe ninguna duda con respecto a que la sabiduría puede ayudarnos a conseguir la paz en el mundo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-1035877891563921175?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/1035877891563921175/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=1035877891563921175&amp;isPopup=true' title='48 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/1035877891563921175'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/1035877891563921175'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2009/01/sabidura-para-la-paz.html' title='Sabiduría para la Paz'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SWZhUcYnv5I/AAAAAAAAAkE/3XdGtczFuSY/s72-c/2337767963_116fefb027.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>48</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-365539558991607375</id><published>2009-01-05T19:16:00.003+01:00</published><updated>2009-01-05T20:44:41.555+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis libros'/><title type='text'>El Renacer de la Humanidad</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SWJPC3Gr0QI/AAAAAAAAAjk/NhYabDFIJkA/s1600-h/renacer.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px; height: 221px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SWJPC3Gr0QI/AAAAAAAAAjk/NhYabDFIJkA/s320/renacer.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5287875823056703746" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="entry-body"&gt; &lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;"Año 2099; la población mundial alcanza ya los catorce mil millones de habitantes.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Debido al inminente agotamiento del petróleo y del gas natural sobre el año 2040, la Confederación Mundial de la Energía logró que se aprobara en ese mismo año la prospección, hasta entonces prohibida, de las regiones de Alaska y Siberia, consideradas hasta ese momento reservas naturales de la biosfera, las cuales había que proteger a toda costa, ya que, junto con lo poco que quedaba de la selva del Amazonas, constituían las únicas grandes zonas del planeta donde aún se podía ver fauna autóctona salvaje y libre del peligro que siempre supone la cercanía del ser humano. Los yacimientos fueron muy numerosos y cuantiosos asegurándose de nuevo el abastecimiento mundial durante al menos otros ciento cincuenta años.&lt;br /&gt;Sólo se necesitaron veinte para acabar con el hábitat antes mencionado y, por tanto, con las especies que lo habitaban, a pesar de todos los esfuerzos que se hicieron por evitarlo. Como siempre, todo era cuestión de prioridades.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Al mismo tiempo, se había permitido que una sola empresa se encargase de la explotación de estos nuevos yacimientos, consiguiendo así el monopolio total sobre la energía mundial una vez que se agotaron el resto de yacimientos repartidos por el resto del mundo. Los enormes intereses económicos que suponían dicha explotación, en manos de las más poderosas naciones del mundo, provocaron la caída en el desarrollo de las energías limpias alternativas, como la solar, la eólica o la obtenida del hidrógeno, precipitando de esta forma la destrucción del, ya por sí, maltrecho medioambiente.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;br /&gt;En el presente, el setenta por ciento de la población mundial se concentra en los países desarrollados de Norteamérica, norte de Europa y Asia, por dos razones fundamentales:&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;La primera, debido al abandono paulatino por parte de los países desarrollados al tercer mundo, que se ha traducido en la desaparición total de gran parte de la población de África, Sudamérica y parte de Asia, debido a las hambrunas, epidemias y a las guerras entre pueblos por conseguir los, cada vez más escasos, recursos, como son el agua y las tierras cultivables. Los más afortunados han conseguido emigrar al norte, y muchos de ellos aún se dejan la vida en el intento.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;En segundo lugar, debido al incremento de la temperatura, producido sobre todo por el continuo aumento de los gases de efecto invernadero vertidos a la atmósfera, y que han provocado la desertización de gran parte del planeta; la mitad de África, el sur de Europa y Asia, casi toda Oceanía y parte de Sudamérica se han convertido en regiones inhóspitas y tórridas donde sólo unos pocos son capaces de sobrevivir durante parte del año.&lt;br /&gt;Por otro lado, la deforestación paulatina del planeta a raíz de la constante búsqueda de tierras cultivables y de materia prima, también contribuyó a la precipitación del desastre climático; del bosque amazónico sólo queda un diez por ciento de lo que había hace cien años. Al igual que el aumento de la masa oceánica provocado por el masivo deshielo de los polos, invadiendo casi la totalidad de islas menores y penínsulas situadas en los límites de los bloques continentales con los océanos. Hasta hace sólo unos sesenta años, las zonas costeras eran las más pobladas del planeta; su rápida desaparición en apenas quince años, ocasionó una masiva migración hacia el centro, desarrollándose de esta forma las grandes metrópolis de la actualidad&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así comienza el prólogo del primer libro que escribí hace ya algunos años, cuando me dio por esto de las letras. Ahora me decido a publicarlo en un nuevo blog que enlazo en la columna derecha de éste, bajo el enlace de mi otro libro El Mesías, para todo aquel que quiera leerlo libremente.&lt;br /&gt;En él se describe la caída de la raza humana tras un colapso energético, pero como no siempre está todo perdido.... un nuevo Renacer verá la luz.&lt;br /&gt;Se agradecerán las críticas y comentarios, teniendo en cuenta que es lo primero en serio que escribí en mi vida.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;h3 class="entry-header"&gt; &lt;/h3&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-365539558991607375?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/365539558991607375/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=365539558991607375&amp;isPopup=true' title='39 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/365539558991607375'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/365539558991607375'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2009/01/el-renacer-de-la-humanidad.html' title='El Renacer de la Humanidad'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SWJPC3Gr0QI/AAAAAAAAAjk/NhYabDFIJkA/s72-c/renacer.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>39</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-4657713390452479668</id><published>2008-12-30T21:32:00.000+01:00</published><updated>2008-12-30T21:34:11.732+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis relatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas mías'/><title type='text'>Una historia de amistad</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SVqFf4FzmDI/AAAAAAAAAjc/QQzlaLWiUvc/s1600-h/slide0219_image467.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5285683895351875634" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SVqFf4FzmDI/AAAAAAAAAjc/QQzlaLWiUvc/s320/slide0219_image467.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Esta es una historia de amistad y compañerismo. Es una historia de amor y fraternidad entre dos seres destinados a comprenderse y compenetrarse, aunque, como todo destino final que merezca la pena, también éste será alcanzado únicamente tras un largo camino repleto de amargos sinsabores, contradicciones incomprensibles y un sinfín de arduas pruebas a cada cual más dura y traumática.&lt;br /&gt;La futura unión de nuestros protagonistas estuvo escrita desde que ambos vieron la luz, ya que, aunque parezca increíble, estos dos personajes comenzaron su existencia siendo un solo ser, una única entidad excepcional e irreemplazable. Y digo excepcional porque, a partir de ese irrepetible momento del alumbramiento, sus caminos comenzaron a distanciarse irremediablemente y ya nunca más volverían a conformar esa única forma sin forma y sin apariencia de la que surgieron en el instante primigenio.&lt;br /&gt;Esta ruptura se produjo de forma paulatina, poco a poco, sin que apenas se percataran cada uno de ellos, los cuales emprendieron cada uno su camino por separado, llegando incluso a convertirse en determinados momentos en rivales irreconciliables, al menos en apariencia, porque esa raíz primitiva y común que los une también los condena de por vida a permanecer en absoluta comunión, a pesar de sus eternas divergencias.&lt;br /&gt;Estos dos seres son el Consciente y el Inconsciente. El primero es extrovertido y dinámico, expuesto en todo momento a cambios provocados por su entorno exterior, del cual se alimenta a través de los sentidos, siempre ávidos y a la expectativa de nuevas sensaciones. Es un ser extremadamente curioso y voraz, y esto lo hace ser muy manipulable y estar en constante cambio, evolucionando con el medio ambiente que lo rodea, intoxicándose con las malas influencias, aprendiendo y desaprendiendo, creciendo y menguando todo ello al mismo tiempo.&lt;br /&gt;En cuanto al Inconsciente, es más introvertido y bastante menos voluble. Su extrema prudencia y sensatez lo convierten a menudo en alguien aburrido, poco sociable. Se nutre de los mismos impulsos que su hermano el Consciente, y de millones de ellos más de los cuales el otro ni se entera, debido a su escasa paciencia. El Inconsciente es infinitamente más reflexivo y la gran cantidad de datos que maneja lo obligan a comportarse de forma más cauta y reservada. Con frecuencia trata de advertir a su compañero de posibles consecuencias a sus alocados actos, pero éste rara vez lo escucha, sobretodo en esas etapas de la vida donde las diferencias son tan exacerbadas que ni tan siquiera tienen conocimiento el uno sobre el otro.&lt;br /&gt;Pero el Inconsciente es más inteligente, y en algunas ocasiones consigue sus propósitos por encima de la voluntad del Consciente, a lo callado, aunque, claro está, tampoco es perfecto y también se equivoca a veces. Pero su capacidad de aprendizaje es mayor y, con el tiempo y la experiencia, va consiguiendo poco a poco dominar la impetuosidad de su adversario y amigo, contagiándole en parte su calma y su espíritu reflexivo.&lt;br /&gt;En aquellos momentos de sus vidas paralelas en los que las diferencias entre ambos se acentúan y se hacen más extremas, rara vez conocerán la paz y la quietud, y sólo cuando consigan unir sus esfuerzos para un mismo propósito, la armonía estará presente en ellos y vivirán sus mejores momentos. De ahí que, como dije en un principio, estén predestinados a entenderse, porque la evolución es constante y, al mismo tiempo que el Consciente irá conociendo la existencia y el valor del Inconsciente, éste irá alzando su voz haciéndose valer y resurgiendo de su silencio. Llegando así el día en el que los dos dejen de lado sus diferencias para convivir en completa conformidad, aunque respetando siempre la libertad de cada uno.&lt;br /&gt;Pero esto no siempre sucede, o tarda demasiado en producirse, y es por ello que el mundo está en constante conflicto, es la causa de tanta sinrazón y de tanta violencia. Así que desde aquí conmino al Consciente a callar un poco, a prestar más atención a esa voz interior que le insinúa calma, y al Inconsciente le sugiero mayor arrojo y celeridad a la hora de prevenir y aconsejar a su hermano. A ambos les advierto de la necesidad de hacer un esfuerzo cuanto antes por comprenderse mutuamente. Es la supervivencia la que está en juego.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-4657713390452479668?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/4657713390452479668/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=4657713390452479668&amp;isPopup=true' title='53 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/4657713390452479668'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/4657713390452479668'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2008/12/una-historia-de-amistad.html' title='Una historia de amistad'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SVqFf4FzmDI/AAAAAAAAAjc/QQzlaLWiUvc/s72-c/slide0219_image467.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>53</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-8786278391393632324</id><published>2008-12-22T20:44:00.004+01:00</published><updated>2008-12-22T20:49:13.668+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Religión'/><title type='text'>Jesús de Nazaret</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SU_vGjNaLkI/AAAAAAAAAjU/evg7IZJIYsw/s1600-h/jesus.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5282703783738617410" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 221px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SU_vGjNaLkI/AAAAAAAAAjU/evg7IZJIYsw/s320/jesus.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El día 25 se conmemora en gran parte del mundo el nacimiento de una persona. Una persona muy especial que nació, vivió y murió hace mucho, unos dos mil años aproximadamente. Nadie vivo conoce con exactitud la fecha exacta de su nacimiento, pero eso no importa, se ha elegido este día en concreto para recordarlo y bien está.&lt;br /&gt;Desconozco si esta persona llamada Jesús fue hijo de algún dios, tampoco puedo asegurar que ascendiese a los cielos a los tres días después de morir, ni siquiera sé si fue un profeta o sólo un revolucionario, o quizás un santo, o sencillamente un hombre bueno. No lo sé. ¿Alguien lo sabe?&lt;br /&gt;Lo que sí puedo asegurar es que nunca me cansaré de leer las palabras escritas en el Nuevo Testamento que se le atribuyen a él. Esas palabras y el mensaje que encierran son lo único que en verdad me importan de este personaje, los demás misterios sobre su vida y obra, ya sean divinos o humanos, apenas consiguen apartar mi mente ni un ápice de lo que pienso que debe ser lo esencial.&lt;br /&gt;No pretendo llevar la razón, sólo intento transmitir mi opinión a día de hoy.&lt;br /&gt;En estos días señalados se habla mucho de él, pero mi indomable mirada me dice que pocos son los que en verdad le conocen, a juzgar por lo que veo en la calle.&lt;br /&gt;Y por ello, antes de retirarme a mi descanso bloguero obligado por las circunstancias festivas, quería dejar aquí constancia de mi homenaje a la Navidad: las palabras de Jesús de Nazaret.&lt;br /&gt;Sé que resultará un poco pesado leer todo lo que he seleccionado, pero eso tiene fácil solución: no lo hagan si no quieren.&lt;br /&gt;Por si no llegan al final, me despido aquí de todos por este año que acaba, deseándoles unas muy felices fiestas y una entrada de año como se merecen, y agradeciéndoles todo el bien que me han aportado en este año 2008 que se va.&lt;br /&gt;Espero volver a contar con la amistad de todos en los próximos años. La mía la tienen asegurada. (Por cierto, dejo de escribir pero no de leer).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;strong&gt;Dijo Jesús:&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;- Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los mansos y humildes, porque ellos poseerán la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los que tienen puro su corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los pacíficos, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los que padecen persecución por la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.&lt;br /&gt;- Dichosos seréis cuando los hombres por mi causa os maldijeren y os persiguieren, y dijeren con mentiras toda suerte de mal contra vosotros. Alegraos entonces y regocijaos porque es muy grande la recompensa que os aguarda en los cielos.&lt;br /&gt;- Si al tiempo de presentar tu ofrenda en el altar, allí te acuerdas que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja allí mismo tu ofrenda delante del altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano, y después volverás a presentar tu ofrenda. Componte luego con tu contrario, mientras estás con él todavía en el camino, no sea que te ponga en manos del juez, y el juez te entregue en las del alguacil, y te metan en la cárcel. Asegúrate de cierto que de allí no saldrás hasta que pagues el último maravedí.&lt;br /&gt;- Habéis oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente. Yo empero os digo, que no hagáis resistencia al agravio; antes si alguno te hiriere en la mejilla derecha, vuélvele también la otra. Y al que quiere armarte pleito para quitarte la túnica, alárgale también la capa. Y a quien te forzare a ir cargando mil pasos, ve con él otros dos mil. Al que te pide, dale; y no tuerzas tu rostro al que pretende de ti algún préstamo.&lt;br /&gt;- Habéis oído que fue dicho: Amarás a tu prójimo y (han añadido malamente) tendrás odio a tu enemigo. Yo os digo más: Amad a vuestros enemigos; haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os persiguen y calumnian. Para que seáis hijos imitadores de vuestro Padre celestial, el cual hace nacer su sol sobre buenos y malos, y llover sobre justos y pecadores. Que si no amáis sino a los que os aman, ¿qué premio habéis de tener? ¿no lo hacen así aun los publicanos? Y si no saludáis a otros que a vuestros hermanos, ¿qué tiene eso de particular? ¿por ventura no hacen eso también los paganos? Sed pues vosotros perfectos, así como vuestro Padre celestial es perfecto, imitándole en cuanto podáis.&lt;br /&gt;- Guardaos bien de hacer vuestras obras buenas en presencia de los hombres, con el fin de que os vean. De otra manera no recibiréis su galardón de vuestro Padre, que está en los cielos. Y así cuando das limosna, no quieras publicarla a son de trompeta, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles o plazas, a fin de ser honrados de los hombres. En verdad os digo, que ya recibieron su recompensa. Mas tú cuando des limosna, haz que tu mano izquierda no perciba lo que hace tu derecha, para que tu limosna quede oculta y tu Padre, que ve lo más oculto, te recompense en público.&lt;br /&gt;- Cuando ayunéis no os pongáis cari tristes como los hipócritas, que desfiguran sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan. En verdad os digo, que ya recibieron su galardón. Tú, al contrario, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava bien tu cara, para que no conozcan los hombres que ayunas, sino únicamente tu Padre, que está presente en todo, aún lo que hay más de secreto.&lt;br /&gt;- No queráis amontonar tesoros para vosotros en la tierra, donde el orín y la polilla los consumen, y donde los ladrones lo desentierran y roban.&lt;br /&gt;- Ninguno puede servir a dos señores, porque o tendrá aversión al uno y amor al otro, o si se sujeta al primero, mirará con desdén al segundo. No podéis servir a Dios y a las riquezas.&lt;br /&gt;- Mirad las aves del cielo, como no siembran, ni riegan, ni tienen graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿Pues no valéis vosotros mucho más sin comparación que ellas?&lt;br /&gt;- Acerca del vestido, ¿a qué propósito inquietaros? Contemplad los lirios del campo como crecen y florecen; ellos no labran ni tampoco hilan. Sin embargo yo os digo, que ni Salomón en medio de toda su gloria se vistió con tanto primor como uno de estos lirios.&lt;br /&gt;- Buscad primero el reino de Dios y su justicia, y todas las demás cosas se os darán por añadidura. No andéis pues acongojados por el día de mañana; que el día de mañana harto cuidado traerá por sí; bástale ya a cada día su propio afán o tarea.&lt;br /&gt;- No juzguéis a los demás, si queréis no ser juzgados. Porque con el mismo juicio que juzguéis, habéis de ser juzgados; y con la misma medida que midiereis, seréis medidos vosotros. Mas tú, ¿con qué cara te pones a mirar la mota en el ojo de tu hermano y no reparas en la viga que está dentro del tuyo? O ¿cómo dices a tu hermano: deja que yo saque esa pajilla de tu ojo, mientras tu mismo tienes una viga en el tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás como has de sacar la mota del ojo de tu hermano.&lt;br /&gt;- Pedid, y se os dará. Buscad, y hallaréis. Llamad, y os abrirán. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama se le abrirá.&lt;br /&gt;- Haced vosotros con los demás hombres todo lo que deseáis que hagan ellos con vosotros.&lt;br /&gt;- Entrad por la puerta angosta, porque la puerta ancha y el camino espacioso son los que conducen a la perdición, y son muchos los que entran por él.&lt;br /&gt;- Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros disfrazados con pieles de ovejas, mas por dentro son lobos voraces; por sus frutos u obras los conoceréis. ¿Acaso se cogen uvas de los espinos, o higos de las zarzas? Así es que todo árbol bueno produce buenos frutos, y todo árbol malo da frutos malos. Un árbol bueno no puede dar frutos malos, ni un árbol malo darlos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, será cortado y echado al fuego. Por sus frutos pues los podréis conocer.&lt;br /&gt;- Al verlo, los fariseos, decían a sus discípulos: ¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores? Mas Jesús oyéndolo les dijo: No son los que están sanos, sino los enfermos los que necesitan de médico.&lt;br /&gt;- El que trabaja, merece que le sustenten.&lt;br /&gt;- Todo reino dividido en facciones contrarias, será desolado; y cualquier ciudad, o casa dividida en bandos, no subsistirá.&lt;br /&gt;- No lo que entra por la boca es lo que mancha al hombre, sino lo que sale de la boca, eso es lo que le mancha.&lt;br /&gt;- En verdad os digo, que si no os volvéis y hacéis semejantes a los niños en la sencillez e inocencia, no entraréis en el reino de los Cielos. Cualquiera pues que se humillare como este niño, ese será el mayor en el reino de los Cielos.&lt;br /&gt;- Si tu hermano pecare contra ti o cayere en alguna culpa corrígele estando a solas con él; si te escucha habrás ganado a tu hermano.&lt;br /&gt;- Acercósele entonces un hombre joven que le dijo: Maestro bueno, ¿qué obras buenas debo hacer para conseguir la vida eterna? El cual le respondió: ¿Por qué me llamas bueno? Dios sólo es bueno. Por lo demás, si quieres entrar en la vida eterna, guarda los mandamientos. Díjole él: ¿Qué mandamientos? Respondió Jesús: No matarás. No cometerás adulterio. No hurtarás. No levantarás falsos testimonios. Honra a tu padre y a tu madre. Y ama a tu prójimo como a ti mismo. Dícele el joven: Todos esos los he guardado desde mi juventud, ¿qué más me falta? Respondiole Jesús: Si quieres ser perfecto, anda y vende cuanto tienes y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo; ven después y sígueme. Habiendo oído el joven estas palabras se retiró entristecido, y era que tenía muchas posesiones. Jesús dijo entonces a sus discípulos: En verdad os digo que difícilmente un rico entrará en el reino de los Cielos. Y aún os digo más: Es más fácil el pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de los Cielos.&lt;br /&gt;- No ignoráis que los príncipes de las naciones avasallan a sus pueblos, y que sus magnates los dominan con imperio. No ha de ser así entre vosotros, sino que quien aspirare a ser mayor entre vosotros, debe ser vuestro criado. Y el que quiera ser entre vosotros el primero, ha de ser vuestro siervo.&lt;br /&gt;- El mayor entre vosotros ha de ser ministro o criado vuestro. Que quien se ensalzare, será humillado; y quien se humillare, será ensalzado.&lt;br /&gt;- ¡Ay de vosotros, Escribas y Fariseos hipócritas! Que pagáis diezmo hasta de la yerba buena y del heneldo, y del comino, y habéis abandonado las cosas más esenciales de la Ley, la justicia, la misericordia y la buena fe. Estas debierais observar sin omitir aquellas.&lt;br /&gt;- ¡Oh guías ciegos! Que coláis cuando bebéis por si hay un mosquito, y os tragáis un camello. ¡Ay de vosotros, Escribas y Fariseos hipócritas! Que limpiáis por fuera la copa y el plato, y por dentro en el corazón estáis llenos de capacidad e inmundicia. ¡Fariseo ciego! Limpia primero por dentro la copa y el plato, si queréis que lo de fuera sea limpio. ¡Ay de vosotros, Escribas y Fariseos hipócritas! Porque sois semejantes a los sepulcros blanqueados, los cuales por fuera parecen hermosos a los hombres, mas por dentro están llenos de huesos de muertos, y de todo género de podredumbre. Así también vosotros en el exterior os mostráis justos a los hombres, mas en el interior estáis llenos de hipocresía y de iniquidad.&lt;br /&gt;- Vuelve tu espada a la vaina; porque todos los que sirven de la espada por su propia autoridad, a espada morirá.&lt;br /&gt;- Nada de afuera que entra en el hombre puede hacerle inmundo, mas las cosas que proceden o salen del hombre, esas son las que dejan mácula en el hombre. Si hay quien tenga oídos para oír esto, óigalo y entiéndalo.&lt;br /&gt;- Estando una vez Jesús sentado frente al arca de las ofrendas, estaba mirando como la gente echaba dinero en ella, y muchos ricos echaban grandes cantidades. Vino también una viuda pobre, la cual metió dos blancas y pequeñas monedas, que hacen un maravedí. Y entonces, convocando a sus discípulos, les dijo: En verdad os digo que esta pobre viuda ha echado más en el arca que todos los otros. Por cuanto los demás han echado algo de lo que les sobraba, pero ésta ha dado de su misma pobreza todo lo que tenía, todo su sustento.&lt;br /&gt;- Más ¡ay de vosotros los ricos! Porque ya tenéis vuestro consuelo en este mundo. ¡Ay de vosotros los que andáis hartos! Porque sufriréis hambre. ¡Ay de vosotros los que ahora reís! Porque día vendrá en que os lamentaréis y lloraréis. ¡Ay de vosotros cuando los hombres mundanos os aplaudieren! Que así lo hacían sus padres con los falsos profetas.&lt;br /&gt;- A todo el que te pida, dale. Y al que te roba tus cosas, no se las demandes. Tratad a los hombres de la misma manera que quisierais que ellos os tratasen a vosotros. Y si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir recompensa, ¿qué mérito tenéis? Pues también los malos prestan a los malos, a trueque de recibir de ellos otro tanto. Empero vosotros, amad a vuestros enemigos, haced bien y prestad, sin esperanza de recibir nada por ello, y será grande vuestra recompensa.&lt;br /&gt;- No juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no seréis condenados. Perdonad y seréis perdonados.&lt;br /&gt;- ¿Por ventura puede un ciego guiar a otro ciego? ¿no caerán ambos en el precipicio? No es el discípulo superior al maestro, pero todo discípulo será perfecto, como sea semejante a su maestro.&lt;br /&gt;- Quiero mostraros a quién es semejante cualquiera que viene a mí y escucha mis palabras y las practica: es semejante a un hombre que fabricando una casa, cavó muy hondo, y puso los cimientos sobre peña viva; venida después una inundación, el río descargó todo el golpe contra la casa, y no pudo derribarla porque estaba fundada sobre peña. Pero aquel que escucha mis palabras y no las practica, es semejante a un hombre que fabricó su casa sobre tierra fofa sin poner cimiento, contra la cual descargó su ímpetu el río, y luego cayó, y fue grande la ruina de aquella casa.&lt;br /&gt;- Nada hay oculto que no deba ser descubierto, ni escondido que no haya de ser conocido y publicado.&lt;br /&gt;- Prosiguiendo Jesús su viaje a Jerusalem, entró en cierta aldea donde una mujer por nombre Martha le hospedó en su casa. Tenía ésta una hermana llamada María, la cual sentada a los pies del Señor estaba escuchando su divina palabra. Mientras tanto, Martha andaba muy afanada en disponer todo lo que era menester, por lo cual se presentó a Jesús y le dijo: Señor, ¿no reparas que mi hermana me ha dejado sola en las faenas de la casa? Dile pues que me ayude. Pero el Señor le dio esta respuesta: Martha, Martha, tú te afanas y acongojas distraída en muchísimas cosas; y a la verdad que una sola cosa es necesaria, que es la salvación eterna. María ha escogido la mejor suerte, de que jamás será privada. (Martha, sirviendo al Señor entre muchas ocupaciones temporales, es imagen de la vida activa; y María lo es de la contemplativa).&lt;br /&gt;- ¡Ay de vosotros, igualmente, doctores de la Ley! Porque echáis a los hombres cargas que no pueden soportar, y vosotros ni con la punta del dedo las tocáis. ¡Ay de vosotros que fabricáis mausoleos a los profetas, después que vuestros mismos padres los mataron! En verdad que dais a conocer que aprobáis los atentados de vuestros padres, porque si ellos los mataron, vosotros edificáis sus sepulcros.&lt;br /&gt;- ¡Ay de vosotros, doctores de la Ley, que os habéis reservado la llave de la ciencia de la salud! Vosotros mismos no habéis entrado, y aun a los que iban a entrar se lo habéis impedido.&lt;br /&gt;- Guardaos de la levadura de los Fariseos, que es la hipocresía. Mas nada es tan oculto que no se ha de manifestar, ni tan secreto que al fin no se sepa. Así es que lo que dijisteis a oscuras, se dirá en la luz del día, y lo que hablasteis al oído en las alcobas, se pregonará sobre los terrados.&lt;br /&gt;- Estad alerta, y guardaos de toda avaricia; que no depende la vida del hombre de la abundancia de los bienes que él posee.&lt;br /&gt;- Buscad primero el reino de Dios y su justicia; que todo lo demás se os dará por añadidura.&lt;br /&gt;- Vended si es necesario lo que poseéis, y dad limosna. Haceos unas bolsas que no se echen a perder; un tesoro en el cielo que jamás se agota, a donde no llegan los ladrones ni roe la polilla. Porque donde está vuestro tesoro, allí estará vuestro corazón.&lt;br /&gt;- Se pedirá cuenta de mucho a aquel a quien mucho se le entregó; y a quien se han confiado muchas cosas, más cuenta le pedirán.&lt;br /&gt;- Cuando fueres convidado a bodas, no te pongas en el primer puesto, porque no haya quizá otro convidado de más distinción que tú; y sobreviniendo el que a ti y a él os convidó, te diga: Haz lugar a éste; y entonces, con sonrojo te veas precisado a ponerte el último. Antes bien, cuando fueres convidado, vete a poner en el último lugar, para que cuando venga el que te convidó, te diga: Amigo, sube más arriba. Lo que te acarreará honor a vista de los demás convidados. Así es que cualquiera que se ensalza, será humillado; y quien humilla, será ensalzado.&lt;br /&gt;- Quien es fiel en lo poco también lo es en lo mucho; y quien es injusto en lo poco, también lo es en lo mucho. Si en las falsas riquezas no habéis sido fieles, ¿quién os fiará las verdaderas o las de gracia? Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién pondrá en vuestras manos lo propio vuestro?&lt;br /&gt;- El reino de Dios no ha de venir con muestras de aparato. Ni se dirá: Vele aquí o vele allí. Antes tened por cierto que ya el reino de Dios o el Mesías está en medio de vosotros.&lt;br /&gt;- Dijo a sí mismo a ciertos hombres que presumían de ser justos y despreciaban a los demás, esta parábola: Dos hombres subieron al templo a orar; el uno era fariseo y el otro publicano o alcabalero. El fariseo, puesto en pie, oraba en su interior de esta manera: ¡Oh Dios! Yo te doy gracias de que no soy como los demás hombres, que son ladrones, injustos, adúlteros; ni tampoco como este publicano. Ayuno dos veces a la semana; pago los diezmos de todo lo que poseo. El publicano, al contrario, puesto allá lejos, ni aun los ojos osaba levantar al cielo, sino que se daba golpes de pecho diciendo: Dios mío, ten misericordia de mí que soy un pecador. Os declaro, pues, que éste volvió a su casa justificado, mas no el otro; porque todo aquel que se ensalza, será humillado; y el que se humilla, será ensalzado.&lt;br /&gt;- Quien habla de su propio movimiento, busca su propia gloria; mas el que únicamente busca la gloria del que le envió, ese es veraz y no hay en él injusticia o fraude.&lt;br /&gt;- El que de vosotros se halla sin pecado, tire contra ella el primero la piedra.&lt;br /&gt;- Si perseveráis en mi doctrina, seréis verdaderamente discípulos míos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.&lt;br /&gt;- En verdad, en verdad os digo, que todo aquel que comete pecado, es esclavo del pecado.&lt;br /&gt;- El precepto mío es que os améis unos a otros como yo os he amado a vosotros. Que nadie tiene amor más grande que el que da su vida por sus amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Amén.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-8786278391393632324?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/8786278391393632324/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=8786278391393632324&amp;isPopup=true' title='68 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/8786278391393632324'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/8786278391393632324'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2008/12/jess-de-nazaret.html' title='Jesús de Nazaret'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SU_vGjNaLkI/AAAAAAAAAjU/evg7IZJIYsw/s72-c/jesus.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>68</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-6381307634081519266</id><published>2008-12-19T18:50:00.003+01:00</published><updated>2008-12-19T19:06:57.156+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>Todos hablan...</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SUvibvO0-SI/AAAAAAAAAi0/_S3bOXrDQdA/s1600-h/080404_Canarias24h_CartelDiaSinRuido.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5281563954185042210" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 304px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SUvibvO0-SI/AAAAAAAAAi0/_S3bOXrDQdA/s400/080404_Canarias24h_CartelDiaSinRuido.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Todos nos hablan... sólo que nadie escucha.&lt;br /&gt;Nos hablan los niños cuando lloran en la cama.&lt;br /&gt;Nos habla el viejo cuando calla en su butaca.&lt;br /&gt;Nos hablan los árboles cuando los azotan los vientos.&lt;br /&gt;Y también lo hacen cuando se yerguen en la calma.&lt;br /&gt;Nos hablan las olas, encrespadas y salvajes,&lt;br /&gt;que nos traen historias de corsarios inmortales.&lt;br /&gt;Nos hablan los ríos, aunque corran a raudales,&lt;br /&gt;y nos dicen a gritos que detenerse es la muerte.&lt;br /&gt;Nos habla la torre, desde su altura encumbrada,&lt;br /&gt;sabedora de su presto final en ruinas inertes.&lt;br /&gt;Nos hablan los presos, tras rejas oxidadas,&lt;br /&gt;¡este mundo no funciona, a ver cuando te enteras!&lt;br /&gt;Nos hablan ambas caras de un muro fronterizo,&lt;br /&gt;que suspiran a gritos por conocerse.&lt;br /&gt;Nos hablan los listos, los necios y los notables,&lt;br /&gt;pero mejor que a esos, escucha a las rameras.&lt;br /&gt;Nos habla la tierra, agraviada por nuestras manos,&lt;br /&gt;¡no me olvides insensato, qué sólo eres un ser humano!&lt;br /&gt;Nos hablan las madres, con sus tristes miradas,&lt;br /&gt;el pasado ya no vuelve, ¡ay si yo pudiera!&lt;br /&gt;Nos hablan los pájaros, mientras nos observan,&lt;br /&gt;y piensan callados en lo poco que nos queda.&lt;br /&gt;Nos habla la luna, desde la distancia,&lt;br /&gt;casi no nos distingue, sabe que no somos nada.&lt;br /&gt;Nos hablan las estrellas, aún más lejanas,&lt;br /&gt;ojalá pudieran compartir su misterio.&lt;br /&gt;Nos habla el sol, majestuoso y sincero,&lt;br /&gt;no lo mires a la cara, sólo siente su aliento.&lt;br /&gt;Nos habla el alma, desde su tumba silente,&lt;br /&gt;sueña que no es tarde, y nos dice que aún se puede.&lt;br /&gt;Te hablo yo, con mi amargo poema,&lt;br /&gt;pero no me hagas caso que la locura se pega.&lt;br /&gt;Te hablan los libros, con su silencio patente.&lt;br /&gt;Todos te hablan... sólo que tú no te enteras.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-6381307634081519266?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/6381307634081519266/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=6381307634081519266&amp;isPopup=true' title='44 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/6381307634081519266'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/6381307634081519266'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2008/12/todos-hablan.html' title='Todos hablan...'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SUvibvO0-SI/AAAAAAAAAi0/_S3bOXrDQdA/s72-c/080404_Canarias24h_CartelDiaSinRuido.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>44</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-782919563590885530</id><published>2008-12-17T12:38:00.004+01:00</published><updated>2008-12-17T14:41:40.329+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas mías'/><title type='text'>Breve historia del escarabajo del estiércol</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SUjlQkj4rMI/AAAAAAAAAiI/7b5KbgtLEr8/s1600-h/632697756_48f3ec4e1b.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5280722635946765506" style="margin: 0px auto 10px; display: block; width: 320px; height: 213px; text-align: center;" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SUjlQkj4rMI/AAAAAAAAAiI/7b5KbgtLEr8/s320/632697756_48f3ec4e1b.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;  &lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Nace.&lt;br /&gt;Crece.&lt;br /&gt;Se reproduce.&lt;br /&gt;Muere.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El resto se excluye por carecer de importancia. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tenemos mucho en común con ellos; también los seres humanos nos pasamos la vida fabricando enormes bolas de mierda cada vez más y más grandes.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);font-size:85%;" &gt;Quien tenga oídos para oír, que oiga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Nota de última hora: mi amiga &lt;a href="http://www.blogger.com/profile/12773746310201324674"&gt;Alicia &lt;/a&gt;me manda esta foto para que vea que no todos los escarabajos somos iguales. ¡No es una preciosidad! Comparto su opinión).&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SUkBOgEhKgI/AAAAAAAAAiQ/lFu9O91m-8M/s1600-h/escarabajo.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 182px; height: 200px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SUkBOgEhKgI/AAAAAAAAAiQ/lFu9O91m-8M/s200/escarabajo.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5280753386707298818" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-782919563590885530?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/782919563590885530/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=782919563590885530&amp;isPopup=true' title='48 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/782919563590885530'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/782919563590885530'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2008/12/breve-historia-del-escarabajo-del.html' title='Breve historia del escarabajo del estiércol'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SUjlQkj4rMI/AAAAAAAAAiI/7b5KbgtLEr8/s72-c/632697756_48f3ec4e1b.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>48</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-7021296954553231857</id><published>2008-12-14T20:17:00.002+01:00</published><updated>2008-12-14T20:23:59.178+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis relatos'/><title type='text'>La batalla decisiva</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SUVcDp4vGdI/AAAAAAAAAiA/vSjLC_lxQ_4/s1600-h/batalla_demonio.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5279727356014959058" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 232px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SUVcDp4vGdI/AAAAAAAAAiA/vSjLC_lxQ_4/s320/batalla_demonio.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y llegó el caos, la desolación total, las puertas del abismo se abrieron y la caída fue imparable y estrepitosa. Mente andaba totalmente perdida, no distinguía sueño de realidad, la verdad terminó difuminándose entre ilusiones y fantasías, los recuerdos se tornaron inútiles, como vacíos de contenido. Mientras, Alma vagaba sin esperanzas en un espacio eterno e infinito, flotando en la desolación de saberse olvidada, o peor aún, creyéndose no deseada.&lt;br /&gt;La batalla parecía haber concluido, y el enemigo victorioso, encumbrado en su poder, campaba a sus anchas por doquier; aquel enemigo invisible y omnipotente que poco a poco, lenta, pero inexorablemente, supo instalarse en las más altas estancias que gobernaban la totalidad del Reino, pensando que ya no habría quien lo derribase de allí, quien le arrebatase el mando absoluto de la nave.&lt;br /&gt;Ya nada volvería a ser lo que fue... al menos eso es lo que todos pensaban.&lt;br /&gt;Pero jamás se puede dar una batalla por concluida mientras el impávido tiempo continúe su caminar inalterable hacia delante, siempre hacia delante.&lt;br /&gt;Y así fue como hizo acto de presencia alguien a quien nadie esperaba. Nadie contaba con él porque a todos les era desconocido, a pesar de haber estado siempre ahí, oculto en la sombra, creciendo, haciéndose fuerte, esperando el momento preciso para saltar al ruedo. La paciencia es la virtud por excelencia de nuestro héroe: Espíritu.&lt;br /&gt;–¿Quién eres? –quiso saber Mente–. ¿Por qué vienes ahora a complicarlo todo? Acaso no ves que estamos bien, vete de aquí, no te necesitamos. Ahora todo está tranquilo.&lt;br /&gt;–No me iré sin antes devolverte la luz –contestó Espíritu.&lt;br /&gt;–¿Dónde estabas? Te eché de menos –dijo Alma, interrumpiendo así su letargo, al oír aquella voz que creyó reconocer de un pasado muy lejano y apenas perceptible.&lt;br /&gt;–Nunca me fui, siempre he estado con vosotros, sólo que era débil, jamás sospeché que tendría que vérmelas con un enemigo tan fiero y voraz, y admito que me asustó, por eso me recluí lejos, muy dentro, donde no podría hacerme daño. Lo necesitaba, sólo así he podido fortalecerme, adiestrarme para la lucha, ya que ésta será dura, no habrá cuartel.&lt;br /&gt;–Pero de qué lucha hablas, qué estáis confabulando –insistió Mente–. No permitiré que interfiráis en mi felicidad. Me ha costado mucho obtenerla. Largaos los dos, ya no os necesito.&lt;br /&gt;–No le escuches, está poseído –advirtió Alma–. Pensé que incluso acabaría conmigo, tuve que desaparecer de su vista.&lt;br /&gt;–Lo sé, no te preocupes, yo volveré a reconciliaros. Libraré a Mente de la oscuridad que la atenaza y tú, Alma, amiga, podrás volar libre de nuevo, como antaño, ¿recuerdas?&lt;br /&gt;–Lo cierto es que ya casi no recuerdo nada del pasado, el enemigo es demasiado poderoso, más de lo que imaginas, a pesar de que he tratado de alejarme, de parecer indiferente, no lo he conseguido, y poco a poco ha ido apoderándose se mí, golpeándome sin compasión hasta conseguir dejarme sin sentido; creí morir, peor aún, desaparecer. No me pidas retroceder en el tiempo, ya no me quedan fuerzas.&lt;br /&gt;–Llorica presuntuosa, ¿quién te has creído que eres? –volvió a protestar Mente–. Tú no eres nadie, no eres nada, debí acabar contigo hace mucho. Recuerda que aún puedo hacerte desaparecer cuando quiera.&lt;br /&gt;–No le hagas caso –trató de tranquilizarla Espíritu–. No es ella la que habla, ni siquiera sabe lo que dice y mucho menos es capaz de hacer nada de lo que cree.&lt;br /&gt;–Sí, ya estoy acostumbrada a su mala educación. Pero dime, cómo vas a vencer a un enemigo al que nadie conoce, que nadie sabe cómo actúa, ni dónde. Un enemigo con tantas máscaras, capaz de transformarse incluso en ti mismo, cómo se puede derrotar a alguien así.&lt;br /&gt;–¿Qué crees que he estado haciendo mientras permanecía en las sombras? –respondió Espíritu–. Lo he buscado incansablemente, he estudiado sus movimientos, lo he seguido desde la distancia.... ahora sé quien es, lo he desenmascarado, conozco su identidad y ya no puede escapárseme.&lt;br /&gt;–Pero cómo... ¿De quién se trata? –quiso conocer Alma.&lt;br /&gt;–Su nombre es Ego –respondió Espíritu con solemnidad.&lt;br /&gt;–¿Ego? De qué hablas, estás desvariando –increpó Mente–. No existe nadie llamado así, a mí no me engañas con tus patrañas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero al tiempo que pronunciaba estas palabras, en el rostro de Mente apareció un atisbo de duda que no pudo disimular... de duda o quizás de miedo.&lt;br /&gt;Espíritu no tardó en reanudar el combate, sabía que su adversario no se lo pondría fácil, tenía demasiadas armas con las que contraatacar. El valor era una y otra vez aniquilado por el incansable miedo; si empuñaba la esperanza, Ego se defendía con el pesimismo; cuando Espíritu blandía la fe, su enemigo lo atajaba con el escepticismo; ante la caridad, la ira se crecía; la justicia era golpeada constantemente por la sinrazón, la sabiduría poco o nada podía hacer contra la infinita ignorancia ni la apática indiferencia y el odio aparecía como un escudo de acero contra la bondad y la solidaridad. Pero Espíritu no se rendía, muy al contrario se hacía más fuerte conforme luchaba, porque esa era su condición. De esta manera, el tiempo estaba a su favor, conforme se sucedían los combates Ego iba perdiendo poder, agotando sus energías, sus ataques se hacían más débiles y esporádicos.&lt;br /&gt;Por fin Alma fue recobrando su confianza perdida y Mente logró de nuevo atisbar algo de luz; al principio sólo por momentos puntuales, pero con el tiempo fue aumentando su libertad y lucidez hasta llegar a distinguir al enemigo que la atenazó durante tanto tiempo cuando éste se acercaba amenazando de nuevo su integridad, siendo capaz ahora de oponerle resistencia. La realidad fue abriéndose camino y la verdad resurgió de sus cenizas esparcidas al viento.&lt;br /&gt;Espíritu nunca bajaría la guardia, porque si algo sabía de cierto de su enemigo es que éste era invencible, inmortal, de ahí que no pretendiese nunca su muerte y desaparición, sabía que debía conformarse con derribarlo una y otra vez cada vez que asomase la cabeza. Este conocimiento no le hacía palidecer, ni caer en la desesperanza, porque sabía que en la lucha residía su propia fuerza, su existencia, así que simplemente se limitaba a resistir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿Qué ocurrirá si algún día Ego termina por destruirte? –preguntaron con preocupación Mente y Alma.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;–Podéis relajaros –dijo Espíritu con tranquilidad–, cuento con una gran ventaja: mi fuerza puede mantenerse o aumentar, pero nunca disminuir. Y además, ahora que ya os he mostrado el rostro del enemigo, que ya lo conocéis, no estoy solo en la batalla.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-7021296954553231857?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/7021296954553231857/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=7021296954553231857&amp;isPopup=true' title='33 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/7021296954553231857'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/7021296954553231857'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2008/12/la-batalla-decisiva.html' title='La batalla decisiva'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SUVcDp4vGdI/AAAAAAAAAiA/vSjLC_lxQ_4/s72-c/batalla_demonio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>33</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-4580051911178402321</id><published>2008-12-12T14:28:00.002+01:00</published><updated>2008-12-12T14:35:00.267+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis relatos'/><title type='text'>Reflexiones de una cigüeña 3ª parte</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SUJniqBq-RI/AAAAAAAAAh4/XEi-15FYB9E/s1600-h/Ciguena15g.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5278895558326155538" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 134px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SUJniqBq-RI/AAAAAAAAAh4/XEi-15FYB9E/s200/Ciguena15g.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por cierto, me pregunto cómo encontraremos esta temporada nuestro nido. Normalmente suele acabar bastante maltrecho tras la estación invernal. Supongo que, como de costumbre, tendremos que dedicar los primeros días a rehacerlo. En el Norte no suele haber problemas por anidar, allí abundan las construcciones altas y robustas fabricadas por los humanos; lo difícil es encontrar un lugar tranquilo y alejado de ruidos. El nuestro se ubica sobre uno de esos que utilizan para reunirse muchos de ellos en días determinados. No sé qué harán dentro. Mi pareja suele decir que se ocultan del Cielo y de la Tierra para que éstos no los oigan conspirar contra ellos.&lt;br /&gt;Lo que sí que suele ser difícil por allá arriba es la alimentación. Cada año resulta más complicado hallar parajes naturales donde poder encontrar sabrosos y confiados reptiles que llevar al estómago. No es de extrañar que muchos de los nuestros se hayan resignado a acudir a esos inmundos sitios donde los humanos echan sus desperdicios para poder comer algo y, sobretodo, poder alimentar a sus crías. Como dije al principio, también nosotros tendremos que acostumbrarnos tarde o temprano a rebuscar entre la basura, qué remedio.&lt;br /&gt;Lo lamento mucho por nuestros polluelos; al menos nosotros hemos tenido la envidiable oportunidad durante nuestras vidas de disfrutar de largas temporadas con temperaturas suaves y agradables, anidar en lugares salvajes y maravillosos, colmarnos con abundante y suculenta comida, saciar nuestra sed con agua fresca y limpia, respirar aire puro y libre de polución y gozar de una paz y una tranquilidad que por día se echa más de menos. Los que nos sigan tendrán que habituarse desde el día de su nacimiento a llevar esta penosa vida a la que los humanos nos han conducido, entre ruidos, humo, aire viciado, basura, aguas putrefactas y comida muerta. Lo ideal sería no mostrarles en ningún momento estos parajes idílicos y naturales del Sur que aún van quedando, de esa forma nunca podrán echarlos de menos cuando desaparezcan del todo. No me extrañaría en absoluto que también estos seres bípedos sean los responsables de que cada temporada estival sea más tórrida y seca por estos lugares. Aunque pensándolo bien, creo que estoy exagerando, es imposible que dispongan de facultades tan increíbles como para poder controlar también el medio ambiente hasta esos extremos.&lt;br /&gt;Debe de ser humillante para algunas de las especies depredadoras que habitan por aquí cerca, mucho más fuertes y poderosas, el verse dominadas y obligadas a vivir en espacios reducidos y controlados, por estos otros más débiles y frágiles. Supongo que de no ser por esas potentes varas que poseen, capaces de escupir fuego y matar al instante a cualquier ser vivo que se les oponga, o simplemente se les antoje, no les irían tan bien las cosas. Lo sorprendente es que las utilicen incluso contra ellos mismos, como en muchas ocasiones hemos podido comprobar por estos parajes. Claro que gracias a ese incomprensible comportamiento, las demás especies gozamos por aquí de una mayor libertad y tranquilidad, y de más lugares salvajes donde poder establecernos y alimentarnos. De no ser así, ocurriría como en el Norte, terminarían acaparándolo todo para ellos, expulsando al resto de las especies u obligándolas a adaptarse a su ambiente. A veces, la Madre Naturaleza tiene formas extrañas de establecer su dominio.&lt;br /&gt;En fin, será mejor que vaya al encuentro de mi pareja; debe de andar desesperada buscándome. También ella se resiste a abandonar este sitio. Es comprensible. Pero el calor asfixiante y la escasez de agua limpia son insoportables para cualquier ser vivo. Pronto estaremos volando por el infinito cielo, sin que exista en el mundo nada ni nadie que nos lo pueda impedir. El viaje será largo y cansado, como de costumbre, pero nosotros disfrutaremos como siempre lo hemos hecho, viendo bajo nuestras cabezas como van quedando las montañas, los ríos, los bosques y los mares. También ellos sonreirán al vernos pasar, y dirán “volad, volad, que cuando vuestro tiempo acabe, nosotros seguiremos aquí, imperturbables, viendo pasar a otros como vosotros que habrán perdido para siempre vuestro recuerdo y vuestra memoria, tal y como os ocurre a vosotros con los que os han precedido”.&lt;br /&gt;Así es; aunque estoy seguro de que también a ellos les llegará algún día el final de su tiempo, porque algo me dice que, en este mundo, desde lo más ínfimo y pequeño hasta lo más grande y poderoso, todo lo creado bajo el Cielo tiene un principio y un fin, al igual que un propósito que cumplir durante sus días. Nuestra Madre Naturaleza nos ha colocado a cada uno de nosotros sobre esta tierra con unas sabias intenciones que sólo Ella conoce y, de la misma manera, también Ella se encargará de hacernos desaparecer cuando lo crea conveniente. De ahí lo importante que es para todos llevarnos bien con todo lo que nos rodea e intentar seguir el curso que nos marcan las leyes establecidas desde el principio de los tiempos por nuestra Progenitora, con sus ventajas e inconvenientes, ya que sólo así lograremos realizar con éxito la finalidad para la que hemos sido engendrados, y nuestra Madre será, por tanto, benévola con nosotros, amparándonos en su seno, dándonos cobijo, alimentos y protección y, sobretodo, proporcionándonos el bien más preciado a que cualquier criatura puede aspirar: la libertad, algo que sólo es posible conseguir siendo respetuoso con el medio ambiente y con todas las criaturas que en él habitan, y viviendo con la mayor humildad y sencillez que nos permita nuestra condición.&lt;br /&gt;De lo contrario, es seguro que nuestro final será trágico y prematuro, porque, como ya he dicho, la Naturaleza es vengativa y despiadada con aquellos que se enfrentan a su infinito poder, y resulta imposible escapar a su ira ni evitar su castigo una vez que la tenemos en contra.&lt;br /&gt;Así es que, con toda probabilidad, mañana partiremos hacia el Norte, ya que así es como debe ser. Allí es donde tendremos y criaremos a nuestros polluelos, como siempre ha sido, al igual que en su día hicieron nuestros padres con nosotros y, espero, algún día hagan nuestras crías con los suyos. Claro está, siempre que a nuestra Madre Naturaleza le parezca bien.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Fin&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-4580051911178402321?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/4580051911178402321/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=4580051911178402321&amp;isPopup=true' title='28 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/4580051911178402321'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/4580051911178402321'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2008/12/reflexiones-de-una-cigea-3-parte.html' title='Reflexiones de una cigüeña 3ª parte'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SUJniqBq-RI/AAAAAAAAAh4/XEi-15FYB9E/s72-c/Ciguena15g.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>28</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-2247883592025224224</id><published>2008-12-09T10:26:00.003+01:00</published><updated>2008-12-09T10:34:22.371+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis relatos'/><title type='text'>Reflexiones de una cigüeña 2ª parte</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/ST47hUfXCoI/AAAAAAAAAhU/dM0mE-dzYwk/s1600-h/ciguena2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5277721256946764418" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 160px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/ST47hUfXCoI/AAAAAAAAAhU/dM0mE-dzYwk/s200/ciguena2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://estudillo.blogspot.com/2008/12/reflexiones-de-una-cigea-1-parte-de-2.html"&gt;Enlace con la 1ª parte.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Apenas va quedando agua clara en esta charca; se acerca la hora de levantar el vuelo. Me pregunto cómo se las arreglarán durante la época calurosa las hembras humanas que acuden hasta aquí al levantar el sol a recoger el agua que necesitan para vivir. Supongo que tendrán que dirigirse hacia otros lugares más alejados. Hay que reconocer que tienen mérito; con lo fácil que sería trasladarse a donde abunden más recursos, como hacemos nosotros. Claro que ellos no lo tienen tan fácil, la Naturaleza no les ha proporcionado las formidables facultades con las que contamos nosotros. De hecho suelen intentarlo a menudo; cada vez que volamos sobre el profundo océano al terminar una estación y comenzar otra, nos convertimos en testigos de excepción al comprobar como muchos de ellos intentan seguirnos por mar, sobre frágiles trozos de madera de árbol en forma de cascarón. La mayoría suelen perecer en el intento, cayendo al agua y ahogándose, terminando así con una penosa existencia. Siento una impotencia terrible al verlos luchar con desesperación contra las olas y la muerte, sabiendo sobradamente que no tienen esperanza alguna de sobrevivir. Es lo que ocurre cuando se intenta vencer a la Madre Naturaleza con tan escasa preparación.&lt;br /&gt;Pobres; siento mucho lástima por ellos. Es entonces cuando me doy cuenta de lo afortunado que somos al disponer de los medios adecuados para huir del hambre y poder dejar atrás la desesperada lucha por la supervivencia. Algún día también ellos podrán hacerlo.&lt;br /&gt;Siempre me quedará la duda sobre qué fortuna les esperará a los que consiguen llegar al otro lado. Pienso que se deben de llevar una gran desilusión al ver el lugar donde se han metido y, para colmo, no creo que les queden muchas ganas de volver a su tierra después de una travesía tan arriesgada y peligrosa. Para nosotros es diferente, siempre tendremos nuestros nidos esperándonos, e incluso algunos más, ya que por día vamos quedando menos. Pero lo de ellos es una locura totalmente incomprensible, sólo viajan desde el Sur hacia el Norte, con lo que, tarde o temprano, allá arriba terminarán de forma irremediable con los recursos que tengan para vivir, por no contar con el poco espacio que les va quedando. Nunca lo entenderé.&lt;br /&gt;Lo curioso es que en los lugares donde no necesitan desplazarse porque abunda el agua y los alimentos, son capaces de construir fuertes y robustas máquinas con las que viajar por todo el ancho mundo, tanto por los aires como por el océano, aunque no las necesiten. Quizás es que al estar mejor alimentados sean también más habilidosos, o quizás sea que mi pareja tenga razón y los de aquí sientan que les falta el tiempo como para ponerse a fabricar costosas máquinas, que les llevaría a desperdiciar muchos recursos que no poseen.&lt;br /&gt;No lo sé, pero sea como fuere es penoso comprobar cómo unos seres pierden la vida por buscar algo que tantos otros poseen y no aprovechan. Me refiero a la libertad de poder desplazarse por donde quiera y sin embargo elegir para vivir un lugar ruidoso, mugriento y contaminado, en el que apenas se puede respirar, en vez de marcharse a cualquier otro más limpio, donde el aire sea fresco y puro y la Naturaleza, en todo su esplendor, ofrezca gratuitamente todo aquello que se puede necesitar para llevar una existencia pacífica y confortable, hasta el fin de nuestros días. Nosotros somos muy afortunados al no necesitar construir nada para vivir libre y cómodamente, aparte de nuestros nidos, claro está. Estas criaturas humanas deben soportar una pesada carga teniendo que estar continuamente fabricando cosas para poder vivir medianamente bien; al menos nuestra Creadora ha sido complaciente con ellos dotándolos de habilidades manuales mientras no adquieren la inteligencia necesaria para aprender a subsistir libres de agotadoras obligaciones, como en su día hizo con el resto de especies vivas que pueblan la Tierra.&lt;br /&gt;Como dije antes, será cuestión de tiempo que la Madre Tierra los dote de la suficiente inteligencia como para poder sobrevivir a ellos mismos. Sin duda alguna debe ser una especie nueva en este planeta y aún no ha transcurrido el tiempo necesario para que desarrollen la capacidad de aprendizaje y el instinto que el resto de los seres que poblamos el mundo poseemos desde tiempos inmemoriales. No me cabe la menor duda de que algún día aprenderán a reproducirse de forma sensata y controlada, como todos hacemos, eligiendo la mejor época del año para hacerlo y el número de crías justo y necesario. Algún día comprenderán que la mejor manera de dominar el mundo no consiste en aumentar indefinidamente la cantidad de individuos, sino en guardar en todo momento la justa proporción entre personas, espacio y recursos.&lt;br /&gt;Aunque pensándolo bien, ¿quién necesita dominar el mundo? Afortunadamente, el resto de las especies aprendimos hace tiempo que es inútil e innecesario intentar prevalecer sobre el resto, ya que nuestra Creadora siempre termina demostrando su poder y poniendo a cada uno en su sitio. Es mucho más ventajoso para todos adaptarse e integrarse en el planeta, con sencillez y humildad, confiando en que la Madre Naturaleza provea, como siempre ha hecho. Espero que estos humanos aprendan pronto esta importante lección, antes de que sea demasiado tarde para nosotros y para ellos mismos. De hecho, para muchos ya lo ha sido, aunque supongo que eso forma parte del aprendizaje. Nuestra Madre es dura e implacable con todos aquellos que se le oponen e intentan conquistarla, pero también es justa y comprensiva, y algún día les enseñará quién manda aquí y los acogerá gustosamente con los brazos abiertos.&lt;br /&gt;Lo que soy incapaz de entender es cómo es posible que se reproduzcan con tanta facilidad, teniendo en cuenta la forma tan brutal y desagradable con que han sido dotados para el apareamiento. Ayer tuve la oportunidad de observar de nuevo una de estas violentas uniones; ocurrió cuando una de sus hembras de piel oscura se acercaba a recoger agua como de costumbre y varios machos, cubiertos del color de la vegetación, le cortaron el paso y la montaron uno detrás del otro, mientras ella gritaba y lloraba desconsoladamente, al tiempo que se agitaba compulsivamente intentando librarse de ellos. No lo puedo entender; los machos no pierden el tiempo luchando entre ellos por ella para demostrar quién es el más fuerte, ni realizando un pequeño cortejo de acercamiento o algo parecido; simplemente la toman a la fuerza aprovechando su mayor número y luego la abandonan a su suerte, después de haber sido fertilizada por todos, de esa forma se aseguran la reproducción. Eso si la futura madre consigue sobrevivir, porque el estado en el que la dejan no parece muy saludable. Es la única especie que conozco en la que el macho no se preocupa de que sea su descendencia la que prevalezca sobre el resto. Es otra muestra más de lo que decía antes: para ellos es más importante la cantidad de individuos que la calidad de los mismos. Sin duda es una especie extraña y llena de contradicciones.También en el Norte parece que esto es diferente. Será porque allí no abundan tanto los machos cubiertos del color de la vegetación, al contrario de lo que ocurre por aquí. Éstos parece que son los dominantes dentro de la especie, no porque sean más fuertes, sino porque poseen esos artilugios atronadores que fabrican, y que les permite decidir quien vive y quien muere. O quizás sí que sea igual, sólo que al estar todos sus refugios cerrados no podamos verlo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#660000;"&gt;Continuará...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#000099;"&gt;Sí, ya sé que prometí sólo dos partes, pero como sé que algunos tienen el tiempo muy justo y el texto es demasiado largo, he decidido dividirlo en una más. Rectificar es de sabios.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-2247883592025224224?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/2247883592025224224/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=2247883592025224224&amp;isPopup=true' title='34 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/2247883592025224224'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/2247883592025224224'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2008/12/reflexiones-de-una-cigea-2-parte.html' title='Reflexiones de una cigüeña 2ª parte'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/ST47hUfXCoI/AAAAAAAAAhU/dM0mE-dzYwk/s72-c/ciguena2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>34</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-705054650290280032</id><published>2008-12-07T12:39:00.004+01:00</published><updated>2008-12-07T12:53:01.975+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas mías'/><title type='text'>Y mañana... llegó</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/STu27JlwrzI/AAAAAAAAAhE/ZJ-hLXh-pek/s1600-h/GD3984317@Water-Babies---pics-s-550.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5277012515697504050" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 147px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/STu27JlwrzI/AAAAAAAAAhE/ZJ-hLXh-pek/s320/GD3984317%40Water-Babies---pics-s-550.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Como recordarán, mi entrada anterior terminaba con un “mañana... ya veremos.”, pues bien, ese mañana ya ha llegado, y como no podía ser de otra manera ha llegado con una sorpresa muy agradable y totalmente inesperada. Algo que me ha quitado por completo el enfado y la impotencia y me ha vuelto a dar esperanzas en el ser humano, en nosotros. Alguien a quien no conozco en persona, y quien no me conoce a mí tampoco, me ha hecho un regalo que me ha llegado al alma, a lo más profundo, allá donde sólo llegan las cosas que se envían con el corazón y de forma totalmente sincera y desinteresada. Esta persona es nuestra amiga &lt;a href="http://www.blogger.com/profile/08222981445589401396"&gt;Paola Ippólito&lt;/a&gt;, que me ha ofrecido, con toda la generosidad que la caracteriza y pensando en mi futura paternidad, un poema que en su día le escribió a su hija y que ahora ha querido compartir conmigo, con todos nosotros. Lo podrán ver en el lateral derecho de &lt;a href="http://paola-ippolito.blogspot.com/"&gt;su blog&lt;/a&gt;, aunque aquí lo reproduzco yo con su permiso.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;MEMORIA ACUATICA&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Te siento entre mis brazos y quiero cobijarte&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;er&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;es así de frágil y de fuerte,&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;como la más azul de las contradicciones&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Yo soy tuya, pequeña, cuando me necesites.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Venero cada instante que miras en mis ojos&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;y parece que hablaras.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Retengo en mi memoria el color de tu alma,&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;regreso a la acuática memoria de las profundidades.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Vibra el latido en mis refugios,&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;intento descubrir la esencia de mi karma&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;y estás ahí, presente, vulnerable,&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;esfumando los muros del silencio,&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;deshaciendo los límites de aquel mandala tibio&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;sumergido en las aguas cósmicas del tiempo,&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;explotado en colores y acuarelas,&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;bordado de plegarias y secretos.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;PAOLA IPPOLITO&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;Como ya te he dicho, Paola, amiga, es imposible agradecértelo como mereces, sólo puedo ofrecerte mi amistad sincera, al igual que se la ofrezco a todas aquellas personas de buena voluntad y más grande corazón que pasan por aquí, por mi casa, dejando su imborrable huella en mi alma y demostrándome con toda la razón del mundo que no llevo razón cuando digo que todo es inútil, que no tenemos remedio, porque sí que lo tenemos y aquí está la prueba, en todos ustedes, en que jamás haya tenido que leer un comentario desafortunado o malintencionado, en que todos los días corra como un niño a abrir el correo para comunicarme con mis amigos, con mi gente querida.&lt;br /&gt;Sé que no suelo prodigarme mucho en sentimientos hacia los demás, así que aprovecho ahora para que quede aquí constancia de mi más profunda admiración y respeto por todas aquellas personas que cada día se sientan delante de su PC para dejar un mensaje de paz, de amistad, de comprensión, de justicia, de fuerza, de valor,.... lanzándolo a todo el mundo con la mejor de las intenciones y sin esperar nada a cambio, a parte de un poco de satisfacción personal que a nadie hace daño. A todos ellos, conocidos y desconocidos, a todos ustedes, a los que me leéis esporádica o asiduamente, a los que os leo con mayor o menor frecuencia (ojalá tuviese más tiempo), a todos, muchísimas gracias.&lt;br /&gt;Las cosas que me has hecho decir, Paola, amiga, no sé si podré perdonártelo... o si algún día podré agradecértelo de verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un fortísimo abrazo para todos acompañado de un sonoro beso para todas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-705054650290280032?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/705054650290280032/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=705054650290280032&amp;isPopup=true' title='30 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/705054650290280032'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/705054650290280032'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2008/12/y-maana-lleg.html' title='Y mañana... llegó'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/STu27JlwrzI/AAAAAAAAAhE/ZJ-hLXh-pek/s72-c/GD3984317%40Water-Babies---pics-s-550.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>30</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-2597505623275476656</id><published>2008-12-05T20:52:00.004+01:00</published><updated>2008-12-05T22:03:14.458+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas mías'/><title type='text'>La cigüeña tendrá que esperar</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/STmHFoQaHYI/AAAAAAAAAg8/kJKyl73uCRw/s1600-h/grito%5B1%5D.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5276396969216580994" style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left; width: 240px; height: 320px;" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/STmHFoQaHYI/AAAAAAAAAg8/kJKyl73uCRw/s320/grito%5B1%5D.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pues sí, mi amiga la cigüeña tendrá que esperar un poco, sólo unos días, no será mucho, antes tendrá que dejarme a mí decir algo, porque hoy me he levantado enfadado, ¡muy enfadado! Enfadado con esta mierda de sociedad de consumo capitalista y corrupta hasta la médula en que nos ha tocado vivir, capaz de humillar y de pisotear incluso al más indefenso de todos los seres humanos, esta sociedad asquerosa que entre todos estamos creando, aunque algunos colaboran más que otros, esta sociedad que hace que me sienta impotente del todo ante tanta injusticia, ante tanta barbarie sin sentido, estoy muy cabreado porque sé que podemos hacerla temblar, pero temblar de verdad, desde los cimientos, y no desde arriba, como suele suceder normalmente, cayendo a plomo y aplastando a los de siempre, a los desamparados, a los indefensos, a los que la sustentan, y volviéndose a levantar de nuevo sobre los mismos cimientos que van quedando y sobre los escombros del anterior edificio, más sólido y consistente si cabe, no, no, esto no es lo que yo quiero, porque esto ya me lo conozco, ya sé donde acaba, de vuelta al principio, a donde mismo, yo quiero derribarlo desde abajo, para poder empezar de cero, porque es la única manera... la única, porque somos nosotros sus cimientos, nosotros, panaderos, albañiles, electricistas, empleados de comercios, funcionarios, fontaneros, jardineros, agricultores, ganaderos, jubilados, amas de casa,... nosotros, pobres trabajadores de a pie, los que cargamos sobre nuestras maltrechas espaldas todo el peso de este putrefacto edificio que se hace llamar sociedad, sólo necesitamos unir nuestras fuerzas, proponérnoslo seriamente, querer hacerlo, decir basta ya, trátenme con dignidad, soy un ser humano, como vosotros, tengo derechos, no soy un cobaya con el que experimentar, con el que jugar a ser dioses, no podemos seguir permitiendo que la sanidad pública y privada siga creando enfermos crónicos, dependientes de miles y miles de medicamentos de por vida, tan sólo para enriquecer a unos cuantos seres inhumanos y malnacidos, subvencionando a la industria tabacalera con la pobre excusa de los puestos de trabajo, ¡a la mierda los puestos de trabajo!, fabricando y vendiendo armas al mejor postor, o al peor impostor, no podemos continuar dejándonos seducir tontamente por ofertas absurdas de artefactos que sólo terminarán haciéndonos la vida más complicada y convirtiéndonos en más esclavos de lo que ya éramos, estoy harto de que me atosiguen a todas horas con llamadas telefónicas ofreciéndome cosas que no he pedido, que no necesito,  abarrotando mi pequeño buzón de cadáveres de árboles donde me dicen lo que debo vestir, lo que debo comprar,... por favor, no lo consientan, despierten, abran los ojos, hay alternativas más baratas, más sanas y, sobretodo, más eficientes, aléjense de las multinacionales, de las televisiones, de los periódicos oficiales, u oficiosos, de los bancos, de las agencias de seguros, de los grandes centros comerciales,... ellos son el enemigo, ellos son el sistema, ellos no piensan en nadie, sólo en el vil capital... sólo en eso, y nada más, no se dejen engañar, ya hemos sufrido bastante, ya nos han manipulado lo suficiente, basta ya, basta de incidir con tanta saña en los cerebros de nuestros hijos, basta de hipotecarles la vida con un cuerpo débil y enfermizo y una mente trastornada y neurótica, que nos dejen decidir por nosotros mismos, es lo único que pido, lo único que deseo, pero no puedo solo... no puedo, ¿tanto es desear morir dignamente? ¿tanto es pedir gobernar en nuestro propio cuerpo y en nuestra propia mente? ¿tanto es querer ser libre sin dañar a nada ni a nadie? Ya no aguanto más, si callo reviento, sé que todo esto es inútil... todo inútil.&lt;br /&gt;Ya no molesto más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se preocupen, nuestra querida cigüeña volverá en unos días con su monólogo pausado y reflexivo, ella es más inteligente, no nos conoce a fondo, sólo desde las alturas, mejor para ella.... morirá feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy más que nunca pienso que Existir es Resistir, mañana.... ya veremos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-2597505623275476656?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/2597505623275476656/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=2597505623275476656&amp;isPopup=true' title='30 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/2597505623275476656'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/2597505623275476656'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2008/12/la-cigea-tendr-que-esperar.html' title='La cigüeña tendrá que esperar'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/STmHFoQaHYI/AAAAAAAAAg8/kJKyl73uCRw/s72-c/grito%5B1%5D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>30</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-252809934608950120</id><published>2008-12-02T20:53:00.005+01:00</published><updated>2008-12-02T21:01:33.819+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis relatos'/><title type='text'>Reflexiones de una cigüeña 1ª parte (de 2)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/STWSs9lklII/AAAAAAAAAgs/f7cml6ILppU/s1600-h/ciguena.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5275283839678452866" style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left; width: 156px; height: 200px;" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/STWSs9lklII/AAAAAAAAAgs/f7cml6ILppU/s200/ciguena.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;El calor empieza a ser asfixiante. Pronto tendremos que abandonar este apacible lugar e iniciar el viaje hacia el tumultuoso Norte, donde las temperaturas estarán comenzando a ser más agradables y el hielo nocturno habrá quedado atrás. Muchos de los nuestros han partido hace días; supongo que serán aquellos que vuelan hacia lugares más lejanos, en busca de un clima más suave donde poder anidar y criar a sus polluelos cómodamente y con tiempo suficiente para que éstos crezcan y se desarrollen antes de la llegada de la cruda estación invernal. Lo cierto es que cada temporada somos menos los que regresamos al Sur; muchos son los que se han establecido permanentemente en las tierras altas debido a que cada año parece que se alarga más el estío, y consideran que no merece la pena un viaje tan largo y peligroso tan sólo para unas pocas lunas. En verdad, mi pareja y yo nos lo hemos planteado en ocasiones, pero este sitio es tan hermoso y tranquilo que nos cuesta no volver durante las temporadas menos calurosas. Lamentablemente, cuando tengamos más edad, también nosotros tendremos que buscar un lugar cálido y confortable al Norte donde terminar nuestros días. O quizás antes, ya que por aquí las aguas son cada año más escasas; si continúa así llegará el día que no podamos volver, como ha ocurrido ya en otros lugares cercanos, donde en años anteriores nos reuníamos una cantidad considerable de congéneres y de otras especies y a ninguno nos faltaba el agua y el alimento.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuando pienso en el pasado siempre lo recuerdo con alegría y nostalgia. Al mirar atrás en el tiempo, me doy cuenta de todo lo que ha cambiado a nuestro alrededor en pocos años. Conforme pasa el tiempo, parece que la vida se vuelve más triste y gris. La supervivencia no es fácil. Me apena mucho el comprobar como la mayoría de los nuestros se han habituado a alimentarse en los sucios y pestilentes vertederos de los humanos, olvidando por completo el delicioso sabor de las tiernas culebras que reptan confiadamente por la espesa vegetación o de los pequeños e indefensos anfibios que abundaban antiguamente en las charcas, por no hablar de las escurridizas anguilas y pececillos casi imposibles de encontrar allá arriba. Me temo que pronto irremediablemente también nosotros tengamos que acudir a esos sucios lugares para poder comer algo.&lt;br /&gt;Llegará el día en el que tengamos todos que habituarnos a ver nuestro brillante plumaje, negro y grasiento, impregnado de ese repugnante y nocivo humo que emerge sin cesar de las ruidosas máquinas que utilizan los humanos para desplazarse. Pobres criaturas. Es curioso, con ellos ocurre justamente lo contrario, los que habitan por estos parajes más limpios y puros tienen la piel oscura y polvorienta, mientras que, paradójicamente, los que viven bajo el cielo contaminado y sucio del Norte, la tienen clara y sin mancha; claro que suelen ir siempre bien cubiertos con vivos colores, quizás sea por eso.&lt;br /&gt;Cuando pienso en la existencia que llevan estos seres tan complejos, siento mucha lástima por ellos. Se me ocurre que quizás, en algún remoto día, nosotros fuimos como ellos, antes de que la Naturaleza nos proporcionase estas poderosas alas con las que podemos desplazarnos allá donde queremos sin la necesidad de construir ruidosas máquinas que lo contaminan todo, además de la capacidad de poder alimentarnos de lo que la tierra nos ofrece, sin tener que destruir nada, ni despojar a otros seres de su sustento vital. Quizás algún lejano día evolucionen como hicimos el resto de especies y se conviertan en seres normales, capaces de relacionarse y convivir pacíficamente con los demás, respetando el espacio físico que la Naturaleza nos ha proporcionado a cada uno de nosotros, en vez de andar acaparando todos los recursos hasta terminar con ellos y desplazando al resto de las especies que habitan el planeta hasta exterminarlas u obligándolas a adaptarse a ellos y a los inmundos y agitados lugares en los que conviven, como hacen con nosotros.&lt;br /&gt;Sin duda que ese día llegará; me cuesta creer que nuestra Madre Naturaleza haya podido crear una especie tan imperfecta, incapaz de volar por el ancho cielo, o de nadar por el profundo océano o de alimentarse de lo que la tierra provee, como todos hacemos. Es incomprensible que existan unos seres vivos que no puedan adaptarse al hábitat que les ha sido proporcionado sin tener que destruirlo o transformarlo, en perjuicio del resto, incluso de ellos mismos. Una especie así no puede habitar durante mucho tiempo entre nosotros, ya que terminaría devastando todo el planeta, por eso estoy convencido de que la Naturaleza, con su sabiduría, terminará transformándolos en algo mejor, porque nuestra Madre nunca se equivoca. No creo que hayan existido nunca bajo el Cielo unas criaturas tan frágiles e indefensas y a la vez tan violentas y destructivas con todo lo que les rodea. ¡Incluso tienen que fabricarse sus nidos cubiertos y bien cerrados para protegerse de ellos mismos! Es increíble, yo sería incapaz de vivir así, con tanto miedo y casi todo el día encerrado sin ver la luz del sol ni respirar el aire fresco de la mañana; ¡cuánto me alegro de haber nacido libre!&lt;br /&gt;Allá arriba, en el Norte, es como si tratasen de ocultar o de matar a la Madre Tierra que les dio la vida, y sin la cual ninguna criatura podría existir. Como si eso fuese posible. Es como si intentasen sustituirla por construcciones artificiales, grises y muertas. Parece que les molesta todo aquello que es bueno e imprescindible para la vida, como la luz y el calor del sol, el aire puro que nos ofrecen nuestras amigas las plantas, la refrescante lluvia que cae del cielo o la fértil tierra que desde el principio de los tiempos nos ha acogido a todos sin excepción en su seno, proporcionándonos abundantes alimentos y una segura protección. Cuándo comprenderán que la vida sólo se abre camino entre la vida, nunca sobre la muerte.&lt;br /&gt;No entiendo cómo han podido extenderse hasta ocupar todo el planeta, convirtiéndose en la mayor plaga que se ha conocido jamás sobre la Tierra. Afortunadamente, aquí en el Sur, los de piel oscura parece que muestran mayor respeto por la Madre Tierra, permitiendo que otras especies, como nosotros, podamos convivir en paz en los lugares donde siempre lo habían hecho nuestros antepasados, en lugar de ocuparlo todo con esos enormes y horrendos nidos que construyen en el Norte, donde viven todos agolpados y sin apenas libertad. No me extraña que tengan un carácter tan irascible y perturbado. Mi pareja opina que aquí no han llegado a esos extremos porque casi todos fallecen antes de poder hacerlo; según dice, ha observado que en estas tierras los humanos viven menos tiempo, y por eso no pueden perderlo en laboriosas construcciones que no van a poder disfrutar. No sé si será así, pero lo cierto es que cuando sobrevuelo sus nidos se puede oler el silencio que precede a la muerte y sentir la tristeza que impregna a los que pierden a los suyos de forma trágica y prematura. Esto no ocurre en el Norte; allí sólo huele a humo y a suciedad, y el constante murmullo que agita el aire, convirtiéndose a determinadas horas en una algarabía atronadora, es claro indicio de que la vida prevalece. Aunque quizás allí hayan encontrado la manera de ocultar de la vista a la inevitable muerte, restándole así la importancia que merece; de esta forma pueden vivir sin tenerla presente y sin temerla, de ahí que muestren constantemente esa falsa arrogancia que les hace creer que son superiores a los demás seres vivos, incluso a sus congéneres sureños. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 0, 0);"&gt;Continuará...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-252809934608950120?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/252809934608950120/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=252809934608950120&amp;isPopup=true' title='29 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/252809934608950120'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/252809934608950120'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2008/12/reflexiones-de-una-cigea-1-parte-de-2.html' title='Reflexiones de una cigüeña 1ª parte (de 2)'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/STWSs9lklII/AAAAAAAAAgs/f7cml6ILppU/s72-c/ciguena.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>29</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-5098037163867976103</id><published>2008-11-30T19:49:00.002+01:00</published><updated>2008-11-30T19:54:35.165+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis libros'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sabiduría'/><title type='text'>La Sabiduría como clave para el éxito social</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Hemos hablado anteriormente de cómo la sabiduría puede ayudarnos a educar a nuestros hijos, pero, y qué hay de nuestra educación personal y de nuestro comportamiento ante los demás. Este punto es muy importante si queremos tener unas relaciones sociales satisfactorias, imprescindibles para lograr con éxito algunos de los aspectos tratados en otros capítulos, como por ejemplo, unas buenas amistades o para triunfar en la vida.&lt;br /&gt;Actuar con sabiduría es el mejor comportamiento que se puede esperar de una persona. Una persona sabia nunca se encontrará sola, siempre y cuando ésta no quiera estarlo. Siempre tendrá gente a su alrededor que la admire y que busque sus buenos consejos, es decir, atraerá a los demás hacia su persona, y lo hará de forma humilde, desinteresada, con prudencia y, prácticamente, sin quererlo.&lt;br /&gt;A una persona sabia se la reconoce enseguida por su carácter apacible, sosegado, sereno; inspira confianza en todo lo que dice y hace; nunca se la oirá criticar a nadie sin necesidad, sin que con ello se logre nada positivo; nunca la veremos excesivamente preocupada, ni irritada o molesta. Suele ser una persona que sabe cómo se debe actuar en cada momento y en cada situación. En definitiva, la persona sabia contempla en su vida las cuatro grandes virtudes de las que ya hablaba el rey Salomón en sus escritos: la prudencia, la justicia, la templanza y la fortaleza.&lt;br /&gt;Pero nadie nace siendo sabio, ¿cómo podemos obtener semejante comportamiento? Básicamente con la práctica y la experiencia. El aprendizaje a través del estudio también es algo que puede ayudarnos bastante y de ahí mi interés en proporcionarles materia suficiente para dicho estudio, obtenida de la recopilación de algunos escritos publicados a lo largo de toda la historia de la humanidad.&lt;br /&gt;Yo, personalmente, considero el conocimiento muy importante para la obtención de un comportamiento basado en la sabiduría. Recuerden cuando estudiábamos en el instituto y teníamos que hacer las prácticas de física o química. En primer lugar, el profesor nos explicaba la teoría a todos los alumnos por igual y, una vez aprendida ésta, pasábamos a realizar la práctica. A pesar de que la teoría había sido igual para todos, no a todos los alumnos nos salía la práctica igual; el resultado de ésta dependía de las habilidades de cada uno y de la atención prestada en la clase teórica. Pero sin la teoría, era prácticamente imposible realizar la práctica medianamente bien. Con la sabiduría puede ocurrir exactamente lo mismo. Estudiando previamente la teoría, nos resultará más sencillo llevar a la práctica los conocimientos adquiridos, ahorrándonos seguramente mucho tiempo que hubiéramos necesitado de tener que aprenderlo a base únicamente de la experiencia.&lt;br /&gt;Otro aspecto fundamental a la hora de lograr un comportamiento sabio es la práctica. Tenemos que conseguir a través del hábito que todos nuestros actos estén basados en el saludable ejercicio de la sabiduría. Les pondré un ejemplo usando algo que me ocurrió hace muy poco tiempo y me sirvió para reflexionar sobre este tema.&lt;br /&gt;Iba yo caminando por una calle céntrica de mi localidad; delante de mí, a unos diez o quince metros, caminaba una señora mayor con unas bolsas de plástico cargadas con algunas cosas que había comprado en el mercado. De repente una de las bolsas se le resbaló de la mano y cayó al suelo junto con todo su contenido: algunas naranjas, un bote de leche, latas de conserva, etc. Justo en ese momento, pasaban por su lado dos personas más, un hombre y una mujer de mediana edad; para mi asombro, los dos miraron lo que había ocurrido y siguieron caminando sin prestar mayor atención. Cuando yo llegué a la altura de la señora la ayudé a recoger su compra, cosa que ella me agradeció francamente diciéndome: “Que Dios se lo pague”. No es que yo crea mucho en Dios, pero tengo que reconocer que esas palabras me llenaron de satisfacción e incluso me emocionaron enormemente al ver el rostro sincero de la mujer.&lt;br /&gt;En un principio me sentí muy bien porque sabía que había actuado correctamente y me indignaba el recordar a las otras dos personas que pasaron por su lado sin hacer nada. Pero reflexionando sobre lo que había ocurrido llegué a pensar que no tenía tanto mérito lo que había hecho, ya que, al encontrarme yo a unos metros de la señora, tuve tiempo suficiente de pensar en la situación y de decidir cual era la mejor forma de actuar, cosa que las otras dos personas no tuvieron. Es decir, que es más que probable que cualquiera de ellos hubiera actuado igual que yo de encontrarse en mí lugar, y viceversa. De hecho, estoy seguro, que ambos pensaron más adelante que tenían que haberse parado a ayudar a esa señora, pero claro, ya era tarde.&lt;br /&gt;¿Por qué ocurre esto? Porque no tenemos el hábito de la solidaridad. Ante una situación así, no debería ser necesario pensar en qué debemos hacer, hay que actuar y punto. No hay que pararse a mirar quién está alrededor, de qué raza es esa señora, qué edad tiene, cuál es su aspecto, ni nada por el estilo; simplemente hay que hacer lo correcto y nada más. Pero para que nuestro cerebro actúe de esa manera, inconscientemente, hay que ejercitarlo previamente y, cuanto antes empecemos, antes adquiriremos el hábito. Es como cuando aprendemos a conducir; al principio tenemos que pensar donde está el acelerador, el embrague, qué hacer primero al cambiar de marcha, etc. Una vez que somos veteranos, se hace todo esto instintivamente, incluso al mismo tiempo que realizamos otras actividades como hablar por teléfono, poner la radio o conversar con nuestro acompañante.&lt;br /&gt;El ejemplo descrito está referido a la virtud de la solidaridad, pero lo mismo puede ocurrir con el resto de virtudes. La persona que actúa correctamente de esta manera, sin pensarlo, de forma inconsciente, tiene un gran trecho ganado a la hora de lograr el aprecio de sus semejantes. Tal y como escribió en una ocasión el filósofo griego Aristóteles: “&lt;em&gt;Las cualidades sólo provienen de la repetición frecuente de los mismos actos. No es, pues, de poca importancia contraer desde la infancia y lo más pronto posible tales o cuales hábitos; por lo contrario, es éste un punto de muchísimo interés o, por mejor decir, es el todo&lt;/em&gt;.”&lt;br /&gt;O como también escribió el biógrafo y ensayista griego Plutarco: “&lt;em&gt;Toda alma puede y debe hacer su propia educación, formar su virtud trabajando en ello de noche y de día. La pasión no es una enfermedad, sino una potencia del alma: a la voluntad, dirigida por la razón, incumbe gobernarla, ir convirtiéndola mediante una gradación de esfuerzos, en un resorte indispensable: crear, en suma, un hábito del bien&lt;/em&gt;.”&lt;br /&gt;Dicho de otra forma, no hay que actuar sabiamente porque pensemos que es lo mejor, hay que hacerlo simplemente porque somos así. Yo sólo les puedo proporcionar la teoría, la práctica es cosa de cada uno.Para concluir este tema les dejaré con un pensamiento del filósofo alemán Immanuel Kant: “&lt;em&gt;Los actos de cualquier clase han de ser emprendidos desde un sentido del deber que dicte la razón, y que ningún acto realizado por conveniencia o sólo por obediencia a la ley o costumbre puede considerarse como moral.&lt;/em&gt;”&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-5098037163867976103?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/5098037163867976103/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=5098037163867976103&amp;isPopup=true' title='39 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/5098037163867976103'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/5098037163867976103'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2008/11/la-sabidura-como-clave-para-el-xito.html' title='La Sabiduría como clave para el éxito social'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><thr:total>39</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-5125027048436180985</id><published>2008-11-28T12:13:00.004+01:00</published><updated>2008-11-28T12:20:16.860+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas mías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Educación'/><title type='text'>Respuesta a la carta anterior</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SS_T4O8KJ2I/AAAAAAAAAgc/WbUcaLbWIuY/s1600-h/NInO_COMPUTADORA.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5273666651710695266" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 188px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SS_T4O8KJ2I/AAAAAAAAAgc/WbUcaLbWIuY/s200/NInO_COMPUTADORA.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Queridos papi y mami, soy yo, vuestro hijo. Me alegró mucho vuestra carta, fue toda una sorpresa. Quería deciros que no tenéis por qué preocuparos por mí (mientras esté aquí, se entiende, después espero que sí). Estoy bien; es verdad que al principio, cuando llegué, no entendía nada, todo esto era nuevo para mí y nada era como yo esperaba. Lloré mucho, pero eso duró poco tiempo, pronto me di cuenta de que nadie hacía caso de mis llantos, estaban demasiado acostumbrados, y más bien lo que conseguía era ponerles de mal humor. También es cierto que me costó aprender la lección algún que otro cachete, pero no importa, todo eso pasó, ya no me acuerdo.&lt;br /&gt;Ahora soy feliz. No me malinterpretéis, estoy deseando que vengáis a por mí, siento mucha curiosidad por saber cómo será la vida fuera de aquí; ¿de verdad se pueden comer otras cosas aparte de la papilla de arroz que nos dan aquí? ¡Increíble!, creo que me va a gustar vuestro mundo.&lt;br /&gt;Como os decía, estoy bien, no me aburro, tengo muchos amigos, como las hadas y los duendes, gracias a ellos pude leer vuestra carta y escribir ésta otra. Me hacen mucha compañía, siempre están a mi lado, hablándome, jugando, protegiéndome de los lobos y monstruos que viven en la oscuridad.... Así que ya veis, podéis dejar de inquietaros por mí, ellos me cuidarán mientras vosotros no vengáis. Aunque creo que están un poco celosos; ellos piensan que vosotros venís a echarlos de mi vida, a arrebatarme de entre sus brazos, pero yo les tranquilizo y les digo que ustedes les permitirán también venir con nosotros, ¿verdad que lo haréis? Estoy seguro de que sí, porque son mis amigos. También los ángeles velan por mí, pero como ellos están en todas partes, no pasa nada, no tienen ningún temor.&lt;br /&gt;Gracias a ellos me voy enterando de todo lo que pasa por aquí. Ellos me lo explican todo y poco a poco voy aprendiendo. Aquí habemos muchos como yo, unos entran, otros salen, unos van, otros vienen. Algunos salen durante un tiempo y después vuelven, otros ya no regresan más. Hay un tal Dios que debe de tener una casa enorme, porque se lleva a muchos niños, aunque no debe de ser muy buen padre, porque todos los adultos se ponen muy tristes cuando alguno de nosotros se va con Él. Me alegro de que vosotros vengáis a por mí antes que Él, algo me dice que no se debe de estar muy bien en su casa, aunque seamos tantos.&lt;br /&gt;Los papás que pasan por aquí suelen venir cargados de cosas de colores para sus hijos que les enseñan con mucha alegría y entusiasmo, supongo que esos serán los placeres mundanos a los que hacías referencia. Pues qué bien... son bonitos... ya me enteraré para qué sirven. Yo... si no es mucho pedir... preferiría que me trajeseis algo de comida y ropita limpia... Bueno si os parece bien, claro, yo aceptaré de muy buen grado todo lo que vosotros queráis, ya lo sabéis.&lt;br /&gt;Y por aquí no hay mucho más que contar, aparte de que hace un frío que hasta el pipí se me congela en los pañales. Si los cambiaran más a menudo sería mejor, pero no quiero parecer quejica ni exigente, supongo que vosotros, los mayores, sabéis lo que hacéis, con tantos años a vuestras espaldas debéis de ser auténticos pozos de sabiduría, ¡qué envidia!&lt;br /&gt;Bueno, os espero ansioso. Me da pena porque vosotros me prometéis muchas cosas y yo resulta que no tengo nada que ofreceros, así que sólo me queda deciros que seré todo vuestro, en cuerpo y alma (esto del alma es cosa de mi ángel, porque yo todavía no sé lo que es, pero en cuanto me entere os la daré también, seguro). No sé si será suficiente, espero que sí, porque no tengo nada más.&lt;br /&gt;Un beso para los dos y hasta pronto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Posdata: ¿Qué es un abrazo?&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-5125027048436180985?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/5125027048436180985/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=5125027048436180985&amp;isPopup=true' title='42 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/5125027048436180985'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/5125027048436180985'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2008/11/respuesta-la-carta-anterior.html' title='Respuesta a la carta anterior'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SS_T4O8KJ2I/AAAAAAAAAgc/WbUcaLbWIuY/s72-c/NInO_COMPUTADORA.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>42</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-133398530846128321</id><published>2008-11-26T12:55:00.002+01:00</published><updated>2008-11-26T13:02:07.304+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas mías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Educación'/><title type='text'>Carta a mi hijo</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SS05o6eifPI/AAAAAAAAAgE/HiaA6cDt-Rk/s1600-h/bebe.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5272934113775615218" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 190px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SS05o6eifPI/AAAAAAAAAgE/HiaA6cDt-Rk/s200/bebe.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Querido hijo (o hija), sé que aún no me conoces, pero seré tu padre en poco tiempo. Presumo que ya estarás en este mundo, y es más que posible que no sepas siquiera lo que es un padre, ni una madre, pero no te preocupes, ya lo sabrás. Al menos así lo deseo yo en estos momentos, ¿sabes? La otra opción no te agradaría nada, y a mí mucho menos; créeme, el saberse abandonado por unos padres es algo que puede marcar a una persona de por vida, y si les han tenido que obligar a dejarte, mucho peor, a saber qué estarían haciendo contigo. Sí, cosas así ocurren cada día, aunque no lo creas. Pero olvídalo, sólo estoy desvariando; estas no son cosas para hablarlas con un crío tan pequeño... sí, ya sé, ya sé que entiendes de todo eso y de mucho más de lo que podamos imaginarnos los pobres adultos ignorantes que planeamos vuestros destinos, pero de momento debes resignarte con callar y escuchar, ya te llegará tu momento.&lt;br /&gt;Yo tampoco conozco todavía tu rostro, no sé como te han llamado ni sé el color que tienen tus ojos, pero nada de eso me preocupa, ya te llevo en el corazón, muy adentro.&lt;br /&gt;Supongo que estarás muy confuso por todo lo que te rodea, y que seguramente no comprenderás por qué son las cosas así. No voy a intentar explicártelo ahora porque tampoco sabría hacerlo, además, no puedo saber con exactitud por lo que estás pasando, sólo me hago una ligera idea. Pero vuelvo a repetírtelo, aunque te cueste, intenta no inquietarte por todo aquello que se salga de la lógica (de tu lógica). Ya aprenderás que los seres humanos somos demasiado a menudo desconcertantes y contradictorios. Ya aprenderás que las palabras que pronunciamos no siempre se corresponden a los actos que efectuamos... somos así, no me preguntes porqué.&lt;br /&gt;Sí, también soy consciente de que tú no pediste nacer, nadie lo hace... o al menos eso creo. Pero pocas veces se puede elegir el destino, aunque yo intentaré enseñarte a hacerlo; por ahora tendrás que conformarte con lo que se te ha ofrecido, te prometo que a la larga te alegrarás por ello, ya nos encargaremos tu madre y yo de que así sea.&lt;br /&gt;Si te escribo estas líneas es porque quiero pedirte algo (ya te acostumbrarás a que te pidan cosas). Comprendo que pueda parecer egoísta por mi parte, aún no estás entre nosotros y ya te estoy exigiendo, pensarás. Algún día te enseñaré que para poder recoger frutos, antes se deben sembrar las semillas, y reconozco que yo aún no he podido sembrar nada que tengas que agradecerme, pero deberás confiar en mí, todo el mundo merece una oportunidad, al menos una. Además, debes saber que yo ya pienso en tu porvenir y que me preocupo por tu felicidad futura, así que puedes estar seguro de que todo lo que te pida lo haré siempre con la sana intención de que te conviertas en un buen ser humano. Bueno... a decir verdad, mi intención es convertirte en un excelente ser humano, pero debo reconocer también mis limitaciones y conformarme con que llegues a ser una persona caritativa, justa, valiente, educada, honesta... perdón, perdón, ya sé que vuelvo a desvariar... lo siento, no puedo evitarlo. En fin, tú ya me entiendes.&lt;br /&gt;Como te iba diciendo, necesito que me hagas un favor. Seguramente habrás comprobado ya que a tu alrededor nada es como debiera ser. Puede que creas que al ser sólo un bebé inexperto seas tú el que se equivoca pensando lo que no es, pero no, créeme, son los adultos, nosotros, los que no tenemos ni idea de cómo debe ser la vida. Espero que tú me enseñes algo. Y es por eso que te pido, te imploro, que por favor no hagas caso de nada de lo que veas que te pueda hacer daño.&lt;br /&gt;Desgraciadamente estarás siendo testigo impotente de mucho sufrimiento. Verás a personas mayores, supuestamente encargadas de vuestro cuidado, tratándoos como a meros objetos inservibles, como una carga que soportar impuesta por obligación, deseando deshacerse de vosotros. Serán muchas las lágrimas que habrás visto derramar, propias y ajenas. A tu corta edad, tendrás ya grabado en la memoria el sonido de un fuerte cachete en el trasero, o en la cara; probablemente hayas sido tú mismo víctima de más de uno. Aunque imagino que ya la mayoría estaréis inmunizados a semejante dolor físico, es lo bueno que tenéis los pequeños, os adaptáis a cualquier cosa, los problemas serios vendrán después, cuando el tiempo os traiga esos recuerdos a una mente ya intoxicada y totalmente ufana a la auténtica realidad. Entonces te aseguro que serán más difíciles de soportar. No, la maduración no consiste en eso, tampoco sabría explicártelo, es un misterio para mí. También te habrás adaptado ya al plato único de comida que recibirás al día; siempre el mismo menú. Bueno, piensa que cambiar para mejor siempre es positivo. Ya tendrás tiempo de disfrutar de todos los placeres mundanos que te ofreceremos generosamente (que serán demasiados, me temo).&lt;br /&gt;Como te digo, procura hacer oídos sordos a toda esa miseria con la que tienes que convivir. Tú sólo tienes que hacer un pequeño esfuerzo por aguantar, mantenerte al margen de esa realidad pasajera y saber esperar tu momento. Te aseguro que llegará cuando menos lo esperes; sé paciente y fuerte, hijo, te lo pido por favor.&lt;br /&gt;Ya sé que todo no será tan malo como lo pinto, que también conocerás a seres humanos maravillosos que os hagan reír, que os acaricien, os abracen y os obsequien golosinas. Ya habrás aprendido a reconocerlos. Aférrate a esos con fuerza y bríndales siempre la mejor de tu sonrisa... pero qué digo, seguro que eso ya lo harás, es lo primero que se aprende... aunque algunos lo olvidan con el tiempo.&lt;br /&gt;En cuanto a tus problemas de salud, no te apures, de eso nos encargaremos nosotros en cuanto estés aquí. Aunque no te prometo nada, cada cual tiene una cruz con la que cargar; si yo te contara la mía...&lt;br /&gt;Supongo que tendrás curiosidad por saber cómo somos y dónde vivirás, pero tampoco esas son cosas que deban intrigarte demasiado. Lo único que debe importarte de veras son nuestras intenciones, y te aseguro que éstas no son otras más que proporcionarte un hogar feliz, lo más estable posible y un futuro donde tengas tú la posibilidad de elegir. Si cumplimos o no, sólo el tiempo lo dirá, pero te prometo que haremos todo lo que esté en nuestras manos. Ya nos irás guiando tú mismo, porque nosotros no tenemos experiencia alguna, por lo que tendrás que perdonarnos los errores, que seguro los habrá. Bueno, te confieso que tenemos un pequeño secreto que debería de tranquilizarte, y es que estamos plenamente dispuestos a entregarte todo el amor y todo el cariño que albergamos en nuestro interior, y te puedo decir que no es poco; ya te acostumbrarás a nuestros continuos besos y achuchones, sobretodo de tu madre. También nosotros confiamos en tu total capacidad para abrirnos todo tu corazón. Es lo único que te pediremos a cambio, aunque ya sé que no es necesario decírtelo, lo llevarás en tus genes, como todos los bebés. Ya nos encargaremos de que no los reprimas, como suele ocurrir con la mayoría.&lt;br /&gt;En fin hijo, poco más tengo que decirte, a parte de que no veo el momento de poder estar juntos y abrazarnos. Pero ya no queda tanto, y te aseguro que la espera merecerá la pena.Un beso también de parte de tu madre y cuídate mucho.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-133398530846128321?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/133398530846128321/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=133398530846128321&amp;isPopup=true' title='43 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/133398530846128321'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/133398530846128321'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2008/11/carta-mi-hijo.html' title='Carta a mi hijo'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SS05o6eifPI/AAAAAAAAAgE/HiaA6cDt-Rk/s72-c/bebe.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>43</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-5917807350221909786</id><published>2008-11-23T21:41:00.003+01:00</published><updated>2008-11-23T21:48:14.054+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sabiduría'/><title type='text'>Yo no soy mis circunstancias</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SSnBMd-AHHI/AAAAAAAAAf8/HFm14fhQnbg/s1600-h/brain.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5271957258761149554" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 270px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SSnBMd-AHHI/AAAAAAAAAf8/HFm14fhQnbg/s320/brain.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“&lt;em&gt;Yo soy yo y mis circunstancias&lt;/em&gt;”, dijo el gran Ortega y Gasset.... Y yo le creí.&lt;br /&gt;Hasta hace bien poco, cuando otra de esas grandes lecciones que nos tiene deparada la vida a la gente que siempre vivimos con el oído bien abierto y la mente alerta, me llegó de improviso, sin avisar. Entonces lo vi claro, como el reflejo de tu luz en la mirada; no podemos, ni debemos, permitir que sean las circunstancias ajenas a nuestra voluntad las que conformen nuestro ser... y de hecho, sólo está en nuestras manos el que así sea (o mejor dicho, en nuestra mente).&lt;br /&gt;La clave es bien sencilla, y está al alcance de todos.&lt;br /&gt;El secreto de la Felicidad, el &lt;strong&gt;ÚNICO&lt;/strong&gt; e incuestionable, aquél tan buscado e investigado por todos los filósofos y pensadores de la antigüedad y del presente, se condensa en dos simples palabras: &lt;strong&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;PENSAMIENTO POSITIVO&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;Cualquiera que sea la circunstancia que azote nuestro bienestar diario, por desagradable que sea, puede ser amortiguada, e incluso superada, con la aplicación de la máxima contenida en estas dos palabras. Nada, absolutamente nada, hay que pueda contra este principio esencial.&lt;br /&gt;Pero pongamos un par de ejemplos aclaratorios, para aquellas mentes menos receptivas. Cuando nos tomamos unas vacaciones de placer y viajamos a algún lugar paradisíaco, donde todo se nos ofrece con suma generosidad y somos colmados por toda clase de lujos y disfrutes, al regreso de las mismas estaremos algunos días, como mucho, algo apesadumbrados por la repentina vuelta a la rutina habiendo dejado atrás todo un aluvión de goces y deleites. Pero esta situación pasará pronto, ya que éramos conscientes de que sólo sería una realidad pasajera, estaba planeado el que terminara pronto y la recordaremos siempre con una sonrisa en la cara, dichosos por haber vivido algo así; miraremos las fotos tomadas y disfrutaremos con el recuerdo de todo lo acontecido durante el viaje. Era lo previsto.&lt;br /&gt;Pues ahora imaginemos por un momento que esta circunstancia que nos depara la vida es algo impensable, inimaginable, algo no planeado ni deseado, un imprevisto que rompe todos nuestros esquemas y nos saca de nuestra cómoda vida para arrojarnos sin vacilación sobre otra realidad más dura e incomprensible. Por ejemplo, supongamos que perdemos para siempre a la persona que más queremos en este mundo. Concedámonos un mínimo de mal entendida humanidad y demos por bueno un prudencial tiempo de dolor y de duelo. ¿Y después qué? Podrían ocurrir dos cosas, o bien que nos quedemos anclados en la pérdida irrecuperable del ser amado, con lo que nuestra desdicha perduraría eternamente, o por el contrario, hiciésemos como en el ejemplo anterior del viaje, o sea, seguir con nuestra vida recordando los aspectos positivos de nuestra vida anterior con esa persona que ya no está, lo que disfrutamos juntos, todo lo que me ayudó a crecer, lo que aprendí de ella, dando gracias al cielo por haber tenido a mi lado a un ser humano capaz de hacerme tan feliz. La diferencia entre una forma u otra de actuar sólo radica en nuestro pensamiento.&lt;br /&gt;Los dos ejemplos supuestos difieren en algo esencial, el primero consiste en una circunstancia pasajera y planeada por nosotros mismos, mientras que el segundo es algo totalmente imprevisto y difícil de comprender. Pero tanto uno como el otro nos cambia de una realidad atractiva y deseada a otra menos placentera y, en el segundo caso sobretodo, mucho más dolorosa.&lt;br /&gt;La felicidad o la desdicha sólo está en nuestra mente, practicar con asiduidad la sana costumbre del pensamiento positivo hará que nuestras vidas sean mucho más placenteras y felices.&lt;br /&gt;Resumiendo podríamos decir que mientras nuestros pulmones contengan algo de aliento y circule un mínimo de sangre por nuestro cerebro, podremos ser felices, independientemente de las circunstancias que en determinado momento intenten tirar por la borda nuestro proyecto de vida.&lt;br /&gt;Sé que a veces no es fácil, pero por favor, hagan la prueba, conviertan el pensamiento positivo en un hábito y sus vidas cambiarán por completo, nada habrá que pueda enturbiarlas. Comprueben de primera mano el inconmensurable poder de nuestras mentes, capaces de convertir por sí mismas una situación de lo más traumática en otra mucho más llevadera, e incluso agradable.&lt;br /&gt;Es casi el único consejo que puedo dar del que estoy seguro que no me arrepentiré.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-5917807350221909786?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/5917807350221909786/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=5917807350221909786&amp;isPopup=true' title='48 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/5917807350221909786'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/5917807350221909786'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2008/11/yo-no-soy-mis-circunstancias.html' title='Yo no soy mis circunstancias'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SSnBMd-AHHI/AAAAAAAAAf8/HFm14fhQnbg/s72-c/brain.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>48</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-6748001122052702816</id><published>2008-11-19T11:18:00.007+01:00</published><updated>2008-11-19T11:42:20.593+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis relatos'/><title type='text'>Agua</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SSPqPNDkCjI/AAAAAAAAAe4/lSMYy9H9SLI/s1600-h/volcan.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5270313535877155378" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 208px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SSPqPNDkCjI/AAAAAAAAAe4/lSMYy9H9SLI/s320/volcan.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;div&gt;En un remoto rincón del Universo, en el lugar más extremo y solitario del interior de la más alejada e insignificante de las galaxias, surgió una tenue y frágil estrella, común entre las más comunes, que pronto fue bendecida con el don de la fertilidad, dando luz a ocho o nueve retoños (según fuentes). Al principio de los tiempos, tan sólo fueron exiguas bolas rocosas de tierra árida y muerta. Ardientes ríos de magma corrían a lo largo y ancho de los planetas, destruyéndolo todo a su paso, adueñándose de cada resquicio y amoldando la superficie a su caprichoso antojo. La gran estrella brillante creadora de luz y calor se imponía en el tórrido cielo, dueña y señora de sus sólidos vástagos menores, atados a ella eternamente, sumisos, condescendientes, condenados de por vida a girar una y otra vez alrededor de la madre que los vio nacer, que les dio la vida, prisioneros en un rincón olvidado del infinito Universo.&lt;br /&gt;Pero una de estas pequeñas e insignificantes esferas inertes tuvo la enorme fortuna de convertirse en el foco de atención de un todopoderoso Dios, creador de vastos universos y de galaxias errantes, que, presa del aburrimiento y la molicie, cansado de vagar por mundos tan parecidos y hostiles, agobiado por tan insulsa monotonía, decidió hacer algo nuevo, algo distinto a todo lo conocido y creado con anterioridad. Este maniático Dios decidió que se había hecho merecedor de un pequeño capricho, un juguete con el que poder distraerse durante un tiempo, algo que no le diese mucho trabajo y que tuviese autonomía propia, que fuese impredecible, inagotable y creativo. Tenía que ser algo perfecto, digno de Él. Quería que este algo fuese capaz de dotar al pequeño mundo seleccionado entre tantos de una distinción, de un colorido y de una belleza inigualables hasta convertirlo en la envidia de sus hermanos. Deseaba algo que fuese capaz de ahorrarle futuras fatigas en la penosa tarea de la creación, harto como estaba de la incesante y aburrida destrucción sin atractivo alguno que provocaba una y otra vez el fatuo fuego que todo lo dominaba. Cierto es que este Dios era un poco vago, como ha venido demostrando hasta el día de hoy, pero era ingenioso y buen conocedor de sus obras, así que se le ocurrió una brillante idea: tomó dos moléculas de hidrógeno y las unió con una de oxígeno, y al producto resultante lo llamó AGUA. En su infinita sabiduría sabía que esta mezcla resultaría revolucionaria e innovadora en aquel pedrusco pueril e insustancial. Maravillado por su astuta ocurrencia, lanzó su original creación a conquistar el nuevo mundo, mientras Él volvió a acomodarse en su real trono en lo más alto de la esfera celestial, dispuesto a contemplar el espectáculo que a continuación se desvelaría ante sus ojos en el que, hasta ahora, había sido el más intrascendente y banal planeta que surcaba el Universo.&lt;br /&gt;Y el resultado no se hizo esperar. Desde el primer instante, el Agua demostró unas cualidades increíbles, superando con creces las expectativas puestas en Ella por su creador, el cual, jamás pudo sospechar que fuese capaz de hacer surgir de la nada algo tan inteligente y maravilloso. No tardó en aprender a dominar al fuego, convirtiéndolo en inofensivas columnas de denso humo que se alejaban con celeridad de la superficie, hacia el vasto cielo, sorprendidas y atemorizadas por el nuevo y soberbio elemento conquistador. Se reprodujo con rapidez y facilidad, extendiendo su interminable manto a través de toda la esfera terrestre. En ningún otro mundo del infinito Universo se había visto nada parecido; tan sólo el más sabio de los dioses hubiese sido capaz de imaginar que algo blando y maleable, tan inconsistente en apariencia, pudiera vencer con tanta facilidad y armonía, sin violencia alguna, a la dura y poderosa roca y de apagar las incombustibles llamas del infierno que ardían desde la más tierna infancia de la eterna Materia. En poco tiempo, cambió el color y la fisonomía de su nuevo hogar, convirtiéndolo en algo bello, esplendoroso; en algo dotado de un movimiento majestuoso que perduraría durante eones. Lo transformó en algo vivo.&lt;br /&gt;Pero ahí no quedó todo. El Agua era lista y ambiciosa, cualidades que, unidas, hacen de su poseedor un infatigable rastreador de novedosas expectativas. Nuestro intrépido elemento no podía conformarse con dominar sólo parte del mundo que le había sido otorgado; quería más. No soportaba la vista de tierra seca fuera de su alcance, tenía que ser suya también, tenía que extender su dominio por cada rincón, por cada grieta; incluso sentía la necesidad de explorar bajo la sólida superficie terrestre y amoldarla a su gusto y a su caprichoso antojo, tal y como en su día hiciera el vencido fuego; quería ser temida y respetada en todo el globo; en definitiva, deseaba ser la única e incuestionable dueña. Así que se las ingenió para aliarse con el todopoderoso Sol, señor del firmamento, al que admiraba con una incontenible envidia por su infinita energía y por la imposibilidad de ser alcanzado desde su más sumisa posición. Este sentimiento de sufrida impotencia unido a su innata inteligencia y ansias de poder fueron los que la llevaron a buscar la coalición con su eterno enemigo. Con su ayuda, logró lo que parecía imposible; consiguió someter a la invencible gravedad, alzándose por los aires y conquistando el, hasta ahora, insondable cielo. Formó enormes y voluminosas nubes, cameló al desenfrenado e insubordinable viento y lo transformó en su medio de transporte y, de esta forma, pudo alcanzar el resto del planeta que aún no conocía a este revolucionario y avasallador elemento. De nuevo con la inestimable cooperación de sus fieles y dóciles aliados, aprendió la manera de volver a tomar en el aire su primitiva y líquida apariencia, cayendo sin cesar allá donde lo desease, con tanta fuerza y precisión como fuese necesario, con el único objetivo de no dejar un palmo de tierra sin que conociese su gallarda presencia. Se formaron caudalosos ríos que serpenteaban por las angostas y anteriores áridas tierras, voluminosos lagos de agua limpia y transparente fueron sembrados por doquier, enormes balsas de agua subterránea corrían sin cesar por todo el perímetro terráqueo. En un abrir y cerrar de ojos, el planeta se vio transformado por entero, subyugado al excéntrico afán del inagotable elemento. En su infinita ambición, descubrió la forma de solidificarse en los más altos y álgidos lugares, dando lugar a impresionantes masas de hielo y nieve cubriendo las más elevadas y prominentes cumbres del planeta, así como portentosas lenguas, tan blancas como indestructibles, de gélida agua congelada, bajando lenta pero inexorablemente por las laderas que antaño fueron moldeadas por las violentas llamas del abismo, consiguiendo así perdurar durante siglos en un mismo emplazamiento, asegurándose el abastecimiento continuo y para siempre de ríos, lagos y corrientes profundas. Ahora sí que sería la indiscutible soberana del lugar. &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SSPqqr15BPI/AAAAAAAAAfA/vkatahtRDmg/s1600-h/agua.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5270314007997777138" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 213px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SSPqqr15BPI/AAAAAAAAAfA/vkatahtRDmg/s320/agua.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Pero, con el tiempo, hasta mandar aburre, y un espíritu inquieto y codicioso jamás descansa. Incluso el Sumo Hacedor se vio sorprendido por como su obra le había aventajado en prodigio e imaginación después de ver lo que a continuación se le ocurrió. Cansada de vagar sin más pretensiones por todo su imperio, sin nada nuevo a lo que someter bajo su yugo, pensó que podría llegar aún más lejos. Estaba harta de ver como su incombustible y envidiado amigo el Sol secaba con su calor muchos de los lugares por los que ella pasaba, dando al traste con sus ansias de dominio y de conquista. Por ello, pensó otra forma totalmente distinta de apropiarse de estos lugares. Descubrió que podía combinar muchos de los elementos que arrastraba en su ir y venir por las fértiles tierras, creando así distintas criaturas capaces de desarrollarse con su ayuda por toda la tierra. La tercera cualidad, junto con la inteligencia y la ambición, que conforman a un ser genial, es la paciencia, y nuestra protagonista estaba sobrada de ella, sabía que tenía todo el tiempo del mundo, así que se entregó a la nueva y fascinante tarea con la ilusión y la confianza de quien sabe lo que quiere. Empezó experimentando en su mismo elemento; el resultado tenía que ser perfecto, y no podía permitir que se le fuera de las manos. Ni que decir tiene que estas nuevas criaturas deberían depender totalmente de Ella, es más, deberían de estar formadas en su mayor parte por Ella misma; así se aseguraría su completo control.&lt;br /&gt;Tras infinidad de intentos fallidos, logró lo que se proponía; consiguió poblar las profundidades de sus dominios de extraños y muy diversos seres, con la particularidad de que no se conformó con crear algo útil y preciso para sus fines, sino que además lo hizo de una belleza y un colorido admirables, una obra digna del más presumido y vanidoso de todos los dioses; tal era su amplio sentido de la perfección. Una vez conseguido este primer objetivo, no tuvo más que expandir la semilla de la vida allá por donde pasaba, y, de nuevo con la impagable colaboración del eterno Sol, sembró la parte del planeta que aún se le resistía con sus variadas y magníficas criaturas, volviendo a cambiar de nuevo la faz de la tierra, cubriéndola de un colorido manto, verde en su mayoría, capaz de extenderse, en apariencia, de manera ilimitada, tal y como había conseguido hacer en los fondos marinos.&lt;br /&gt;Después de tan abrumador éxito, quedó durante un tiempo satisfecha; ahora tenía una ocupación diaria que no podía dejar de atender: tenía que regar constantemente toda la tierra para que sus creaciones no dejasen de crecer. Una tarea que no tardó en convertirse en agotadora y muy desilusionante, ya que, en numerosas ocasiones, no daba abasto para mantener vivas a todas ellas. El invencible Sol se mostraba incansable, y seguía superándola una y otra vez, acabando con la vida de muchas de sus criaturas antes de que pudieran ser socorridas por la revitalizadora lluvia; de nuevo el abrasador fuego volvía a convertirse en su más encarnizado rival. En su inconmensurable codicia había cometido el error de crear unos seres demasiado dependientes de Ella y ahora lo estaba pagando. No podía permitirse el lujo de tener un momento de tregua, y eso era algo que ponía en serio peligro su absoluta hegemonía. Por otro lado, tampoco quería perder la superioridad que poseía con sus creaciones, que la colocaban a Ella en la cúspide del poder, algo de lo que no podía deshacerse.&lt;br /&gt;Pero su ambición no tenía límites, y este problema tan sólo supuso un pequeño obstáculo en su carrera por la supremacía del planeta. Pronto se le ocurrió la solución, como cabía de esperar en un ser tan sublime y capacitado. Era bien sencilla: si no podía acudir con la presteza suficiente a todos los lugares donde se la necesitaba, haría que sus criaturas fuesen a Ella. También en esta ocasión empezó el ensayo en su propio terreno, obteniendo seres de lo más variados y sorprendentes, capaces de desplazarse por el ancho mar a su antojo y con total libertad. Sacarlos a tierra firme no le resultó tan sencillo; tuvo que armarse con toda la paciencia de que disponía y esperar a que las condiciones fuesen propicias. No podía permitirse un nuevo error. Había aprendido de la experiencia; sabía que el omnipotente Sol no se lo pondría fácil, así que ideó un sistema para atenuar su acción; logró que sus primeras criaturas inmóviles crearan una capa absorbente que extendieron por todo el globo, consiguiendo una atmósfera más benigna para los nuevos conquistadores. Dotó de unas extrañas extremidades a los primeros aventureros para que pudieran desplazarse por la dura roca y la árida tierra. Y empezó la revolución.&lt;br /&gt;En un principio, los novatos seres no se atrevieron a alejarse mucho de su madre creadora, permaneciendo durante toda su corta vida en su regazo. Pero la paciencia siempre es premiada y, con el tiempo, al fin fueron alejándose más y más, conquistando nuevos territorios, ampliando sus hábitats y conformando un nuevo paisaje donde, no sólo predominaba la belleza y el colorido, sino también el movimiento y la diversidad. Pronto no quedó rincón alguno en el planeta que no fuese explorado y dominado por alguna de estas extrañas criaturas engendradas a partir del Agua y formadas en su mayor parte por Ella misma. De nuevo parecía haberlo logrado.&lt;br /&gt;Pudo disfrutar de su éxito durante largo tiempo, ocupándose aquí y allá de alimentar a sus prolíferas creaciones y experimentando con nuevos seres, cada vez más perfectos y autosuficientes, aunque nunca del todo; se negaba rotundamente a arriesgar su tan trabajado dominio y ser superada por alguno de sus ingratos vástagos.&lt;br /&gt;Pero en este oscuro Universo nada es eterno, todo proceso tiene su principio, su fase de cambio y su final. Y esto es algo que aprendió sin remedio nuestra codiciosa Agua, cuando se vio sorprendida por el frente que menos esperaba, cuando más tranquila y confiada se encontraba. Para poder llevar a cabo la ingente obra de creación que había realizado a lo largo de su historia, el ingenioso elemento había necesitado dotar a muchas de sus criaturas de un mínimo de inteligencia, la suficiente para automantenerse y buscar el equilibrio en el hábitat natural que habían elegido para vivir. También necesitó contar con un novedoso sistema ideado por Ella misma llamado “evolución”, con el que consiguió que sus creaciones se extendiesen y desarrollasen con el único límite que Ella impusiese. Pero lo que nunca pudo imaginar es el alcance tan sobrecogedor que llegó a tener esta imparable evolución, gracias a la cual, la última y más perfecta de sus creaciones logró adquirir un estado de emancipación tal que llegó a creerse el ser más importante del mundo; le llevó a pensar que era el rey de la creación, el elegido por su superior inteligencia para convertirse en el dueño y señor del resto de las criaturas hermanas.&lt;br /&gt;La vanidad y presunción de este nuevo ser llamado hombre, llegó hasta el punto de llevarlo a intentar dominar al elemento que lo engendró, a la madre que le dio la vida y lo mantenía en ella. Lo intentó de una y mil maneras; le puso infranqueables barreras, la encauzó a su libre albedrío, la agotó en interminables lugares, la ensució y emponzoñó en otros muchos, se atrevió a privarla de otras muchas creaciones suyas, persiguiéndolas hasta su total extinción, la embalsó allá donde le vino en gana... Y una y mil veces el Agua se reveló, colocando las cosas en su sitio primigenio y a cada criatura en el lugar que le pertenece.&lt;br /&gt;El Agua es demasiado vanidosa como para reconocer un error y deshacerse de alguna de sus creaciones, sobretodo si ésta es la más completa y de la que se siente más orgullosa, así que se resistió a borrar de la faz de la tierra de una vez por todas al desagradecido hombre; el inquebrantable sentimiento materno es capaz de brotar incluso en el más duro y pérfido de los corazones. En vez de ello, pensó que sería mejor enseñarle la lección a base de castigos y reprimendas. Y una y otra vez, la ofendida Madre, envió a sus más tercas criaturas poderosas tormentas, destructores huracanes, interminables glaciaciones y torrenciales diluvios, provocando numerosas inundaciones, barriendo poblaciones enteras, acabando con civilizaciones bien asentadas. Se escribieron multitud de historias y leyendas en todas las culturas conocidas, dando cuenta de estas destrucciones, avisando a generaciones venideras sobre las posibles consecuencias de sus presentes actos. De nada sirvieron. Una y otra vez, el tenaz y obstinado hombre continuaba en su empeño de convertirse en el amo y señor de todo lo creado.&lt;br /&gt;... Y en esa estamos a día de hoy.&lt;br /&gt;Pero llegará un tiempo en el que nuestro Líquido elemento perderá la paciencia del todo y decidirá que es hora de terminar de una vez con tan inútil comportamiento; pensará que si ya lo hizo una vez, podría volver a comenzar de nuevo, con la lección aprendida, por supuesto. Cuando llegue ese momento, hará lo que tenga que hacer, porque, a todo ser que se le da la capacidad de crear, también se le concede la de destruir. Y a pesar de su desmedida ambición, al Agua siempre habrá que reconocerle con agradecimiento que procuró en todo momento aprovechar el don que le fue concedido por el Sumo Hacedor para hacer el bien, para alumbrar especímenes increíblemente bellos y maravillosos, para generar de la nada un portentoso mundo lleno de color, de movimiento, de equilibrio; un mundo plagado de penetrantes sensaciones, armoniosos sonidos, espectaculares paisajes, tenues olores... En definitiva, un mundo cargado de VIDA.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-6748001122052702816?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/6748001122052702816/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=6748001122052702816&amp;isPopup=true' title='46 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/6748001122052702816'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/6748001122052702816'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2008/11/agua.html' title='Agua'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SSPqPNDkCjI/AAAAAAAAAe4/lSMYy9H9SLI/s72-c/volcan.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>46</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-4688566744182313491</id><published>2008-11-17T10:47:00.004+01:00</published><updated>2008-11-17T11:00:17.720+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Otros blogs'/><title type='text'>La Cuerda del Equilibrista</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SSE94_CAjFI/AAAAAAAAAeQ/kF3xcEZ20IM/s1600-h/equilibristacuerda.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 220px; height: 193px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SSE94_CAjFI/AAAAAAAAAeQ/kF3xcEZ20IM/s320/equilibristacuerda.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5269561088202017874" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;"&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Fue como entrar en un mundo sorprendente, difuso y nebuloso, lleno de sensaciones inesperadas. Me introduje en una marea de pantalones de algodón, zapatos de domingo y trajes de volantes. Arriba, por encima de mí, era todo un ajetreo de miradas, un murmullo sostenido de voces. Abajo el escupir amarillo del albero en el marrón recién estrenado de mis zapatos. El relente húmedo de verano pellizcaba de vez en cuando bajo las mangas cortas y en las mejillas. Las agitadas voces y los tropiezos con algún desconocido poco cuidadoso me provocaban un estupor que me retumbaba en el pecho recorriéndome luego el cuerpo, y lo sentía mitigar sólo cuando estrechaba la mano cogida a mi madre...."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van listos si piensan que esto lo he escrito yo, más quisiera. No, no es obra mía, sino de mi buen amigo &lt;a href="http://www.blogger.com/profile/06293767519820172084"&gt;David&lt;/a&gt;, que por fin se ha animado a mostrar al mundo su portentoso talento componiendo bellos escritos y puntillosas reflexiones. Lo hace en un blog de reciente creación llamado &lt;a href="http://lacuerdadelequilibrista.blogspot.com/"&gt;La Cuerda del Equilibrista&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Si no le temen al vértigo que producen las verdades bien dichas, y están dispuestos a subirse  a la fina cuerda de este intrépido equilibrista, les animo a que lo visiten y se impregnen de su magia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después no digan que no les advertí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-4688566744182313491?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/4688566744182313491/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=4688566744182313491&amp;isPopup=true' title='28 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/4688566744182313491'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/4688566744182313491'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2008/11/la-cuerda-del-equilibrista.html' title='La Cuerda del Equilibrista'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SSE94_CAjFI/AAAAAAAAAeQ/kF3xcEZ20IM/s72-c/equilibristacuerda.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>28</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-6072090159145352800</id><published>2008-11-13T18:03:00.002+01:00</published><updated>2008-11-13T18:10:01.957+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis libros'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sabiduría'/><title type='text'>La sabiduría nos muestra el camino del éxito</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En primer lugar, sería conveniente definir la palabra «éxito», ya que, a pesar de ser lo que todo el mundo busca, poca gente tiene claro lo que es. Según la RAE, se define esta palabra como: &lt;em&gt;Resultado feliz de un negocio, actuación, etc. &lt;/em&gt;O &lt;em&gt;buena aceptación que tiene alguien o algo.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Empiezo por aquí para deshacer la gran equivocación que existe hoy en día con este término, al que solemos confundir habitualmente con la «fama». Éxito y fama son dos cosas totalmente distintas, de hecho, en muchas ocasiones, pueden estar reñidas.&lt;br /&gt;El éxito es algo personal; cada persona obtiene el éxito en su vida de manera diferente. Decía al principio que todo el mundo busca tener éxito en la vida; es lógico, ya que éxito es sinónimo de felicidad. El problema viene cuando confundimos el éxito con otras cosas que nada tienen que ver con él, como por ejemplo la fama, la popularidad o las riquezas. Cierto que conseguir el éxito en tu profesión puede llevarte a ser famoso, pero esto sólo es una consecuencia de ese éxito, y no el fin.&lt;br /&gt;Como decía, el éxito es algo muy personal, cada persona lo puede buscar de muy diferentes maneras, según su profesión o aspiraciones en la vida. Y como es imposible que yo conozca las aspiraciones de cada uno, les diré lo que representa para mí esta palabra.&lt;br /&gt;Yo obtuve el éxito hace ya algunos años, mucho antes de empezar a escribir, de hecho, el escribir ha sido una consecuencia de ese éxito. Para mí, el éxito radica en la tranquilidad y estabilidad en la vida. Cuando digo tranquilidad, me refiero a la serenidad espiritual que se obtiene al aprender a distinguir las cosas realmente importantes de la vida de aquellas que no lo son. Tranquilidad es poder acostarte todas las noches con la mente despejada y limpia, dormir de un tirón y levantarte al siguiente día dispuesto a comenzar una nueva jornada con alegría, venga lo que venga. Tranquilidad es no estar todo el tiempo pendiente de lo que piensen o digan de uno, es poder opinar lo que se piensa sin importarte que te tachen de esto o de lo otro. Es poder pasear por la calle sin miedo a encontrarte a alguien que te obligue a cambiar de acera por no cruzártelo. Por eso les decía antes que el éxito puede estar reñido con la fama. Para mí, por ejemplo, la fama supondría un handicap, ya que podría hacerme perder esa tranquilidad que tanto necesito en mi vida. Yo considero el tener éxito también a poseer el tiempo suficiente para pasar con tu familia y con aquellas personas que realmente te importan y para dedicarte a las actividades que te gustan y te llenan de satisfacción. Si no puedo contar con este tiempo, de nada me sirve el dinero, la fama o una buena posición social.&lt;br /&gt;Este es mi caso pero, como ya he dicho, cada persona es diferente. Para la mayoría de los seres humanos, triunfar en la vida supone llegar a lo más alto en su profesión. Pero en demasiadas ocasiones ocurre que, cuando se llega a esta elevada posición, nos damos cuenta de que no es lo que esperábamos ni lo que buscábamos y para entonces puede ser tarde para dar marcha atrás. De ahí la importancia de conocer con seguridad qué es lo que esperamos de la vida, qué nos haría de verdad felices, y, como habrán ya imaginado, es aquí donde entra en juego la sabiduría.&lt;br /&gt;La persona sabia conoce perfectamente en qué prácticas debe concentrar todas sus energías y en qué otras no es necesario hacerlo. De esta forma, triunfará en la vida independientemente de cual sea su posición social, profesional o económica.En la sociedad actual está muy de moda el conseguir el éxito de forma rápida y sin apenas esfuerzo. El éxito conseguido de esta manera, se va tal y como ha llegado, no es un éxito auténtico. El éxito de verdad hay que currárselo, hay que trabajarlo, requiere tiempo y esfuerzo; sólo se consigue después de una larga experiencia y un largo aprendizaje por la vida. Y una vez obtenido, tampoco podemos dormirnos en los laureles; hay que seguir esforzándose por mantenerlo, aunque este esfuerzo dejará de ser ya un sacrificio, ya que, al conocer que el resultado merece tanto la pena, siempre costará menos, convirtiéndose con el tiempo en un hábito que nos hará la vida más sencilla y dichosa. Les puedo asegurar que, con sabiduría, su vida será un completo éxito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#000066;"&gt;Nota: Todas las entradas que he publicado y publicaré tituladas &lt;em&gt;&lt;strong&gt;La sabiduría...&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; pertenecen a un libro que escribí hace algunos años al que llamé &lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;em&gt;Tratado sobre la Sabiduría&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;. No son actuales; pero me gusta releerlas de vez en cuando.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-6072090159145352800?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/6072090159145352800/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=6072090159145352800&amp;isPopup=true' title='39 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/6072090159145352800'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/6072090159145352800'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2008/11/la-sabidura-nos-muestra-el-camino-del.html' title='La sabiduría nos muestra el camino del éxito'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><thr:total>39</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-3071686953586923453</id><published>2008-11-10T12:52:00.002+01:00</published><updated>2008-11-10T12:59:43.362+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas mías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sabiduría'/><title type='text'>Continuando el camino</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SRgh5uvM9CI/AAAAAAAAAeA/FYVNqgmmqKM/s1600-h/feto_vida.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5266997039892067362" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 306px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SRgh5uvM9CI/AAAAAAAAAeA/FYVNqgmmqKM/s400/feto_vida.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Una vez habité en un lugar cálido y confortable. Nada enturbiaba mi mente, todo estaba acorde a mi sentir y a mi ser. Allí todo estaba limpio, imperaba la armonía. No me sentía querido, ni deseado, ni tampoco lo contrario, simplemente no sentía nada que pudiese empañar aquel instinto de plenitud que me envolvía y que me aseguraba que yo lo era Todo. Nada me preocupaba, y era feliz.&lt;br /&gt;Pero el inquebrantable tiempo que todo lo puede volvió a intervenir, como siempre, en contra de mi voluntad.&lt;br /&gt;Pobre voluntad, ¡qué sabrá ella de estas cosas!&lt;br /&gt;Entonces ocurrió lo indeseable e inesperado. Mi vida sufrió el cambio más traumático que jamás pude imaginar. De repente todo se volvió caótico; una fuerza maléfica y extraña que no sé de dónde provenía me empujó violentamente hacia fuera (o hacia dentro, no lo sé), obligándome a abandonar aquel remanso de paz que hasta el momento me había servido de refugio y hogar. El único que conocía y entendía.&lt;br /&gt;A partir de ahí, mi vida dio un vuelco radical. Ya nada sería lo mismo. Ese nuevo mundo, frío y maloliente, era totalmente opuesto a aquel otro que acababa de dejar para siempre. Aquí la supervivencia no era fácil, había que ganársela día a día, minuto a minuto. Nada me era regalado, tenía que luchar por el sustento, pedirlo a gritos, conformarme con lo que otros me ofrecían. Aprendí lo que es el hambre, el frío y la incomprensión. Constantemente me sentía sucio, ultrajado, humillado hasta lo más bajo que un ser sintiente podría estarlo. Ya no era el dueño y señor de mi hogar, me convertí en alguien débil y totalmente dependiente del entorno y de otros seres más fuertes que yo, pero no por ello más inteligentes o sensatos. Ese era mi pesar.&lt;br /&gt;Pero el tiempo continuó su transcurso inmutable, impasible a todo cuanto me sucedía. Y como no podía ser de otra forma, terminé adaptándome a todo aquel desorden. Incomprensiblemente sobreviví y me hice más fuerte. Fui aprendiendo de la experiencia, comprendí los misterios que mueven los hilos en este otro mundo lleno de contradicciones. Sintonicé con él hasta mudar del todo mi sentir y mi ser, para llegar a convertirme en una pieza más de aquel laberinto de deseos e inquietudes. Me convertí en todo un ser humano, cargado de pasiones, temores, ambiciones y dolor.... mucho dolor. Dolor que llegó a impregnarse de tal manera en mi ser que incluso llegué a inmunizarme; aprendí también a manejar y controlar sus mejores antídotos: el placer y el olvido. Aunque no siempre funcionaban.&lt;br /&gt;Olvidé por completo que un día fui feliz.&lt;br /&gt;También desalojé de la memoria aquel tránsito lacerante que me arrojó a este abismo en el que habito; ni tan siquiera puedo estar seguro de que aquella triste transformación haya sido la única sufrida por mi alma durante su devenir por el universo infinito. No puedo estar seguro de haber olvidado igualmente las anteriores. En lo que respecta a esta última, sólo me atrevo a decir que quizás la olvidé porque inconscientemente pensé que sería definitiva, que no podría haber otra igual, que ya me encontraba en el lugar al que pertenecía.... pero me equivoqué.&lt;br /&gt;En plena edad adulta, con toda una vida por detrás cargada de recuerdos, de buenos momentos y de otros no tan buenos, habiendo alcanzado ya una supuesta estabilidad emocional, social y financiera, sin mayor pretensión que la de desear que pase el tiempo con generosidad y lentitud.... de nuevo vuelve mi espíritu a sufrir otra traumática sacudida haciéndolo zozobrar sobre una presunta marea en calma.&lt;br /&gt;La diferencia fundamental radica en que en esta ocasión no me ha cogido totalmente desprevenido. Sin saber cómo ni porqué, acojo el sentimiento en mi interior de llevar preparándome durante muchos años para este nuevo cambio. Al igual que el anterior me llevó nueve meses hasta completar la materia necesaria, en este otro también he necesitado de un tiempo prudencial para evolucionar y madurar lo suficiente como para comprender y aceptar lo que me está ocurriendo. Ahora sé que los cambios son buenos, por tanto, ya no me asustan, aunque aún tarde en comprenderlo del todo.&lt;br /&gt;Tampoco podré saber, al menos por ahora, si será el último y definitivo. Nada de eso me preocupa. Ahora es mi mente la que ha evolucionado lo suficiente como para saber que la única razón de &lt;em&gt;estar&lt;/em&gt; (que no de &lt;em&gt;ser&lt;/em&gt;) del ser humano en este mundo pasajero es la de &lt;strong&gt;amar y ser amado&lt;/strong&gt; (aunque la mayoría lo abandonen sin percatarse de ello).&lt;br /&gt;Y a esa misión encomiendo todo mi cuerpo y toda mi alma.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-3071686953586923453?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/3071686953586923453/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=3071686953586923453&amp;isPopup=true' title='42 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/3071686953586923453'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/3071686953586923453'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2008/11/continuando-el-camino.html' title='Continuando el camino'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SRgh5uvM9CI/AAAAAAAAAeA/FYVNqgmmqKM/s72-c/feto_vida.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>42</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-8424236240125543560</id><published>2008-11-06T16:58:00.002+01:00</published><updated>2008-11-06T17:01:52.612+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas mías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>Mi Abismo</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#660000;"&gt;Bajo mis pies se abre un abismo;&lt;br /&gt;bajo ese abismo... la nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Infierno de mis pasiones que desatas el laberinto de la cordura,&lt;br /&gt;dame sólo un instante;&lt;br /&gt;tan sólo un instante que apacigüe la conciencia desarmada&lt;br /&gt;y amortigüe la caída del espíritu adormecido.&lt;br /&gt;No me permitas volver a atar las cadenas.&lt;br /&gt;No me desampares en la inquietante soledad.&lt;br /&gt;Sólo necesito un instante para acomodarme en tu regazo.&lt;br /&gt;Sólo eso... y nada más.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-8424236240125543560?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/8424236240125543560/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=8424236240125543560&amp;isPopup=true' title='45 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/8424236240125543560'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/8424236240125543560'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2008/11/mi-abismo.html' title='Mi Abismo'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><thr:total>45</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-3656505140615596740</id><published>2008-11-04T13:05:00.004+01:00</published><updated>2008-11-04T13:19:58.930+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas mías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sabiduría'/><title type='text'>He visto la Luz</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SRA8pwxNkQI/AAAAAAAAAaA/hWGnvaH-eYQ/s1600-h/La+luz+lo+invade.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5264774652559724802" style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left; width: 236px; height: 210px;" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SRA8pwxNkQI/AAAAAAAAAaA/hWGnvaH-eYQ/s400/La+luz+lo+invade.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hoy he visto la luz. No ha sido como lo esperaba, de hecho, en un principio pensé que había caído en el abismo más profundo y oscuro. Todo estaba negro, o al menos eso me parecía. Pero no, no era oscuridad lo que me rodeaba, era la NADA.&lt;br /&gt;Déjenme que les cuente.&lt;br /&gt;Ocurrió esta mañana, mientras meditaba. Ya sé; ya sé que pensarán que me quedé dormido y que todo fue un sueño. Bueno... piensen lo que quieran, no trato de convencer a nadie de nada, yo sé lo que fue, y con eso me basta.&lt;br /&gt;Como les decía, me encontraba, después de cerca de treinta minutos meditando, en un estado bastante avanzado de relajación total y casi ausente de pensamientos martilleantes, cuando de repente me vi abriendo la puerta de una habitación. Se trataba de un pomo dorado, bastante sencillo, por cierto, que mi mano hacía girar con facilidad. Al otro lado todo estaba oscuro y en silencio, pero aún así entré sin pensármelo dos veces. No llegué a poner el pie en aquel extraño lugar, porque al momento empecé a flotar por el aire.... o por lo que fuese aquello que me sustentaba. A pesar de mi insólita posición y de que estaba totalmente consciente, no llegué a sorprenderme en absoluto; disfruté con aquella nueva situación como un niño en un parque de atracciones. Me puse a girar, a dar vueltas, pensando que había entrado en una especie de cuarto libre de gravedad, al igual que los que salen en las pelis de ciencia ficción.&lt;br /&gt;Pero al poco tiempo lo comprendí. Una visión lúcida y clara como el rocío vespertino ametralló mi conciencia haciéndome despertar de mi ensoñación. No había entrado en ningún lugar, muy al contrario, HABÍA SALIDO. Sí, eso es exactamente lo que había hecho al traspasar el umbral de aquella puerta, salir al exterior, al igual que el personaje del Mito de la Caverna de Platón cuando se libra de sus cadenas y sale a la luz (esto lo pensé después, claro). Entonces miré hacia atrás y vi a lo lejos el pequeño punto que representaba la puerta y la entrada de nuevo en la caverna. No sentí miedo ni añoranza, sabía que podía volver cuando quisiera, sólo tenía que girarme y desearlo y ya está. Así que me limité a dejarme llevar por aquel vacío absoluto y creo que ha sido la única vez en mi vida que me he visto totalmente libre de todo pensamiento. Esto lo supe después, cuando regresé, y entonces sonreí, me encontré con una dicha y una felicidad jamás experimentada. Duró apenas unos instantes, pero basta recordarlo para volver a sentirlo plenamente.&lt;br /&gt;No sé cuando me volverá a ocurrir, ni siquiera si volverá a ocurrir, pero no importa. Estuve allí... y lo vi. Ahora sé que existe la Libertad, y que sólo está en mis manos el poseerla. Espero que esta visión sólo haya sido el comienzo de un despertar más intenso y prolongado... aunque eso es algo que únicamente el tiempo lo dirá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;He vivido en un mundo dominado por la ira y el rencor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;He visto a personas sufrir lo inimaginable pudiéndose evitar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;He oído el llanto de los inocentes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;He vivido en un mundo donde los poderosos sacrifican a los humildes por un dólar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;He visto en directo matanzas de víctimas inocentes ante la indiferencia de la Comunidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;He conocido el hambre de justicia y he saciado la sed de venganza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Me he visto salpicado por la sangre de los mártires y he comprendido su sinrazón.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;He permanecido detrás de las rejas de la indiferencia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;He vivido en un mundo plagado de infamia y de codicia ilimitada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;He estado cerca de la desesperanza y la frustración que produce la pérdida de fe... o de ilusión.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;He sentido la mirada vacía de los cobardes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;He comprobado también la ceguera en los ojos del ignorante que se conforma con su esclavitud.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;He vivido para ver a las ovejas subir al patíbulo con una sonrisa en la cara.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;He vivido para ver a los verdugos relamerse con su propia mierda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;He vivido para ver a los honestos gritar de impotencia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;He muerto en un mundo cargado de odio y de envidias.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;He muerto para un mundo donde sólo el capital es un valor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;He vivido en un mundo donde no merece la pena vivir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Ahora me toca vivir en un mundo donde sólo exista el Amor y la Paz.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Ahora sólo pienso vivir entre aquellos que buscan la felicidad del alma.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Ahora he renacido en un mundo libre de violencia y rico en humildad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Ahora será la compasión por los débiles y el olvido de los arrogantes los que dominen mis actos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 102);" align="justify"&gt;Hoy por fin las nubes desaparecieron del cielo dando paso a la luz y el color.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Despójate de todo aquello que te ensucia y te envilece y acompáñame.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 0, 0);"&gt;Te prometo la Libertad.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-3656505140615596740?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/3656505140615596740/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=3656505140615596740&amp;isPopup=true' title='38 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/3656505140615596740'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/3656505140615596740'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2008/11/he-visto-la-luz.html' title='He visto la Luz'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SRA8pwxNkQI/AAAAAAAAAaA/hWGnvaH-eYQ/s72-c/La+luz+lo+invade.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>38</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-1503609741503620123</id><published>2008-10-31T12:23:00.004+01:00</published><updated>2008-10-31T12:29:11.806+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas mías'/><title type='text'>Monstruos reales</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SQrr2-MXMaI/AAAAAAAAAZw/m5C3RVuuRUk/s1600-h/alien.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5263278444176159138" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 122px; CURSOR: hand; HEIGHT: 162px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SQrr2-MXMaI/AAAAAAAAAZw/m5C3RVuuRUk/s400/alien.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;“Me decía mi mamá que los monstruos no existen,... pero sí que existen, ¿verdad?”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta frase la decía una niña pequeña en una película que vi hace tiempo: la segunda parte de &lt;em&gt;Alien, el octavo pasajero&lt;/em&gt;. El personaje hacía referencia a los monstruos extraterrestres protagonistas del film. Mi madre nunca me habló de monstruos, ni de su existencia; yo nunca creí en ellos, aunque eso no me impidió temerle a infinidad de cosas cuando era pequeño.&lt;br /&gt;Pero el tiempo me ha enseñado lo que a la pequeña rubia de la película: los monstruos sí que existen. Y no es necesario ir al otro confín de la galaxia para dar con ellos, los tenemos aquí mismo, entre nosotros, siempre han estado y nunca se marcharán. Quizás no sean tan llamativos y espectaculares, pero es precisamente esa discreción y esa falta de extravagancia lo que los hace sumamente peligrosos, ya que su voracidad y su carencia de escrúpulos dejan en pañales a los engendros espaciales de la ficción.&lt;br /&gt;Raro es la persona que no haya tenido, o tenga, su propio monstruo particular, devorándole la entrañas poco a poco, impidiéndole llevar una existencia pacífica, siguiéndole de cerca allá donde vaya... sin darle respiro, ni tregua. Nuestro monstruo particular nos pertenece, nació con nosotros durante nuestra infancia, en el desarrollo de nuestra personalidad, o en algún otro momento durante el cual nuestra vulnerabilidad se hizo extrema. Son como los virus, aprovechan la debilidad del organismo para adueñarse de él e intentan conquistarlo en su totalidad, alojándose cómodamente en su interior, hasta el punto de que la persona anfitriona ya no lo siente como algo extraño, como algo ajeno a ella que deba ser expulsado. Muy al contrario, pensamos que es algo muy nuestro, que no seremos nosotros mismos sin ese huésped instalado en nuestro más íntimo ser. Pero esa es su fuerza precisamente, lo que les da poder y lo que nos debilita aún más. Por eso es imprescindible saber que no tiene porqué ser así, que podemos echarlos para siempre, exterminarlos, y sólo entonces estaremos libre de su amenaza. Sólo entonces nuestras vida nos pertenecerá a nosotros, y a nadie más.&lt;br /&gt;Sólo hay una forma de vencer al monstruo y sacarlo definitivamente de nuestro camino: conocerlo y luchar contra él.&lt;br /&gt;Yo tuve la enorme fortuna de conocer a mi monstruo particular prontamente (o al menos al que más daño me estaba haciendo en ese momento). Este monstruo era la Timidez; uno especialmente salvaje e insaciable que ha terminado con la existencia de miles y miles de criaturas, y que aún no ha aplacado su voraz apetito. Este monstruo es a su vez uno de los más peligrosos, ya que si dejamos que nos venza, atraerá hacia sí otros no menos temibles y aniquiladores, como son la soledad, la vergüenza, el miedo a los demás y el olvido. Y si permitimos que varios de estos monstruos unan sus fuerzas, entonces será cuando estemos perdidos del todo.&lt;br /&gt;Desde que fui consciente de esta presencia aterradora tras mis pasos, no he dejado de luchar denodadamente. La agarré por los cuernos y desde entonces me propuse no soltarla hasta haber acabado del todo con ella, hasta haber erradicado su presencia de mi vida.&lt;br /&gt;A pesar de haber estado rodeado siempre de infinidad de personas, comencé esta lucha en la más completa soledad, en silencio, sin consultárselo a nadie. No sé si actué correctamente o debí haber buscado ayuda; es el camino que elegí. Transcurrido el tiempo compruebo con alegría que he tenido mucho valor, he sido perseverante y tenaz, cualidades que nunca creí poseer, y que son esenciales para la victoria. También confirmo con cierto orgullo que todo lo conseguido hasta ahora se lo debo únicamente a mi astucia y firmeza ante el enemigo; nadie me ha concedido nada gratuitamente, absolutamente cada pequeña victoria obtenida ha sido fruto de estas cualidades mencionadas anteriormente.&lt;br /&gt;No sé si lograré algún día derrotar a este feroz contendiente, porque aún continuamos en la batalla; puede que no, pero al menos ahora sé reconocerle cuando aparece, y tengo la oportunidad de ponerme en guardia y sacar mis armas. Ya no me da miedo, porque sé como vencerle. Es más fácil vencer al enemigo cuando ya se conoce su rostro, cuando sabemos de sus intenciones y averiguamos sus debilidades. Al escribir este texto y publicarlo le estoy asestando una fuerte estocada mortal. Lo sé. También sé que volverá a alzarse, con más fuerza si cabe, y continuará su persecución incansable, pero ya ha dejado de importarme porque sé cómo hacerle frente.&lt;br /&gt;Tengo que reconocer que esta batalla a muerte me ha supuesto un desgaste, como todas las batallas, me ha obligado a replantearme muchas cosas que daba por supuestas, a hacer sacrificios, me ha privado de infinidad de momentos de mi pasado, me ha robado media vida. Pero aún debo considerarme afortunado, porque la mayoría de sus víctimas son consumidas por esta bestia asesina sin que ni siquiera tengan la oportunidad de luchar contra ella; lo que me convierte en un héroe de nuestro tiempo. Yo jamás lo he deseado, simplemente me tocó.&lt;br /&gt;No me lo ha puesto nunca nada fácil, es obstinada y pendenciera; aún me sorprende a menudo y logra abatirme durante unos instantes.... pero yo me vuelvo a levantar, le planto cara y continúo como si nada hubiese pasado; esto es lo que más le duele, la indiferencia.&lt;br /&gt;Aún no sé cómo acabará esta guerra, pero lo que sí es seguro es que ahora mismo le llevo ventaja a mi adversario. Tengo amigos, cosa que no podía decir hace algunos años, personas que me quieren tal y como soy, que se preocupan por mí aun conociendo mis debilidades y defectos. Y esto es algo que a mi enemigo le hace gritar de rabia e impotencia. Ya no estoy solo en el campo de batalla; estas personas me hacen fuerte, se han convertido en mi escudo y en mi espada, y con ellos (o sea, vosotros) continuaré la lucha hasta que uno de los dos caiga abatido para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existen muchos otros monstruos, unos más peligrosos, otros menos, ¿cuál es el tuyo? ¿Aún no lo conoces? ¿Cómo combates contra él? ¿Quién va ganando?&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-1503609741503620123?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/1503609741503620123/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=1503609741503620123&amp;isPopup=true' title='45 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/1503609741503620123'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/1503609741503620123'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2008/10/monstruos-reales.html' title='Monstruos reales'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SQrr2-MXMaI/AAAAAAAAAZw/m5C3RVuuRUk/s72-c/alien.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>45</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-6129211139902557676</id><published>2008-10-28T14:07:00.001+01:00</published><updated>2008-10-28T14:19:23.635+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas mías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Educación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sabiduría'/><title type='text'>La Libertad</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Una de mis últimas entradas, la titulada “&lt;a href="http://estudillo.blogspot.com/2008/10/el-esclavo.html"&gt;El Esclavo&lt;/a&gt;” y, sobretodo, los comentarios que suscitó, me hicieron pensar mucho acerca de lo que llamamos “libertad” y el concepto que cada uno tenemos sobre ella. Intentar definir esta palabra es tarea ardua difícil, ya que es un término muy personal e íntimo. Cada cual tiene el umbral de su libertad a diferente altura.&lt;br /&gt;Es evidente que todos tenemos que ganarnos la vida de alguna manera, mantener una familia, alimentarnos, cobijarnos bajo un techo... en definitiva, vivir. Todo esto es costoso, ya se haga en medio de la naturaleza recolectando fruta, cazando animales salvajes y fabricándonos una choza o acudiendo a diario a una oficina durante ocho horas a cambio de un sueldo. Ambos métodos pueden ser perfectamente válidos y tan dignos y respetables tanto el uno como el otro. Por consiguiente, no creo que hablar de libertad sea hablar de la forma en la que cada cual se gana la vida.&lt;br /&gt;Y entonces, ¿en qué consiste la libertad?, ¿qué persona se puede considerar más libre? Quizás la libertad radique en la capacidad de elección de cada uno de ellos. &lt;a href="http://www.blogger.com/profile/12525908125286493894"&gt;Josep Lluís &lt;/a&gt;mencionaba la siguiente cita de Forges:&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;Soy libre...&lt;br /&gt;... puedo elegir el banco que me exprima; la cadena de televisión que me embrutezca; la petrolera que me esquilme; la comida que me envenene; la red telefónica que me time; el informador que me desinforme; y la opción política que me desilusione&lt;/em&gt;.”&lt;br /&gt;Suena bastante deprimente, pero a mi entender, Forges, con su habitual ironía, no iba mal encaminado. Tenemos capacidad de elección, por tanto, somos libres. Si en vez de vivir en una sociedad civilizada y democrática, viviésemos en medio del campo a expensas de los elementos, no tendríamos bancos que nos exprimiesen ni televisiones que nos embruteciesen, pero nuestra supervivencia y felicidad seguiría dependiendo de otros factores también ajenos a nuestra voluntad, como pueden serlo las condiciones medioambientales, la variedad vegetal y animal del hábitat, nuestras habilidades naturales, nuestra salud, etc. Es decir, todo es muy relativo.&lt;br /&gt;Pero si es así, ¿por qué nos sentimos tan maniatados y esclavizados de todo lo que nos rodea? A mi parecer, puede que esto se deba a que no utilicemos esta capacidad de elección que tenemos debidamente, o sea, que la mayoría de la gente es incapaz de elegir lo que en verdad le conviene de entre toda la oferta que se le ofrece. Por ejemplo, es cierto que la televisión puede embrutecer, pero también es verdad que existen algunos programas de calidad que nos enseñan algo positivo; o, a unas malas, nadie nos obliga a tenerla encendida. También con los bancos tenemos una amplia gama donde escoger, y a los que poder exigir; siempre habrá algunos menos malos. Y lo mismo se podría decir de todo. Sólo es cuestión de conocer todas las ofertas que tenemos a nuestro alcance y elegir la que mejor se adecue a nuestras necesidades. Evidentemente siempre habrá unos límites insuperables, pero como ya hemos dicho, esos límites existirán en cualquier situación en la que nos encontremos. Son los límites que establecen las circunstancias.&lt;br /&gt;Por lo expuesto, pienso que seremos más libres cuanto más opciones tengamos a nuestra disposición donde elegir. Pero no sólo eso, también es esencial el conocerlas todas a fondo y el poder decantarnos libremente por la que queramos, cosa que habitualmente no ocurre. Lo normal es que nos fiemos ciegamente de lo que nos vendan otros, atendiendo a sus necesidades particulares que nada tendrán que ver con las nuestras. O que nos dejemos llevar confiadamente por las corrientes impuestas también por otros, sin pensar siquiera en otras posibilidades que también existen y que podrían ser mejores y estar a nuestro alcance si nos preocupásemos por conocerlas. Sin este conocimiento, nuestra libertad se verá sensiblemente mermada, además de manipulada. Y estos otros a los que hago referencia no tienen porqué ser siempre extraños, pueden ser perfectamente personas de nuestro entorno, como padres, hermanos, vecinos, pareja sentimental, hijos, etc.&lt;br /&gt;Resumiendo, se podría decir que &lt;strong&gt;será más libre&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;la persona que disponga de más opciones donde elegir, mejor conocimiento tenga sobre cada una de ellas y, por supuesto, menor coacción sufra a la hora de optar por la que desee.&lt;/strong&gt; Y esto es algo que se podría aplicar a todos los ámbitos de la vida: trabajo, amigos, lugar donde vivir, creencias religiosas, aficiones, ocio, etc.&lt;br /&gt;Pero hasta ahora no se ha dicho nada sobre la libertad de pensamiento tan comentada en la entrada anterior mencionada. ¿Cómo podría influir un pensamiento libre en todo lo expuesto anteriormente? Recordarán que también yo mencionaba la posibilidad de ser más libres encerrados en una prisión que viviendo en libertad y rodeados de toda clase de lujos y placeres; ¿cómo puede ser esto posible?&lt;br /&gt;Intentaré explicarme, aunque no es fácil. La sensación de libertad está íntimamente asociada con las necesidades de cada uno, de ahí que sea algo tan personal. Pondré un ejemplo sencillo: si yo necesito un automóvil, me sentiré más libre conforme más modelos tenga donde elegir, mejor los conozca y mayor sea mi capacidad para poder comprarme el que desee. Pero quizás me sienta aún más libre si resulta que me doy cuenta de que en verdad no necesito ningún automóvil; entonces no tendré la necesidad de buscar distintas ofertas, informarme sobre cada una de ellas, ni de dinero para comprar el que quiera. Lo mismo se podría deducir sobre cualquier otra necesidad que tengamos, o creamos tener. Es decir, &lt;strong&gt;a menor número de necesidades y deseos, mayor libertad.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Es esta última idea la más difícil de llevar a la práctica, debido a la sociedad tan consumista y meritocrática donde vivimos, y donde nos obligan desde nuestra niñez a desear más y más cosas de todo tipo, y aumentando desaforadamente esta pasión consumidora conforme vamos creciendo y vamos acomodándonos sin percatarnos de ello a esa idea equivocada y tan extendida del “tanto tienes, tanto vales”, y que sólo termina conduciéndonos de cabeza al pozo sin fondo de la esclavitud y la desdicha. Esta idea, no sólo es aplicable a las necesidades materiales, sino también a aquellas otras necesidades sociales y anímicas que todos tenemos, el deseo de ser amados, queridos por otros, la necesidad de sentirnos integrados, tener éxito o ser respetados por los demás.&lt;br /&gt;Pero aún se me ocurre otra de las grandes lacras que no hacen más que mermar nuestra limitada libertad: el miedo injustificado. Miedo a perder el trabajo, la pareja, a no conseguir nuestros objetivos estipulados, a no ser aceptados por la sociedad, a parecer extraño, a sentirnos vigilados, a padecer alguna enfermedad grave, al futuro incierto, a la soledad, al olvido, a la muerte.... y un largo etcétera. Cada uno de estos miedos lo único que consiguen es paralizar nuestras mentes y sumergirnos es un estado de continua alerta y estrés mortificante. En pocas palabra, nos impiden actuar con libertad. De nada nos sirve el disponer de todo y tener todas las posibilidades de obtener lo que queramos si continuamente estamos asustados por el qué dirán o el qué pasará. Simplemente, el miedo evitará que utilicemos nuestra libertad debidamente, siendo él el que gobierne directamente nuestros actos y, por tanto, nuestras vidas.&lt;br /&gt;La única forma que se me ocurre de evitar este sentimiento pernicioso y de poder llevar a la práctica el desapego mencionado anteriormente, es con una educación adecuada, donde se nos enseñe de verdad a pensar por nosotros mismos, apartados de modas y corrientes actuales, que evite que entremos, o si ya lo hemos hecho, que nos permita salir de esa fosa oscura a la que nos lleva sin remedio la insensatez y la ignorancia, y que sólo puede tener un final: el sufrimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para el que esté interesado en algo de lo que he dicho, le dejo este enlace a una entrada que publiqué hace poco en el blog &lt;a href="http://preludioaunacontecer.blogspot.com/"&gt;Preludio a un acontecer &lt;/a&gt;titulada: &lt;a href="http://preludioaunacontecer.blogspot.com/2008/10/declaracin-de-guerra.html"&gt;Declaración de Guerra&lt;/a&gt;. Ahí podrían encontrar algunas claves para conseguir la tan ansiada libertad (al menos material). Aunque, insisto, es algo mucho más complicado y que requiere sacrificios que sólo con el tiempo darán los resultados esperados y que, sin duda, merecerán la pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero encontrar en vuestros comentarios, como es habitual, algunas claves más para ser un poco más libres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#000066;"&gt;Dedico esta entrada a Raquel, de &lt;a href="http://elpianohuerfano.blogspot.com/"&gt;El Piano Huérfano&lt;/a&gt;; una persona que lucha por conseguir su libertad y que tendría mucho que enseñarnos al respecto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-6129211139902557676?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/6129211139902557676/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=6129211139902557676&amp;isPopup=true' title='32 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/6129211139902557676'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/6129211139902557676'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2008/10/la-libertad.html' title='La Libertad'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><thr:total>32</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-7176223024006137894</id><published>2008-10-23T17:43:00.003+02:00</published><updated>2008-10-26T12:30:56.163+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis libros'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sabiduría'/><title type='text'>La Sabiduría nos enseña a encontrar la mejor compañía</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En una ocasión, Paulo Coelho escribió: “&lt;em&gt;Tus aliados no serán necesariamente aquellas personas a quienes todos miran y de quienes afirman: «No hay nadie mejor». Muy al contrario: son personas que no temen errar y, por lo tanto, yerran mucho. Lo que hacen no siempre es elogiado o reconocido.&lt;/em&gt;”&lt;br /&gt;Efectivamente así es. No siempre las personas mejor reconocidas por la sociedad son las más valiosas, de hecho sucede muy a menudo todo lo contrario. ¿Por qué ocurre esto? Vivimos en una sociedad meritocrática; esto quiere decir que se le da demasiada importancia a los méritos individuales. Da igual el valor interior de una persona, su calidad moral; lo único que se suele tener en cuenta es lo que haya hecho esta persona en la vida, lo que haya estudiado, a qué se dedica.&lt;br /&gt;Si nos encontramos con antiguos compañeros de la escuela, lo primero que nos interesa saber de ellos es cuál es su profesión, qué hacen para ganarse la vida. Si éste o ésta nos dice que es gerente de una gran compañía, seguro que le prestaremos mayor atención que si nos cuenta que se dedica a vender seguros, por ejemplo. Queramos o no, lo hacemos inconscientemente; y lo mismo harán los demás con nosotros. Injustamente, tendemos a juzgar a cualquiera por lo que hace y no por lo que es.&lt;br /&gt;Una persona sabia se enfrenta a otra, sea ésta quien sea, sin prejuicios, con la mente abierta, dispuesto a escucharlo y a conocerlo antes de hacer ningún juicio. De esta forma, las probabilidades de conocer a gente interesante, que de verdad merezcan la pena, se multiplican enormemente, así como las posibilidades de encontrar un auténtico amigo, de esos que tanto escasean.&lt;br /&gt;Para ello es necesario aprender el difícil arte de escuchar, de opinar cuando sea necesario y de forma concienzuda, de no hacer juicios gratuitos e innecesarios, de no censurar a nadie por su apariencia y de dar una oportunidad a todo el mundo. Parece mucho pedir, sobretodo en un mundo donde las apariencias lo son todo, pero les puedo asegurar que la sabiduría les ayudará a todo ello.&lt;br /&gt;Sólo hay una forma de conocer realmente a una persona: escuchándola y dándole al menos una oportunidad de demostrar su valía. Si no hacemos esto, podemos dejar pasar de largo a auténticas personas que nos podrían ayudar mucho en nuestra vida.&lt;br /&gt;Relacionarse con los demás, no sólo es bueno, sino que además es necesario para lograr una existencia plena y satisfactoria. Tenemos que compartir nuestras vivencias, tanto las malas como las buenas; me van a permitir que les muestre de nuevo otro texto de Paulo Coelho que viene muy bien al respecto:&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;Tenemos que compartir. Aunque sea informaciones que todos sabemos ya, es importante no dejarse llevar por el pensamiento egoísta de llegar solo al fin de la jornada. Quien hace esto descubre un paraíso vacío, sin ningún interés especial, y pronto se morirá de aburrimiento.&lt;br /&gt;Habla. Dialoga. Participa. Nada hay más despreciable que el ´observador` acomodado y cobarde. Tu valor al expresar opiniones te ayudará a crecer en cualquier dificultad. Habla de las cosas buenas de tu vida a todo el que quiera oír. Habla de los momentos difíciles que puedes estar viviendo: da una oportunidad a los demás para que te den lo que necesitas, aunque sea tan sólo una palabra de apoyo.&lt;br /&gt;La palabra es poder. Las palabras transforman el mundo y al hombre. Cuanta más energía positiva haya a tu alrededor, más energía positiva atraerás, y más se alegrarán los que bien te quieren. En cuanto a los envidiosos, a los derrotados, éstos sólo podrán hacerte daño si tú les das ese poder&lt;/em&gt;.”&lt;br /&gt;Como decía antes, es necesario en la vida encontrar aliados, compañeros de tertulias, gente con la que compartir aficiones. Cuando nos abrimos de esta manera al mundo nos damos cuenta de la cantidad de gente que hay dispuesta a abrirnos sus puertas, a escucharnos; gente que tienen muchas cosas en común con nosotros y muchas otras que enseñarnos y que se interesan por nuestra vida y nuestros asuntos.Por supuesto que también hay muchas otras personas con las que no merece la pena ni compartir un segundo de nuestra vida. La sabiduría nos puede ayudar también a distinguir a este tipo de personas inmediatamente, antes de que éstas nos puedan hacer daño. Por desgracia, en el mundo hay demasiada gente egoísta, envidiosa, que sólo piensan en su propio interés. Pero como decía Paulo Coelho, estas personas sólo nos pueden hacer daño si se lo permitimos; para evitarlo sin entrar en conflictos innecesarios, lo mejor es alejarse de ellas cuanto antes. Conviene apartarse de todas aquellas personas que creen saberlo todo, que son incapaces de decir “no lo sé” cuando le preguntas lo que sea; de todas aquellas que jamás reconocen un error (ya que piensan que no se equivocan nunca); aléjate de los que acostumbran a criticar a los demás que no están delante, ya que harán lo mismo contigo cuando seas tú el que no esté. No te juntes con aquellos otros que sólo saben hablar de sí mismos, que no se preocupan nunca de los asuntos de los demás (aunque sea sólo por compromiso). Recuerda las palabras que le dijo el jesuita William de Baskerville a su discípulo en el libro &lt;em&gt;El nombre de la rosa&lt;/em&gt;: “&lt;em&gt;Huye de los profetas y de los que están dispuestos a morir por la verdad, porque suelen provocar también la muerte de muchos otros, a menudo antes que la propia, y a veces en lugar de la de la propia&lt;/em&gt;.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta sociedad en que nos ha tocado vivir, donde lo que prima son las apariencias y lo que los demás opinen de ti, sin importar si es cierto o no, es preferible juntarse con aquellos que no siguen la corriente, que no opinan como la mayoría, si lo prefieren, a los que se les suele llamar «bichos raros». No conviene dejarse llevar por la opinión de la mayoría, ya que éstos suelen juzgar a la gente atendiendo a prejuicios y temores y, sobretodo, a las propias limitaciones de cada uno debido a la gran competencia que existe. Únete a las personas que sonríen, que cantan, que bailan, que aprovechan la menor oportunidad que les da la vida para disfrutar, que saben arriesgarse. Huye de esas otras que están siempre tristes, que creen que todo el mundo está en contra de ellos, que sólo buscan el respeto de los demás sin arriesgar nunca nada por ello, que sólo ven el lado negativo de las cosas; en definitiva, que no tienen ni idea de lo que es la vida, ni desean tenerla.&lt;br /&gt;Y un último consejo; cuando encuentres a alguna de esas personas que siempre están dispuestas a hacer lo que sea por los demás, que nunca ponen mala cara cuando se les pide algo, cuídala, trátala bien, no caigas en el error que solemos caer la mayoría en estos casos abusando de la buena voluntad de estas personas. Con esto lo único que se consigue es terminar quemándola y provocar que, tarde o temprano, se aleje de ti; al principio lo hará con cautela, dándote largas y poniéndote excusas cuando le pidas algo y, con el tiempo, llegará un momento en que sabrás que ya no podrás contar con esa persona para nada más. En cambio, si no abusas de ella, si le agradeces y le correspondes cada favor que te haga debidamente, si sólo le pides los favores que realmente te son necesarios, siempre sabrás que tienes a alguien cerca con quien puedes contar cuando lo necesites, y eso es algo muy importante en la vida y que no todo el mundo puede poseer. Como dijo William Shakespeare en una ocasión: “&lt;em&gt;Los amigos que tienes y cuya amistad ya has puesto a prueba, engánchalos a tu alma con ganchos de acero&lt;/em&gt;”.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y, en cualquier circunstancia, no olvides nunca la regla de oro del confucianismo: &lt;strong&gt;No hagas a los otros lo que no quieras que te hagan a ti mismo.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-7176223024006137894?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/7176223024006137894/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=7176223024006137894&amp;isPopup=true' title='23 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/7176223024006137894'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/7176223024006137894'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2008/10/la-sabidura-no-ensea-encontrar-la-mejor.html' title='La Sabiduría nos enseña a encontrar la mejor compañía'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><thr:total>23</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-1931628270541522600</id><published>2008-10-17T12:41:00.003+02:00</published><updated>2008-10-17T12:49:07.469+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas mías'/><title type='text'>El Esclavo</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SPhtUcVcJlI/AAAAAAAAAYg/vYrPnAqoSKo/s1600-h/esclavo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5258072762925983314" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 147px; CURSOR: hand; HEIGHT: 166px" height="181" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SPhtUcVcJlI/AAAAAAAAAYg/vYrPnAqoSKo/s200/esclavo.jpg" width="170" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tiempo atrás, el esclavo era azotado, humillado y tratado como la peor de las escorias existentes. Transcurrían sus días junto a los perros, su vida valía menos que nada, su única ilusión consistía en sufrir lo menos posible; su mayor anhelo, una muerte apacible. No poseía bienes, el tiempo no le pertenecía, el respeto le era desconocido y el mejor de los dones que podía recibir era un trato apacible. Su condición le era impuesta a la fuerza, por herencia o por la mala suerte de pertenecer al bando perdedor; en nada contribuían sus dotes para las letras, la ciencia, las armas, la política o cualquier otro tipo de saber. La única habilidad que se le exigía era la perfecta sumisión y la disposición inalterable para el duro trabajo. Tal era la vida del esclavo, y nadie se cuestionaba su existencia y utilidad. Eran indiscutiblemente necesarios para el buen desarrollo de cualquier nación, ¿quién si no iba a trabajar en el campo, recoger las cosechas, servir a los señores, arriesgar sus vidas en interminables construcciones descomunales, extraer los minerales necesarios...?&lt;br /&gt;Por entonces no existía duda alguna sobre la posición de cada cual. Mientras el esclavo se arrastraba suplicando por un mendrugo de pan, el señor le pateaba sin contemplaciones y, si tenía a bien, le arrojaba algunas migajas. La vida del esclavo no solía ser demasiado larga, lo cual acortaba su agonía, proporcionándole la muerte prematura el merecido descanso. Era lo que había... y estaba bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la actualidad, el esclavo se levanta temprano, cuando el estridente sonido del despertador le anuncia el comienzo de su jornada. Desde ese preciso momento en el que abandona la realidad de sus remotos e intransferibles sueños, su mente deja de ser libre y pasa a ser propiedad indiscutible del Señor que la haya entrenado para su uso personal. Ya no es azotado ni golpeado brutalmente, ahora se le domestica desde el mismo día de su nacimiento para que su sumisión sea total, pacífica y consentida, como siempre se ha hecho con cualquier animal doméstico: trabajo a cambio de comida, techo y pequeños placeres engañosos.&lt;br /&gt;Pero el hombre ha llegado a ser más inteligente que el animal, así que los medios para lograr este sometimiento incondicionado han tenido que avanzar también en la misma proporción, siendo ahora más sutiles e imperceptibles de lo que nunca han sido; ya no basta el mendrugo de pan. El infernal despertador tan sólo es uno de los muchos aparatos inventados por los poderosos para tener al esclavo en su mano cuando lo desee. Existen otros muchos más sofisticados y eficaces, como la televisión, la radio, los periódicos, las escuelas o las actividades de ocio, con su tremendo poder de sugestión y absorción.&lt;br /&gt;Pero el mayor y más inteligente de todos estos inventos es sin duda alguna el dinero. Pagarle un sueldo al esclavo para luego exigírselo con intereses para que éste pueda ejercer cualquiera de sus “derechos” con “libertad”, es de una genialidad sin precedentes en el mundo. Cierto que también es la única forma que tiene el esclavo de dejar de serlo para convertirse en Señor, o para subir algún peldaño en la jerarquía, ya que también hay esclavos de primera, de segunda y de tercera, pero precisamente ahí radica su originalidad tan excepcional. Porque aun cambiando de condición, siempre continuará siendo esclavo del mismo dinero que lo ha encumbrado; sencillamente perfecto.&lt;br /&gt;El dinero, junto con el adoctrinamiento previo del esclavo para inculcarle el deseo inamovible de convertirse en Señor, son las mejores armas con las que cuentan los señores de la actualidad para seguir disponiendo hasta el infinito de un ejercito de esclavos sumisos, obedientes y disponibles a toda hora, para cualquier fin que ellos tengan a bien, siempre con las miras de aumentar más y más su poder y grandeza.&lt;br /&gt;Y para ello, estos señores conocen a la perfección los entresijos mentales que gobiernan los actos del esclavo: su insaciable sed de poder, el deseo irrefrenable de placer ilimitado, la ira y la envidia que le mueven a cometer las acciones más viles e indignas por igualarse al vecino o por someter a todo el que es diferente. Todo ello es explotado hasta la saciedad con el único objetivo de mantener a las hordas de esclavos subyugadas y resignadas a su condición de esclavitud. Incluso el alargamiento de la vida y su mejor calidad es aprovechado convenientemente para que el esclavo sea más productivo y eficiente, lo cual da que pensar y sospechar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque, ciertamente, el esclavo ha mejorado mucho su calidad de vida a lo largo del tiempo... pero aún queda mucho trabajo por delante hasta acabar del todo con la perniciosa esclavitud... si es que ello es posible. Porque se me ocurre que quizás sea condición indispensable para la existencia humana la presencia de amos y servidores, ya que siempre habrá mucho trabajo por hacer y pocos que quieran hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por todo lo expuesto, lo único que se me ocurre para abandonar de una vez por todas esta miserable condición de esclavitud, es aprender a vivir de forma sencilla, con las menores necesidades posibles, siendo autosuficientes y alejándonos del voraz consumismo que nos sumerge hasta el cuello en el infierno de la podredumbre desde el que se sustenta el puesto de poder del amo. La lucha por la libertad es la única batalla que se me antoja justa y necesaria, y creo que tampoco es tan difícil ganarla, ya que se puede ser más libre estando encerrado en la más sombría prisión del lugar más alejado y olvidado de la Tierra, que viviendo en una suntuosa mansión rodeado de todos los lujos y placeres creados por el hombre. Porque, mientras te dejen pensar libremente, podrás ser libre. Sólo así se podrá derribar la tortuosa barrera de la educación impuesta y del modo de vida establecido por otros, para poder dar rienda suelta al divino libre albedrío, con el que aún no han podido. No sabemos el tiempo que tardarán en hallar el modo de hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Libertad es la única forma de vida digna, por ello, SÉ LIBRE, aunque tengas que comportarte como un esclavo ante los demás (¡qué sabrán ellos!).&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-1931628270541522600?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/1931628270541522600/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=1931628270541522600&amp;isPopup=true' title='41 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/1931628270541522600'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/1931628270541522600'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2008/10/el-esclavo.html' title='El Esclavo'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_mI8KdeaE2h8/SPhtUcVcJlI/AAAAAAAAAYg/vYrPnAqoSKo/s72-c/esclavo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>41</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-4231515319567523172</id><published>2008-10-13T20:23:00.002+02:00</published><updated>2008-10-13T20:45:20.682+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas mías'/><title type='text'>Recomendación a tener muy en cuenta.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hace algún tiempo, mis grandes amigos blogeros &lt;a href="http://www.blogger.com/profile/06691366977903056650"&gt;M. Jose&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://www.blogger.com/profile/11453051294520248838"&gt;Carlos Eduardo&lt;/a&gt;, me invitaron muy amablemente a participar en sendos proyectos de su creación: los blogs &lt;a href="http://preludioaunacontecer.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Preludio a un acontecer &lt;/span&gt;&lt;/a&gt;y &lt;a href="http://truequemuisca.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Trueque Muisca&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Confieso que al principio acepté más por compromiso que por otra cosa, ya que mi tiempo libre no es todo el que a mí me gustaría tener para dedicarme a esto de la literatura a través de la Red. Pero también es de justicia confesar que a día de hoy me alegro enormemente de haberlo hecho, y de formar parte de este bellísimo proyecto compartido entre los más diversos autores de diferentes rincones del planeta.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y ya puestos aprovecho también para hablaros sobre el tercer blog en el que participo: &lt;a href="http://escueladeletraslibres.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Escuela de Letras Libres&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Pertenece al taller literario del mismo nombre, y del que soy miembro muy orgullosamente desde hace un año. En él escribimos todos los miembros del taller que deseemos hacerlo, y os puedo asegurar que en su interior encontraréis montones de sorpresas agradables.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desde aquí invito a participar también a todo el que lo desee con vuestros comentarios y opiniones. Os aseguro que la visita a estos blogs nunca os dejará indiferentes, no sólo por la calidad literaria que en ellos encontraréis, sino también, y sobretodo, por la calidad humana.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Os espero.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35786348-4231515319567523172?l=estudillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estudillo.blogspot.com/feeds/4231515319567523172/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35786348&amp;postID=4231515319567523172&amp;isPopup=true' title='19 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/4231515319567523172'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35786348/posts/default/4231515319567523172'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estudillo.blogspot.com/2008/10/recomendacin-tener-muy-en-cuenta.html' title='Recomendación a tener muy en cuenta.'/><author><name>Pedro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03736176563229260780</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_mI8KdeaE2h8/R6B5hnDJNoI/AAAAAAAAAEw/E6RJlPD2fog/S220/buda.PNG'/></author><thr:total>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35786348.post-91601287550122601</id><published>2008-10-02T14:12:00.002+02:00</published><updated>2008-10-02T14:16:17.663+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis libros'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sabiduría'/><title type='text'>El anciano y el caminante</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;color:#000066;"&gt;Como voy a estar fuera unos días, os dejo este texto algo más extenso de lo habitual. Espero que lo disfrutéis igualmente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Al terminar de comer el caminante las frutas con las que solía saciar su apetito a media mañana, se dirigió a un cercano riachuelo con la intención de lavarse las manos y el cuchillo utilizado, al mismo tiempo que aprovecharía para refrescarse un poco, dado que el día estaba resultando bastante caluroso. En ello se encontraba cuando se percató de la presencia de otra persona no lejos de donde él estaba situado. Comprobó que se trataba de un anciano de edad indeterminada, con una poblada barba blanca y cabello ralo y despeinado también encanecido. Estaba inmóvil, sentado sobre una gran roca al borde del mismo río, y con la mirada fija en un punto concreto de la orilla opuesta.&lt;br /&gt;El caminante se acercó con intención de saludar creyendo que el hombre se encontraba distraído y no se había percatado de su presencia, pero antes de que pudiera salir una palabra de su boca, éste le hizo una rápida señal de silencio con su mano sin apartar la vista del punto en el que tenía fijada su total atención. Seguidamente, le indicó con la misma mano que mirara en la dirección que él lo hacía, todo ello sin dejar de hacerlo él ni por un momento. El caminante obedeció sumiso y confundido, quedándose también inmóvil por miedo a estropear el espectáculo que tanto interés despertaba en aquel anciano. Desde donde él se encontraba, lo único que podía ver en la dirección señalada eran algunas libélulas revoloteando sobre las remansadas aguas del riachuelo. Pero no tuvo que esperar mucho; al instante siguiente, sin previo aviso, emergió como un rayo de la superficie del agua una pequeña cabeza de pez que escupió con gran precisión y energía un chorro de agua sobre uno de estos insectos que se encontraba posado sobre una delicada rama que colgaba a escasos centímetros del agua, derribándolo para, posteriormente, atraparlo con su boca y volverse a sumergir con la misma premura. Todo ocurrió en un par de segundos.&lt;br /&gt;–¿No le parece increíble? –dijo por fin el hombre, girando, ahora sí, la cabeza hacia el caminante–. Nunca fallan.&lt;br /&gt;–Nunca había visto nada semejante –respondió el sorprendido caminante–. ¿Qué peces son esos?&lt;br /&gt;–No tengo ni idea de cómo se llaman; sólo sé que son tan certeros como esquivos. ¿Qué tal está? Espero no haberle asustado con mis manías –comentó el anciano al tiempo que se levantaba y se le acercaba.&lt;br /&gt;–Oh no, muy al contrario; ha sido un espectáculo fascinante –contestó el asombrado caminante, que se había dispuesto a escuchar una lección sobre peces e insectos, la cual nunca llegó; algo que no le decepcionó, por cierto–. La naturaleza siempre cuenta con algo con lo que sorprendernos.&lt;br /&gt;–Nunca lo dude. Lo difícil en estos tiempos es encontrar a alguien que quiera dejarse sorprender por ella.&lt;br /&gt;–Dígame, ¿cómo sabía que iba a aparecer el pez en ese momento? –quiso saber el caminante.&lt;br /&gt;–No lo sabía. Sólo lo esperaba. Tampoco sabe usted el tiempo que llevaba esperándolo, ¿verdad?&lt;br /&gt;–Tiene razón –asintió el caminante–. ¿Y llevaba mucho?&lt;br /&gt;–Qué más da –respondió el hombre restándole importancia–. Cuénteme, ¿qué le trae por aquí?&lt;br /&gt;–No gran cosa. Me gusta tomarme de vez en cuando unos días de respiro caminando por estos bosques.&lt;br /&gt;–Eso está muy bien. No todo el que quiere puede permitírselo; es usted un hombre afortunado.&lt;br /&gt;–Sí, no puedo quejarme. También usted parece encontrarse donde desea, ¿no es así?&lt;br /&gt;–¿Usted cree? Si en vez de vivir en un pueblo cercano, lo hiciese en Egipto, por ejemplo, lo más fácil es que no podría estar ahora aquí, por mucho que lo desease –contestó el anciano sorprendiendo de nuevo al caminante.&lt;br /&gt;–Bueno... supongo, claro. Pero yo me refería teniendo en cuenta sus posibilidades.&lt;br /&gt;–Tranquilo hombre, no se apure. Ya sé a lo que se refería usted –le dijo con una amplia sonrisa burlona–. Si estuviese en Egipto estaría contemplando las pirámides seguramente.&lt;br /&gt;–Igualmente un espectáculo maravilloso, aunque en ese caso no de la naturaleza, sino de la mano del hombre.&lt;br /&gt;–También los hombres somos obra de la naturaleza, ¿no?&lt;br /&gt;–Sí. De hecho, algunos científicos opinan que somos la culminación de esta magna obra.&lt;br /&gt;–Esos científicos no tienen ni idea. Yo los reduciría al tamaño de una hormiga y los invitaría a entrar en uno de sus inmensos hormigueros, por mencionar sólo a una de las muchas criaturas que existen bastantes más asombrosas que el limitado e inestable ser humano. Incluso hay plantas que nos aventajan en determinadas virtudes. El hombre es sólo una especie a medio hacer, muy lejos de ser la culminación de nada.&lt;br /&gt;–Parece conocer usted mucho sobre la naturaleza.&lt;br /&gt;–No crea; tan sólo conozco lo que me rodea, lo cual tampoco es que tenga mucho mérito. Basta con utilizar aquello que nos ha sido concedido gratuitamente, es decir, los ojos, la nariz, los oídos... Ya me entiende.&lt;br /&gt;–Claro. Entonces no cree usted que el ser humano sea la especie más inteligente del planeta, por lo que dice.&lt;br /&gt;–Bueno, no sabría qué decirle. Según esos mismos científicos que usted mencionaba, seremos la especie que menos tiempo habitaremos el planeta antes de extinguirnos. Eso no dice mucho en nuestro favor. Ya ve qué contradicción.&lt;br /&gt;–Es verdad. Menos mal que no tienen ni idea, ¿no fue eso lo que dijo?&lt;br /&gt;–Oh sí. Pero no me malinterprete, yo no soy tan pesimista. Estoy seguro de que algún día aprenderemos a usar la mente; en cuestión de supervivencia la naturaleza no se anda con tonterías.&lt;br /&gt;–Algo habremos aprendido, ¿no? El hombre ha avanzado mucho en muy poco tiempo gracias a la inteligencia; eso no hay quien lo pueda negar.&lt;br /&gt;–El hombre no es tan inteligente como queremos pensar, pero sí que somos muy hábiles, de ahí que hayamos progresado tanto. Además tenemos a las mujeres; ellas sí que son inteligentes de verdad. La naturaleza es muy sabia; empareja a un ser inteligente con otro hábil y conseguirán todo lo que se propongan –sentenció el hombre.&lt;br /&gt;El caminante no sabía si aquel extraño hombre hablaba en serio o sólo hacía ingeniosas conjeturas particulares con la idea de enfrascarse en una conversación amena y relajada. Lo que sí parecía seguro era que aquella era una persona que había vivido mucho y tenía ideas muy claras y precisas, así que el caminante pensó que podría ser agradable y provechoso hablar con él durante un rato, aunque para ello tuviese que abandonar el camino por el que andaba en esos momentos.&lt;br /&gt;–Así que los hombre somos hábiles y las mujeres inteligentes –dijo el caminante–. Curioso, nunca lo había oído antes. No es que yo no esté de acuerdo, de hecho, ahora que lo pienso, creo que lleva razón, pero dígame, si es verdad que la mujer es más inteligente que el hombre, ¿por qué cree usted que ha sido el hombre el que ha dominado siempre mientras que ellas permanecían en un segundo plano?&lt;br /&gt;–Pues por eso mismo, porque son más listas. Si nosotros tuviésemos un mínimo de inteligencia las dejaríamos a ellas en el mando. Seguro que todo nos iría mucho mejor.&lt;br /&gt;–Seguramente. La verdad es que no se puede decir que lo estemos haciendo muy bien. Aunque me parece que habrá muchas personas que discrepen con usted; tenga en cuenta que a lo largo de la historia y también en la actualidad, ha habido algunas mujeres dominantes que también han creado bastantes problemas.&lt;br /&gt;–Sólo las que intentan parecerse a los hombres, o aquellas que ansían estar por encima de él. La que se comporta como lo que es, es decir, como una mujer, difícilmente causará graves perjuicios. Pero claro, éstas nunca alcanzarán el poder, en primer lugar porque no lo pretenden. Así nos va.&lt;br /&gt;–Tiene usted en muy alta estima al sexo femenino. Deben haberse portado muy bien con usted.&lt;br /&gt;–No me quejo. Yo sólo me limito a dejarlas hacer, es la mejor opción.&lt;br /&gt;–Es lógico, ya que piensa que son más inteligentes. Pero digo yo que también se equivocarán de vez en cuando, ¿no cree?&lt;br /&gt;–De vez en cuando no, se equivocan muchísimo, como todo el mundo. La diferencia es que cuando ellas se equivocan no muere gente ni se cometen tantas injusticias, ya que sus intereses son distintos a los nuestros. Por eso merece la pena sufrir de vez en cuando con sus errores que, por lo general, suelen ser bastante tontos y fáciles de subsanar.&lt;br /&gt;–No sé, no sé. Yo no creo que exista tanta diferencia entre ambos sexos, aunque es verdad que recientemente se ha descubierto que genéticamente presentamos algunas diferencias que pueden derivar en el distinto comportamiento al que usted hace referencia.&lt;br /&gt;–Yo no entiendo de genes ni cosas así, como le dije antes, sólo me dedico a observar lo que se encuentra a mi alrededor, y de ahí saco mis propias conclusiones. Tampoco los antiguos conocían la genética y sin embargo sabían la labor a la que se tenía que dedicar cada uno para que la convivencia fuese lo más armónica y estable posible; conocimiento que, por cierto, se ha perdido, a pesar de que en la actualidad hayamos sido capaces de completar el genoma humano, algo que demuestra que seguimos creciendo en habilidades y mermando en inteligencia, para nuestra desgracia.&lt;br /&gt;–O sea, que, según usted, cualquier tiempo pasado fue mejor.&lt;br /&gt;–No, por Dios –respondió el anciano tajantemente–. Ningún tiempo pasado conocido creo que fuese mejor que éste que vivimos, al menos para algunos. Cuando yo digo los antiguos, me refiero a aquellos primeros seres humanos que poblaron la tierra y que aún se necesitaban los unos a los otros para poder sobrevivir. Es de suponer que existió una época en la cual no se habrían creado aún las fronteras, ni se conocerían las necesidades que no viniesen impuestas por la propia naturaleza y para todos por igual; una época en la que los líderes serían los más fuertes e inteligentes y en la que cada cual tuviese que cumplir con su parte de responsabilidad para contribuir al mantenimiento de la comunidad. Es a esa época a la que yo hago referencia, mucho antes de que apareciese la riqueza y la pobreza que creó la agricultura y la ganadería. No sé si me explico con claridad o me estoy yendo mucho por las ramas.&lt;br /&gt;–No, no, le comprendo perfectamente. Pero sigo sin tener muy claro la diferencia que usted ve entre hombres y mujeres –insistió el caminante, que aquel le parecía un punto de vista muy notable y en el que le interesaba profundizar–. Es evidente que ambos hemos tenido siempre roles diferentes, pero no hay evidencias que hagan suponer que la evolución intelectual fuese mayor en el sexo femenino. De hecho, usted parece bastante inteligente para ser hombre.&lt;br /&gt;–Puede ser, pero resulta que yo sólo soy un pobre viejo al que nadie escucha. Precisamente ese es el problema de los hombres, que necesitamos muchos años para aprender lo que ellas llevan sabiendo desde siempre, y para cuando lo aprendemos, ya es tarde, nos habrán reemplazado otros más jóvenes, más hábiles y también más tontos. Pero no se esfuerce mucho por comprenderme, no es necesario; como le he dicho, sólo soy un pobre viejo desahogándose con el primero que le escucha. Además, tampoco pretendo en absoluto llevar la razón. Seguramente no estoy diciendo más que tonterías, pero, compréndame, a mi edad creo que tengo derecho a hacerlo.&lt;br /&gt;–Por supuesto. Y yo no creo que sean tonterías; a mí me parece que tiene usted unas opiniones muy interesantes y dignas de ser escuchadas. Es una pena que las personas mayores queden muchas veces relegadas a un segundo plano, con la cantidad de conocimientos y experiencias que podrían transmitir a los más jóvenes.&lt;br /&gt;–Bah, sinceramente, yo prefiero que me dejen tranquilo. Total, al final, digas lo que digas y hagas lo que hagas, siempre tendrás a la mitad de la población por lo menos en contra tuya; está demostrado. Así que hacen bien en dejar a los viejos disfrutar de un poco de paz y tranquilidad durante su última etapa en este mundo; nos lo hemos ganado por el simple hecho de haber resistido, ¿no cree? Ahora les toca a otros sufrir, equivocarse, perder y aprender.&lt;br /&gt;–Vaya, lo pinta usted muy negro para no ser pesimista.&lt;br /&gt;–¿De veras? Lo siento, no era mi intención. Lo que ocurre es que yo veo a la mayoría de las personas como a esos muñecos de los niños a los que se les da cuerda y empiezan a andar en línea recta hasta que tropiezan con algún obstáculo, y entonces se giran hacia cualquier lado y continúan hasta volver a tropezar, y así continuamente. Yo, personalmente, prefiero andar con los ojos bien abiertos para poder ver antes los obstáculos y así poder esquivarlos, o, al menos, poder poner las manos delante para que el golpe sea menos dañino. Al final esos muñecos ciegos siempre acaban rodando por unas escaleras o destrozados después de tantos porrazos.&lt;br /&gt;–Cierto; un ejemplo muy ilustrativo. Eso se evitaría, como le dije antes, si se escuchara más a las personas experimentadas, como usted. Aunque no le guste, tendrá que reconocer que podría ayudar a muchas personas si éstas se dejasen aconsejar.&lt;br /&gt;–Puede ser, pero se perderían el entusiasmo de la experiencia. Yo no soy de esos viejos que dicen que les gustaría volver a ser jóvenes pero sabiendo lo que ahora saben; eso sería muy aburrido, seguramente no haría nada emocionante. Lo bonito de la juventud es ese espíritu conquistador que poseen y que los mueve a descubrir cosas nuevas e interesantes. Sin ese empuje de curiosidad propio de la niñez, la vida les sería tan sosa y monótona como lo es la nuestra, con todo nuestro saber y todas nuestras vivencias. No hay nada más aburrido que un joven con sabiduría; por eso precisamente no quieren saber nada de nosotros, porque les parecemos aburridos. Y tienen razón.&lt;br /&gt;–Eso que dice es muy interesante, pero debería de tener en cuenta que, en demasiadas ocasiones, ese comportamiento alocado y falto de sentido común de los jóvenes, les lleva a cometer barbaridades que no pueden remediarse con el tiempo, conduciendo sus vidas por caminos nada positivos ni deseados. Eso se podría evitar inculcándoles un poco de sabiduría antes de que cometan esos irreparables errores, ¿no cree?&lt;br /&gt;–Quizás sí, quizás no. Es imposible que nadie pueda saber nunca cuándo un error nos conducirá por un desgraciado camino sin retorno, o cuándo, ese mismo error, nos terminará llevando hacia otro más feliz. Le puedo asegurar que he conocido a personas que han disfrutado de la más completa dicha, precisamente después de haber sufrido las peores atrocidades a las que se puede enfrentar un ser humano. Pero eso no quiere decir nada; también podría haberles ocurrido lo contrario. A eso es a lo que me refiero. El futuro es tan incierto, que nunca podremos lamentarnos ni agradecer nada hasta que no llegue el final de nuestros días; sólo entonces sabremos lo que de verdad ha merecido la pena o lo que hubiese sido mejor evitar. Aunque yo dudo que ni siquiera entonces podamos hacerlo, ya que tampoco podemos saber nunca hacia dónde nos hubiese conducido cualquier cambio.&lt;br /&gt;–Ya veo –dijo el caminante pensativo–. Todo es mucho más complicado de lo que parece. De todos modos, sigo pensando que una buena educación a tiempo podría ahorrarnos muchas futuras complicaciones.&lt;br /&gt;–Ah, pero eso es distinto; ahí sí que estoy de acuerdo con usted. La educación se centra más en la enseñanza de buenos hábitos y costumbres, a parte de algunos conocimientos más o menos útiles, cosa que nunca viene mal para poder llevar una vida tranquila, ordenada y saludable.&lt;br /&gt;–Pensé que eso lo hacía también la sabiduría.&lt;br /&gt;–No exactamente. La sabiduría no es más que la utilización del sentido común, algo bastante difícil para un niño o un joven, ya que éstos aún no han desarrollado en sus incompletos cerebros la zona que alberga dicha función. Es una cuestión morfológica, simplemente. Por supuesto que una buena educación puede ayudar a desarrollar posteriormente esta función, pero no tiene porqué ser así. También he conocido a gente con una sabiduría sorprendente y una pésima educación, y viceversa.&lt;br /&gt;–¡Madre mía! –exclamó el caminante maravillado por las sagaces conclusiones de su acompañante–. Sería usted capaz de liar a cualquiera.&lt;br /&gt;–Eso tiene fácil solución, no me haga caso. Nadie le puede asegurar que yo tenga razón en lo que estoy diciendo, igual sólo estoy desvariando.&lt;br /&gt;–Eso es lo malo, que creo que tiene usted toda la razón, o al menos a mí me lo parece. Ha conseguido usted que dude sobre algunas de las ideas que tenía yo como ciertas.&lt;br /&gt;–Pues me temo que eso es lo único que puedo yo ofrecerle: dudas. Es el inconveniente que tiene el haber vivido tanto, al final terminas no estando seguro de nada y llegas a la conclusión de que quizás lo mejor sería dejar hacer a la vida y a la naturaleza, y que ellas se encarguen de hacer y de deshacer a su antojo y conveniencia. Nosotros sólo somos meros espectadores de este gran espectáculo que se nos presenta a nuestro alrededor, o, en el mejor de los casos, peones totalmente despreciables y prescindibles en un tablero gobernado por fuerzas invisibles y misteriosas que se nos escapan completamente a nuestro limitado entendimiento. Ya ve, en cuanto me da lo oportunidad, de nuevo empiezo a desvariar con mis chifladuras.&lt;br /&gt;–También yo he pensado en muchas ocasiones que quizás tengan razón los que opinan que la ignorancia produce felicidad, ya que cuanto más creemos saber, más conscientes somos de lo poco que sabemos, y eso es algo que siempre produce zozobra y angustia. Estas incertidumbres se las ahorran todos aquellos que se limitan a cumplir sus funciones diarias sin inquietarse lo más mínimo por descubrir otros aspectos de la existencia que no les sea necesario para su supervivencia diaria.&lt;br /&gt;–Ajá, esa es la gran incógnita, ¿saber sólo lo necesario para sobrevivir o plantearse además los intrincables misterios de la creación? En eso dicen que consiste la sabiduría, ¿no es así? En saber hacer las preguntas correctas que, por regla general, nadie es capaz de responder.&lt;br /&gt;–Hombre, pero piense usted que si el hombre no hubiese sentido nunca curiosidad por los misterios que dice, aún estaríamos viviendo en húmedas cuevas y al amparo de los designios de la naturaleza.&lt;br /&gt;–Más o menos como ahora sólo que un poco más incómodos. Claro que cuando no se ha conocido cierta comodidad, no se la puede echar de menos. Además, tampoco es necesario ser tan extremista; como ya han dicho muchos grandes sabios en el pasado, la virtud siempre está en el justo medio, lo que quiere decir que siempre habrá que sacrificar algunas cosas para conseguir otras más provechosas. Desde hace miles de años el hombre sólo va en busca de su comodidad personal a costa de cualquier otra cosa, sin pararse a pensar en el mucho daño irreparable que se está ocasionando a sí mismo en dicha búsqueda.&lt;br /&gt;–Y en su opinión ¿qué se podría hacer? –preguntó con curiosidad el caminante.&lt;br /&gt;–Poca cosa, me temo. Aunque tampoco soy yo el más indicado para responder a eso; en verdad nadie lo es. Supongo que la respuesta sólo la podrá dar, como siempre, el implacable tiempo. Él, y sólo él, será capaz de poner a cada cual en su sitio, y, mientras tanto, los que quedamos por el camino tendremos que apañárnoslas como mejor sepamos.&lt;br /&gt;–Entonces la conclusión sería que tenemos que resignarnos con lo que venga. Pues yo no termino de verlo muy claro, ¿sabe? Siendo así, sería todo un desperdicio la cantidad de escritos que existen y que han elaborado a lo largo de miles de años personas con una gran visión muy por encima del común de los mortales. ¿No le parece a usted eso una lástima?&lt;br /&gt;–Sí, pero yo no pongo las normas, sólo las sufro. Es verdad que existen miles de documentos muy valiosos que nos podrían ayudar mucho, pero, al mismo tiempo, también existen otros tantos que los contradicen con argumentos igual de creíbles para muchos. Por lo tanto, es imposible que haya unanimidad de criterios, y sin ésta, la convivencia en paz resulta muy complicada.&lt;br /&gt;–O sea, que según usted, podría ser incluso contraproducente que haya tanta variedad de opiniones sobre cualquier tema.&lt;br /&gt;–Exacto. No me negará que no nos iría a todos mucho mejor si el mundo entero creyera en un mismo Dios o no creyera en ninguno. Y lo mismo se podría concluir sobre cualquier otra materia en la que no nos terminemos de poner de acuerdo. Siempre será mejor una mentira beneficiosa y consensuada que miles de verdades a medias, al menos en lo que a la supervivencia y al bienestar se refiere. De todas formas, mi larga experiencia me ha llevado a la conclusión de que nos iba mucho mejor cuando sólo aprendíamos de los animales y de la naturaleza, en vez de dejarnos guiar por otros humanos por muy sabios que fueran.&lt;br /&gt;–Eso que dice es muy curioso –dijo el caminante, que por momentos se encontraba más emocionado con aquella conversación–. También yo creo que la naturaleza nos puede enseñar mucho, pero de ahí a pensar que deberíamos de desdeñar todas las enseñanzas recibidas a lo largo de la historia en materia de filosofía y ética a favor de éstas...&lt;br /&gt;–No digo que sea la solución perfecta, pero cuando se dan tantas contradicciones no estaría mal empezar de cero, o al menos, tener un poco más en cuenta nuestros comienzos. ¿Acaso piensa usted que su vida es más plena, más feliz y con más sentido que la de ese pequeño gorrión que nos mira extrañado? –preguntó el anciano señalando a un pájaro que se encontraba posado en un arbusto a un lado del camino–. Si de verdad piensa usted eso es que está loco. Jamás un humano podrá ser tan libre como lo es ese animal en estos momentos. Le aseguro que ese pequeño pájaro podría enseñarnos lecciones más valiosas que Sócrates y Buda juntos. Pero claro, como no puede hablar ni escribir, ni falta que le hace, tenemos que hacer el esfuerzo de pararnos a observarlo, como hacían antiguamente nuestros antepasados, cosa que hoy resulta muy difícil porque no disponemos de tiempo para esas tonterías.&lt;br /&gt;–Veo que está usted muy desencantado con la especie humana; tendría que intentar ver el lado bueno de la vida que, me supongo, alguno tendrá.&lt;br /&gt;–Tiene razón, me estoy poniendo demasiado melancólico. Debe de ser la edad, que nos hace ver las cosas de un modo diferente. Yo antes también pensaba que podría cambiar las cosas que no me gustaban, y me esforzaba por aprender todo lo que pudiera con el fin de convertirme en una persona erudita con la esperanza de poder ayudar a todos los que me rodeaban y demás cosas así; pero lo cierto es que el tiempo me ha bajado de mi pedestal de una patada y me ha colocado aquí, al borde de este río esperando la aparición de peces que escupen agua.&lt;br /&gt;–Quizás sea que no se ha esforzado lo suficiente en hacer llegar sus sabios consejos a los demás. Cómo ve, yo estoy dispuesto a escucharle.&lt;br /&gt;–¿Esforzarse en qué? ¿Y quién puede asegurarme a mí o a usted que mis consejos podrían servir de ayuda a nadie? Como le comenté antes, uno sólo llega a estas conclusiones con el paso del tiempo, cuando ya no quedan ganas ni de hablar, mucho menos de escribir.&lt;br /&gt;–Pues para que vea que nunca se puede perder la esperanza, puede que algún día sea yo el que escriba sobre todas estas cosas que me está usted contando. Es posible que al final sí que sea usted capaz de ayudar a alguien, le guste o no.&lt;br /&gt;–Vaya, no me diga que es usted uno de esos escritores idealistas –preguntó el hombre mirándolo sorprendido.&lt;br /&gt;–Bueno... no sé si idealista...&lt;br /&gt;–Todos los escritores lo son –le interrumpió–. No sé de ninguno que no se crea capaz de transformar el mundo con sus escritos. Los escritores son las personas más vanidosas que conozco, siento mucho decirle esto, créame.&lt;br /&gt;–¿Y conoce usted muchos?&lt;br /&gt;–Algunos. Además he leído a muchos otros, y creo que eso me da derecho a opinar. ¿No será usted de esos que siempre están leyendo un libro que no conoce nadie, verdad, o que suele contestar cosas raras a preguntas sencillas y muy concretas? Es muy típico de los escritores.&lt;br /&gt;–Me parece que nos conoce usted bastante bien –expuso el caminante esbozando una sonrisa de complicidad–. Admito que he pasado por esa fase que usted menciona, pero creo que a estas alturas de mi vida ya he podido comprender que el mundo va a seguir igual que siempre, a pesar de lo que yo escriba. En estos momentos me contento con intentar cambiar la realidad que me rodea más de cerca. Porque eso, no me negará usted, que no se pueda hacer.&lt;br /&gt;–Claro, claro, si las circunstancias le ayudan, por qué no. Le deseo mucha suerte. Muchos otros lo han conseguido antes que usted; mire si no la relevancia que han tenido en el mundo los escritos de personas como Platón, Aristóteles, Buda, Lao Tse, San Pablo, Mahoma... por mencionar sólo algunos. No todas las transformaciones son para bien, pero eso es algo que sólo el tiempo y las circunstancias podrán confirmar.&lt;br /&gt;–Bueno 
